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16:14h. lunes, 23 de noviembre de 2020

La superluna más grande del año, la Luna Rosa, dará esplendor al confinamiento

Entre la noche del martes y la madrugada del miércoles tendremos la oportunidad de disfrutar desde nuestras ventanas, balcones y azoteas de un deslumbrante espectáculo nocturno: la superluna rosa, que será la luna llena más grande del año. Se podrá observar a simple vista y su momento de mayor esplendor tendrá lugar a las 3.35 am hora canaria.

Su nombre común es Luna llena de abril. Es la luna encargada de dar la bienvenida a la primavera en el hemisferio norte (y al otoño en el hemisferio sur).

Los nativos americanos la llamaban Luna de flores, Luna de siembra de maíz o Luna de leche. Por su parte, los budistas la llaman Bak Poya y tiene un significado particular, ya que coincide con la visita de Buda a Sri Lanka, mediante la cual, evitó lo que se veía como una inminente guerra entre esta y su nación. Según los cristianos, esta es la Luna Pascua porque aparece durante las celebraciones de la Semana Santa. Otros nombres que recibe son Luna de césped, Luna de huevo y entre las tribus de la costa Luna llena de peces, porque según la leyenda, en esta época del año el sábalo nadará río arriba para desovar.

Es la segunda de tres superlunas consecutivas, intercalada entre la Luna de gusano de marzo y la Luna de flores de mayo, y será la única luna llena de este mes.

El mejor momento para disfrutarla

Brillará en el este después del atardecer del 7 de abril, subirá más alto y alcanzará su punto más brillante alrededor de la medianoche y se pondrá en el oeste al amanecer del 8 de abril.

Este año, esa luna llena coincide con el perigeo lunar (el punto en que el satélite está más cerca de la Tierra durante su obituario mensual), por lo que alcanzará categoría de superluna y lucirá más grande y brillante de lo habitual. Tanto es así, que será la más vistosa y grande de 2020, la que más se acerque este año a nuestro planeta, lo que hará que la veamos hasta un 14% más grande de lo que es habitual y que brille hasta un 30% más

De acuerdo con la NASA una superluna ocurre en medio del perigeo, es decir cuando este satélite natural se encuentra más cerca de la Tierra (en esta ocasión, a unos 356 mil kilómetros) al mismo tiempo que está llena, lo contrario al apogeo, que es cuando se encuentra a mayor distancia de la Tierra, aproximadamente a unos 400 mil kilómetros. 

Quienes puedan verla cuando aparecer por el horizonte, se beneficiarán de la ilusión óptica que agranda su tamaño al máximo. 

En realidad no se teñirá de rosa, sino que lucirá un brillante color blanco (y si acaso amarillo o anaranjado cuando asoma y empieza a elevarse desde el horizonte, fenómeno debido a que la atmósfera tiene un mayor espesor en ese ángulo y dispersa los colores azules del espectro). Pero es llamada Luna Rosa porque su llegada coincide con el momento del año en que florece el musgo rosa, también conocido como flor de tierra silvestre o flores de Fox (Phox Subulata).

phox subulata, flor que da nombre a la luna rosa de abril

Además, en esta ocasión, debido al confinamiento, esa superluna rosa coincidirá con una disminución general de la contaminación del aire, lo que redundará a favor del disfrute del espectáculo.

Como plus de este deslumbrante espectáculo, cerca de la Luna Rosa se podrá ver a la estrella Spica, la más brillante de la constelación de Virgo. 

Tradicionalmente, la Luna llena coincide con el momento más propicio para cosechar, sacar el estiércol de los corrales, cortar caña, o sembrar plantas de fruto. La vitalidad de las plantas aumenta con la luz de la luna. Y hay quienes aseguran que cuanto más nos acercamos a la luna llena, más fuerza adquieren las plantas para luchar contra parásitos y enfermedades, y los animales soportan mejor los cuidados de las pezuñas. Está claro que no tendrá tanta fuerza como para acabar con el COVID-19. Pero quién sabe si ayudará a debilitarlo.

Para ampliar información, muy recomendable este vídeo explicativo a cargo del administrador del Observatorio del Teide, Miguel Serra-Ricart, y del experto en fotografía astronómica Daniel Padrón.