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06:06h. martes, 24 de noviembre de 2020

Vara en La Gomera un zifio, uno de los valiosos tesoros que habita en las aguas que bañan al Archipiélago

Este domingo apareció varado un zifio (Ziphius cavirostris) en el Charco del Conde, en La Gomera. El hecho trascendió a través de una publicación en las redes sociales del Ayuntamiento de Valle Gran Rey, que informó de que se cerraba la playa por la aparición de ese cetáceo también conocido como Ballenato de Cuvier. Curiosamente, a pesar de lo difícil que es verlos, también ayer fue rescatado un zifio que varó en Tarragona y, además, se avistó uno en Castellón.

Zifio varado Valle Gran Rey (La Gomera) este domingo 24 de mayo.
Zifio varado Valle Gran Rey (La Gomera) este domingo 24 de mayo.

“Al ser especie protegida se ha activado un protocolo de actuación para solventar la situación a la espera de la retirada del mismo”, detalló en consistorio. 

Los zífidos son una familia de cetáceos que se caracterizan por su hocico pronunciado. Como se explica en Wikipedia, etimológicamente su nombre viene del griego xiphos (espada), y por ello, literalmente zifio significa ballena con nariz de espada. Miden entre 4 y 13 metros de longitud y pesan entre 1 y 15 toneladas. Hay constancia de la existencia de 21 especies de este animal, pero se estima que probablemente haya más.

Llegan a sumergirse a más de 1.000 metros de profundidad para alimentarse y se estima que sus inmersiones suelen durar una hora, aunque se han reportado zambullidas de más de dos horas de duración hasta casi los 3.000 metros de profundidad. 

En cualquier caso, se trata de un animal marino del que se sabe muy poco. Uno de los misterios de esta especie que recuerda a la vez a una ballena y un delfín, es el corto espacio de tiempo que precisan para recuperarse de sus profundísimas inmersiones. Esa habilidad para permanecer bajo el agua complica su observación, motivo por el que figuran entre los cetáceos más desconocidos y misteriosos.

De hecho, Canarias figura entre las zonas del planeta ideales para su observación y estudio.

Una de las pocas cosas que se sabe de ellos a ciencia cierta es que son extremadamente sensibles a los sonares de los barcos. De hecho, la muerte masiva de zifios en las costas de Fuerteventura en 2002 fueron la clave que destapó que la OTAN estaba haciendo maniobras militares cerca del Archipiélago.

zifio_cetaceo

Otros dos zifios en la Península

Curiosamente, ayer domingo también fueron avistados dos zifios en Castellón y Tarragona. 

Un grupo de pescadores detectó frente a la línea de costa de Vinaròs un zifio de Cuvier que nadaba de forma errática frente a la línea costera. El avistamiento ha sorprendido a los especialistas, ya que son «inusuales y extraordinarios tan cerca de las playas», explican desde la ong Xaloc, que considera que el animal posiblemente esté herido. 

Y unos kilómetros más al norte, en la playa del Trabucador (Tarragona), apareció otro zifio varado, que tuvo que ser atendido por agentes rurales y miembros del CRAM, quienes consiguieron devolverlo mar adentro.

La citada ONG ha dado la voz de alarma y ha pedido la colaboración de los usuarios de las playas y de las embarcaciones costeras de Vinaròs, para que avisen con urgencia al 112 si observan a alguno de estos cetáceos cerca de la costa, para que puedan ser rescatados convenientemente. «Es importante conocer si se trata de un ejemplar solitario o de un grupo de animales, para tratar de establecer las causas del varamiento», informó el colectivo.

Ambos avistamientos y esa alarma ecologista han tenido una gran difusión en prensa y redes por lo excepcional que es verlos tan cerca de tierra.