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22:06h. Domingo, 19 de Agosto de 2018

El personal municipal amplía la formación relacionada con los derechos de la infancia

El ayuntamiento de Adeje a través del área de Bienestar Social, Atención a la Diversidad y Menores, desarrolló, de la mano de la Unidad de Infancia y Familia del Cabildo de Tenerife y la Asociación Mundo Nuevo, unas jornadas formativas en las que participó una nutrida representación de personal municipal de diferentes departamentos, con el fin de proporcionar una actualización sobre el desarrollo del buen trato, considerando las necesidades de la infancia. 

 

La jornada “Derechos de los niños y las niñas”, pretendía proporcionar una actualización sobre el desarrollo del buen trato, considerando las necesidades de la infancia.
La jornada “Derechos de los niños y las niñas”, pretendía proporcionar una actualización sobre el desarrollo del buen trato, considerando las necesidades de la infancia.

La formación ha tenido lugar hoy martes, 15 de mayo, Día Internacional de la Familia. Con esta iniciativa, se ha facilitado un espacio de reflexión orientado al personal del Ayuntamiento acerca del buen trato a la infancia y adolescencia.

Para la responsable del área, Isabel Fernández González “proporcionar formación, refrescar contenidos y compartir experiencias es una práctica enriquecedora  que pone de manifiesto el compromiso que existe en el Ayuntamiento en relación  al adecuado tratamiento que debemos proporcionar a la ciudadanía. Sabemos que todo el personal municipal está involucrado en ese proceso de mejora y es gracias a la plantilla de trabajadores y trabajadoras que podemos proporcionar y atender las demandas de nuestros vecinas y vecinas”.

Jesús Eloy Gaspar Pérez, psicólogo, fue el experto encargado de impartir  la formación a través de diversas actividades. Entre los contenidos debatidos detalló el necesario desarrollo del buen trato, el cual debe aplicarse considerando siempre las necesidades de la infancia y de su entorno familiar.
 
El ponente recordó que en la infancia, al igual que en la adultez, hace falta tener en cuenta palabras como “por favor” o “gracias” para poder iniciar cualquier proceso de interacción. En este sentido, invitó a la reflexión realizando preguntas introspectivas tales como ¿cuándo me siento bien tratado? ¿Cuándo considero que he realizado un buen trato? ¿Qué es bueno para mí? ¿Qué es un trato? En definitiva, resumió el experto, “tenemos que aprender a darle valor positivo y acorde con las cualidades de la necesidad de las familias de las niñas y de los niños”.
 
La charla profundizó en las cinco necesidades que se tienen en cuenta en la aplicación del protocolo de valoración de protección de la infancia, entre las que citó: sociales, emocionales, cognitivas, seguridad y físicas, todas relevantes para que el desarrollo de la infancia sea armónico. Al mismo tiempo, el experto reiteró que existen muchos tipos de familia y es por ello que se deben valorar las necesidades como pilares o modelo a seguir porque, independientemente, del tipo de familia que sea, lo que debe permanecer es el desarrollo integral de la infancia.
 
En el marco de las necesidades emocionales se incidió en la participación y autonomía progresiva de las personas, el respeto al proceso de desarrollo psicosocial, la protección de riesgos imaginarios (sobre todo el miedo al fracaso o a no cumplir los estándares), la disposición ante la ayuda, etc. En lo relacionado con las necesidades sociales se abordó la relevancia que tiene disponer de orientación y límites de conducta, interacción lúdica, crear una red de relaciones sociales y un entorno agradable, aprender a controlar las emociones y conductas apropiadas para la participación social y el establecimiento de relaciones adecuadas con personas.
 
De las necesidades cognitivas insistió en la estimulación sensorial, la exploración física y social y la comprensión de dicha realidad, como elementos claves en el desarrollo cognitivo de los niños y las niñas. En cuanto a la seguridad profundizó en la protección ante las condiciones del entorno que suponen un riesgo para la integridad física del menor, la protección  ante los adultos o menores que puedan hacerles daño y la protección ante sí mismos.

La jornada finalizó con el compromiso del conjunto de personal trabajador, de que éste sea el punto de partida para futuras acciones conjuntas  e intersectoriales  y se reiteró sobre la relevancia que tiene el trabajo transversal en una administración pública.