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00:20h. miércoles, 05 de agosto de 2020

Mena asume todas las competencias de la Junta de Gobierno y se erige como 'alcalde absoluto de Arona'

El alcalde de Arona, José Julián Mena, ha ordenado hoy vía decreto la revocación de todas las competencias que había delegado al principio en la Junta de Gobierno Local, y las ha asumido todas en primera persona erigiéndose en una especie de alcalde absoluto.

alcalde arona jose julian mena
alcalde arona jose julian mena

Con esta decisión, Mena deja a todos sus concejales sin competencias y desactiva posibles acciones que pudieran emprender contra él sus concejales críticos vía Junta de Gobierno (donde sus críticos tienen mayoría).

Sin embargo, como indican fuentes del partido, tal proceder es "un órdago" a la cúpula del PSOE insular y autonómico. "Con esta resolución, evidencia su desesperación por mantenerse al frente de un gobierno que hace aguas y que ve peligrar".

Añaden que tal proceder "ha sentado sumamente mal" a los dirigentes socialistas y, de manera particular a Ángel Víctor Torres, secretario general del PSOE en Canarias y presidente del Gobierno del Archipiélago.

Así, mientras sus fieles celebran lo que consideran un golpe de efecto que le fortalece como alcalde, otros aseguran que este ha sido "su suicidio definitivo como regente aronero".

Lo que sí está claro es que con la firma de esta resolución en la que revoca todas las competencias que había delegado en la Junta de Gobierno del Ayuntamiento de Arona, José Julián Mena confirma públicamente la grave crisis que atraviesa su equipo de gobierno a pesar de tener mayoría absoluta.

 

El menismo atribuye la decisión a la Covid-19

Desde el gabinete de prensa menista quitan hierro a esa revocación de competencias firmada este miércoles 1 de julio. El jefe de prensa ha asegurado pasadas las 20.00 horas de hoy miércoles que "el alcalde de Arona NO ha revocado las competencias de ningún concejal hoy".

Cuando se inició el estado de alarma por coronavirus, añade, "el alcalde asumió las competencias que tenía delegadas en la Junta de Gobierno. Esta asunción finalizó con el término del estado de alarma y "lo que se ha hecho hoy es únicamente renovar esa situación dada la crisis por la pandemia. Es decir, se ha renovado la situación preexistente. No cambia en absoluto la situación de las competencias que tenían delegadas los concejales".

Fuentes jurídicas consultadas por este periódico indican que tal argumentación es "un disparate".

 

Una mayoría absoluta en crisis

Esa crisis se viene gestando desde finales del pasado mandato y se ha ido acentuando desde las pasadas elecciones, cuando el grupo socialista que encabeza Mena logró mayoría absoluta al conseguir 14 de las 25 actas de concejal de la corporación aronera.

El pasado mes de marzo, justo antes del estado de alarma y del confinamiento por la Covid-19, le pidió el acta y la dimisión al que era su edil de Urbanismo, Luis García, por desaveniencias relacionadas con la gestión del área y, según varios concejales de ese gobierno, con la resistencia del edil a seguir ciertas órdenes de Mena y de sus asesores.

Desde ese momento, varios concejales socialistas se alinearon abiertamente del lado de García y advirtieron que si era expulsado del grupo de gobierno, se irían con él. La crisis interna siguió subiendo de nivel y obligó al partido a iniciar acciones de mediación para intentar apaciguar las aguas socialistas de Arona, y a mediados de mes pidieron dos semanas de tregua a las partes enfrentadas para estudiar lo que estaba ocurriendo y posibles soluciones.

Pero el sábado 20 de junio Sol del Sur publicó que Fiscalía iniciaba una investigación por posible corrupción en el Ayuntamiento de Arona y apenas dos días después, el 22 de junio, el alcalde rompió la tregua al firmar la destitución de Luis García y retar a la parte del gobierno socialista alineada con él, que anunció ese mismo día que si Mena no restituía al edil cesado, se irían con él dejando en minoría al gobierno socialista.

Mena dio a entender que sacaba a ese edil de Urbanismo y de su gobierno por sombras de su corrupción en su gestión, pero como reveló este periódico, había sido García quien había activado a la Fiscalía con la entrega de pruebas de presunta corrupción comprometedoras para un asesor y una familiar directa del alcalde.

Desde entonces se han sucedido las reuniones de mediación entre cargos del partido en Tenerife y Canarias y las dos facciones del gobierno aronero, aunque sin resultados: siete concejales del gobierno exigen la restitución de García, la salida del Ayuntamiento de los dos asesores del alcalde a los que atribuyen la disputa y que ambos dejen de tener acceso a documentación/información consistorial sensible, y Mena se niega a ceder en esas condiciones.

Ambas partes han iniciado contacto con otros grupos políticos para hablar de posibles pactos ante la previsible ruptura entre ellos.

Ante ese insostenible empate que amenaza con partir en dos al equipo socialista y que está condenando al Ayuntamiento de Arona a la ingobernabilidad, ha entrado en escena la Comisión Ejecutiva Federal del PSOE. Fuentes cercanas al partido aseguran que en pocas horas comunicarán su posicionamiento frente a la crisis aronera.