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14:43h. miércoles, 28 de octubre de 2020

Una unidad móvil dará comida caliente a las personas sin hogar de Arona

El área de Servicios Sociales del Ayuntamiento de Arona mantiene en servicio la unidad móvil que recorre los diferentes núcleos de población del municipio con el objetivo de localizar a personas sin hogar, atenderlas correctamente, distribuir entre ellas comida caliente, detectar posibles patologías y activar los mecanismos necesarios para su plena integración.

 

 

El área de Servicios Sociales concede una subvención a Cruz Roja para la prestación de este servicio
El área de Servicios Sociales concede una subvención a Cruz Roja para la prestación de este servicio

Este recurso viene a complementar el modelo elegido por el municipio para atender y lograr la plena inclusión social de las personas sin hogar, denominado “Housing First”, que busca una solución individualizada al “sinhogarismo” y en el que Arona ha sido pionera en toda Canarias.

El servicio móvil de atención se mantiene en marcha gracias al convenio de colaboración por el cual la corporación subvencionará –con una cantidad de 57.000 euros- el funcionamiento de esta unidad móvil a través de Cruz Roja Española en un acuerdo que ha sido rubricado por la concejala de Servicios Sociales, Elena Cabello, y el delegado especial de esta organización en el Comité Comarcal de Abona, Benito Pablo Hernández.

La Unidad de Emergencia Social da cobertura de cenas y desayunos calientes a personas que carezcan de recursos económicos con el objetivo de cubrir sus necesidades de alimentación más básicas.

Estas visitas, que se realizan por diferentes núcleos de población del municipio, permiten, además, detectar patologías asociadas, movilizar recursos, ofrecer atención y asesoramiento y promover la adopción de políticas para su integración social.

El proyecto parte de la base de que en el fenómeno de personas sin hogar influyen factores que no se pueden entender únicamente desde el punto de vista de la falta de viviendas, sino que tienen que ver con enfermedades mentales, familias rotas, adicciones o dificultades de adaptación tras el abandono de prisión a quienes han estado internados en ellas.