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02:56h. miércoles, 28 de octubre de 2020

La lluvia de meteoros líridos, continúa iluminando las noches de abril

Aunque el pico de mayor actividad de la lluvia de estrellas Líridas tuvo lugar ayer, esta noche también será fácil disfrutar de un brillante espectáculo celestial, ya que durante esta madrugada se completará el ciclo lunar que nos traerá una Luna Nueva (lo contrario de Luna Llena, cuando la Tierra tapa completamente la luz que el sol refleja en el satélite lunar). Eso facilitará la visibilidad de los meteoros.

Será una lluvia de meteoros suave, con una tasa media de actividad de 18 meteoros por hora a una velocidad de unos 49 kilómetros por segundo, aunque es suficiente para ver el resplandor de una estrella fugaz cada pocos minutos, sobre todo cuando se acerque su momento de máxima actividad. El Instituto de Astrofísica de Canarias (IAC) apuntaba para anoche una estrella fugaz cada 10 o 15 minutos con lo que de antemano recomienda "armarnos de paciencia".

Se trata una lluvia discreta en comparación con otras como las Gemínidas o las Perseidas (con una media superior a los 100 meteoros visibles por hora). Pero a diferencia de otras, su rastro puede llegar a ser visible durante un rato largo, lo que las hace particularmente fascinantes. En concreto, se estima que alrededor de una cuarta parte de las Líridas que resplandecen en el cielo dejan trazos persistentes, un rastro de gas ionizado que brilla durante unos segundos después de que el meteorito haya pasado.

Algunas Líridas pueden ser tan intensas que llegan a ser más brillantes que Venus. Como destaca Muy Interesante, una de sus peculiaridades es que pueden llegar a producir bólidos, meteoros más grandes que atraviesan la atmósfera de La Tierra. En esos casos, reciben el nombre de Bolas de fuego líridas, y dejan un rastro de humo que puede llegar a durar minutos. 

Y 2020 se considera un año excelente para su observación porque su pico de máxima actividad coincidirá con un cielo oscuro (el momento álgido de esa lluvia de meteoros tendrá lugar durante la noche del 21 al 22 de abril, un día antes de la luna nueva o novilunio del 23 de abril, aunque es posible que hasta finales de abril veamos alguno de estos meteoros desintegrarse en la atmósfera.

 

Cómo observarlas

El Instituto Geográfico Nacional (IGN) indica que para observarlas vale cualquier lugar con tal de que proporcione un cielo oscuro. Es preferible observar desde un lugar que tenga pocos obstáculos para la vista (como edificios, árboles o montañas), y no utilizar instrumentos ópticos que nos limiten el campo de visión. Aunque las Líridas parecen venir de la constelación de Lyra (de ahí su nombre), se pueden ver en cualquier parte del cielo. Conviene dirigir la mirada hacia las zonas más oscuras, en la dirección opuesta a la posición de la Luna si la observación se realiza antes de su ocaso. Lo más cómodo es tumbarse y esperar a que la vista se acostumbre a la oscuridad.

 

Qué son las Líridas

Esta lluvia de estrellas es visible desde La Tierra cada mes de abril, que es cuando nuestro planeta cruza la línea orbital del cometa Thatcher, atravesando un anillo integrado por fragmentos desprendidos del cometa.  Como explica el Instituto Geográfico Nacional, cuando uno de esos fragmentos (o meteoroides) entra en contacto con la atmósfera terrestre, se calcina por la fricción con el aire, creando así el resplandor luminoso que conocemos como meteoro o estrella fugaz.

O, como lo explica el IAC, los cometas, en su órbita alrededor del Sol, dejan a su paso una estela de hielo, polvo y rocas. La Tierra, en su recorrido anual alrededor de la estrella, cruza estas nubes de pequeñísimas partículas, llamadas meteoroides. Cuando estos atraviesan la atmósfera terrestre, se produce una intensa fricción que origina los espectaculares trazos luminosos que vemos surcando el cielo.

Reciben el nombre de Líridas porque su radiante (o centro en el que parecen tener su punto de origen), coincide con la constelación de Lyria (o Lira). Según la mitología de la antigua Grecia, Lyria es la mismísima lira de Orfeo subida al firmamento por un águila bajo las órdenes de Zeus para asegurar que las hazañas de Orfeo quedaran inmortalizadas junto a las estrellas.

Lyria es la radiante de la lluvia de estrellas liridas.

Su observación se remonta a unos 2.700 años atrás. Los registros escritos más antiguos sobre ellas se conservan en el libro chino de crónicas de Zuo Zhuan y datan del año 687 a.C. Como curiosidad,  según Muy Interesante, ese período de tiempo en la antigua China se corresponde con lo que se conoce como el período de primavera y otoño (alrededor de 771 a 476 a. C.), que la tradición asocia con el maestro y filósofo chino Confucio.

 

Las Líridas desde El Teide

En este vídeo pueden ver imágenes de las Líridas grabadas desde el Observatorio de El Teide en 2018: