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19:55h. Viernes, 21 de Julio de 2017

El programa Ansina convierte la narración oral en nexo de unión entre generaciones

El Cabildo de Tenerife, a través del Programa de Dinamización Sociocultural e Intervención Social Ansina, ha convertido la lectura en nexo de unión entre generaciones gracias al proyecto Los mayores cuentacuentos, que promueve el fomento de la lectura y difunde la literatura oral entre los escolares.

Más de 3.000 escolares se han beneficiado desde 2012 de la actividad 'Los mayores cuentacuentos' que ensalza el conocimiento de la experiencia vital
Más de 3.000 escolares se han beneficiado desde 2012 de la actividad 'Los mayores cuentacuentos' que ensalza el conocimiento de la experiencia vital

La actividad se desarrolla desde 2012 gracias al voluntariado de un grupo de 8 personas de más de 60 años de edad, que ya han llegado a casi 3.200 escolares de 43 colegios.

La consejera de Acción Social, Coromoto Yanes, señaló que este proyecto de voluntariado se desarrolla sin ánimo de lucro con el fin de capacitar a personas mayores en el arte de la narración oral a fin de que puedan desempeñarse como mediadores de lectura.  "Las personas voluntarias se inscriben de manera libre a través de Ansina y a todas ellas se les capacita en estrategias de narración oral para llevar su conocimiento a los escolares de la Isla".

En concreto, los voluntarios han realizado las sesiones de cuentacuentos en colegios de la Isla, principalmente de Infantil (con escolares de 3 a 6 años) y 1º y 2º de Primaria (con escolares de 6 a 8 años). Las sesiones, que tienen una duración de unos 20 minutos, permiten a los niños acercarse a la lectura mediante la narración oral.

En la actualidad, el grupo que ofrece las narraciones lo integran ocho voluntarios: Ángeles León Ávila, Cecilia Rodríguez González, María Dolores Rodríguez González, Carmen Margarita González Núñez, María Dolores Fernández Cano, María Curbelo Curbelo, María Victoria Martín Delgado y Manuel de La Torre. Cuenta con un amplio repertorio de historias, desde cuentos de siempre -muchos de ellos basados en la tradición oral-, hasta historias del mundo de hoy:  Parece Gulliver, El cuento de todos cuentos, El Cangrejo Chan Chan,  Hoy no ha salido la luna, Pirata pata de palo… son algunos de sus títulos.

Los cuentos son elegidos y adaptados entre todos los integrantes. Algunos narran la importancia de los mayores y de su sabiduría ganada con los años, otros enseñan la importancia de la ayuda mutua para alcanzar un objetivo en común, y otros recuerdan a los más jóvenes la importancia de hacer buenos actos, pero todos dejan traslucir el entusiasmo y la pasión que ponen los voluntarios.

Desde Ansina señalan que esta actividad de carácter colaborativo está abierta para cualquier persona mayor que desee convertirse en cuentacuentos, y a que los participantes puedan crear una historia a través de su experiencia personal, o incluir relatos de la tradición oral en el repertorio. A la hora de narrar, los mayores cuidan la puesta en escena, empleando canciones o títeres. Todo ello anima a los pequeños a adentrarse en la lectura.