Buscar
23:25h. miércoles, 23 de septiembre de 2020

El PSOE ultima la expulsión de Mena del partido y de la Alcaldía de Arona

En comunicación con la dirección federal del PSOE, las direcciones insular y autonómica del partido consensuaron ayer la forma de poner punto y final al espectáculo que están dando desde la Alcaldía y el gobierno aronero: expulsión de militancia de José Julián Mena, que si no deja el cargo de manera voluntaria, está a punto de convertirse en alcalde con minoría absoluta e, incluso, en tránsfuga.

Mena se mostró desafiante a la petición del partido de que dejara el cargo y entregara el acta convencido de que es imposible que pierda la Alcaldía si él no la deja de manera voluntaria porque, como reiteró este miércoles en rueda de prensa, tiene "sendos dictámenes jurídicos" que indican que "no cabe una moción de censura en Arona".

Pero sí cabe esa opción: si es expulsado del partido con el que concurrió a las elecciones, conserva el cargo, pero en absoluta minoría, si acaso respaldado por la mitad del gobierno aronero: no podría impusar pactos de gobierno con otros grupos políticos por motivos de transfuguismo, pero el grupo socialista y el resto de grupos podrían hacerle una moción de censura sin ningún problema legal.

El grupo socialista logró mayoría durante las pasadas elecciones de 2019 al conseguir 14 de las 25 actas políticas del pleno aronero. Los problemas internos del grupo llevaron a Mena a destituir el pasado 22 de junio a su ya exconcejal de Urbanismo, Luis García, a pesar de que la mitad de su equipo le había avisado de que si lo destituía a él, se darían por expulsados otros seis ediles que le apoyan.

Finalmente, las diferencias entre las dos facciones de ese gobierno (la menista por un lado y la crítica con ese menismo por otro) se hizo irreconciliable. Tras varios intentos fallidos de mediación por parte de las ejecutivas insular y autonómica del partido, la dirección federal del partido intervino en el conflicto. Concluyó que la solución al conflicto pasaba por sacrificar políticamente al cabecilla de cada facción: el alcalde por un lado y el que era edil de Urbanismo por otro.

El otro integrante del gobierno aronero al que el PSOE pidió la renuncia y el acta para poner fin a la fractura del gobierno aronero, Luis García, anunció esta semana que accedía a ambas peticiones. Tal proceder aumentó la presión contra Mena, que ha reiterado su negativa a renunciar al cargo y el aviso de que si no logra cerrar filas con los ediles socialistas, negociaría acuerdo de gobierno con otras formaciones.

Esa postura, la actitud poco conciliadora que ha mantenido durante las reuniones de mediación y los escándalos sobre posible corrupción que están salpicando a su entorno político, han llevado al partido a darle la espalda. Hace apenas dos meses, lo que le pedían sus ediles críticos era que prescindiera de su asesor Nicolás Jorge y que sacara de su entorno de confianza consistorial a Felipe Campos (que según Mena no es su asesor). Luego pasó a ser, además de esa expulsión, la reincorporación inmediata de Luis García. Mena rechazó ambas peticiones de manera insistente incluso cuando se la plantearon los secretarios insulares y autonómicos del partido. El enfrentamiento entre las facciones del gobierno se fue agravando y la mitad del gobierno acabó pidiendo el cese del alcalde.

Altos cargos del PSOE están celebrando encuentros con el resto de ediles que integran el gobierno socialista de Arona para intentar mantener su mayoría absoluta con Dácil León como alcaldesa (la número dos de la plancha socialista).

Por otra parte, fuentes del partido han indicado que también preparan la expulsión del presidente de los socialistas aroneros, Agustín Marichal, cuyas declaraciones y amenazas han escandalizado a gran parte de los dirigentes del partido dentro y fuera de Canarias.

 

Procedimiento:

En primer lugar se ordenará la disolución del órgano ejecutivo de la Agrupación Local del PSOE de Arona, lo cual implica la destitución de José Julián Mena como secretario general local y de Agustín Marichal como presidente. Se constituirá una comisión gestora, al parecer, encabezada por Yolanda Mendoza, diputada en el Parlamento de Canarias, secretaria general de Juventudes Socialistas en Tenerife y vecina de Arona.

Aunque Mena está intentado que el partido reconsidere la resolución hecha pública el sábado pidiéndole que renuncie al cargo, fuentes del partido indican que la decisión "está bien fundamentada" y es "prácticamente imposible revertirla". Y, tal y como se decidió ayer, dan por hecho que si Mena no deja el cargo y entrega el acta, la citada gestora tramitará su baja en el PSOE. A partir de ese momento, sería formalmente un alcalde en minoría.

Las fuentes consultadas no han concretado el plazo previsto para culminar ese proceso, aunque han aclarado que "será un plazo corto porque un municipio como Arona no puede seguir condenado al desgobierno en unos momentos tan delicados".