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05:59h. martes, 24 de noviembre de 2020

Gobierno de Canarias y Cabildo de Tenerife colaboran en la monitorización del águila pescadora

La Consejería de Transición Ecológica, Lucha contra el Cambio Climático y Planificación Territorial del Gobierno de Canarias, a través del Servicio de Biodiversidad de la Viceconsejería de Lucha contra el Cambio Climático, y la Consejería de Medio Ambiente del Cabildo de Tenerife están llevando a cabo un seguimiento de la situación del águila pescadora, localizada en la costa suroeste de la isla tinerfeña.

El Ejecutivo regional ya ha iniciado los trámites para catalogar a esta ave como ‘en peligro de extinción’
El Ejecutivo regional ya ha iniciado los trámites para catalogar a esta ave como ‘en peligro de extinción’

El objetivo es conocer el modo en que el descenso de la actividad producido a raíz de la declaración del estado de alarma ha afectado a su situación y reproducción.

El consejero José Antonio Valbuena señala que el águila pescadora figura en el Catálogo Canario de Especies Protegidas con la categoría de ‘vulnerable’ y señala  que “el Gobierno de Canarias ya ha iniciado los trámites para modificar su estatus de protección a la categoría de ‘en peligro de extinción’”.

Las labores de seguimiento se están efectuando en el frente marítimo de la Zona de Especial Conservación (ZEC) Franja Marina Teno Rasca, desde la embarcación ‘Mar Canario’, uno de los dos barcos adquiridos en 2019 por el Gobierno regional y que ha sido cofinanciado gracias al Fondo Europeo de Desarrollo Regional (FEDER), a través del Programa Operativo FEDER Canarias 2014–2020.

La población del águila pescadora (Pandion haliaetus), conocida en Canarias con el nombre de ‘guincho’, ha experimentado una regresión en las últimas décadas, pues, en la actualidad, se conocen solo siete parejas territoriales. Este bajo número de efectivos, unido a la alta tasa de mortalidad de los juveniles, sitúa a esta ave al borde de la extinción en el Archipiélago. 

Las limitaciones en la circulación de personas, así como en las actividades turísticas y recreativas derivadas de la entrada en vigor del estado de alarma han supuesto un descanso para estas aves. En sus zonas de campeo y alimentación, la tranquilidad es mayor de lo habitual, lo que favorecerá su reproducción este año. 

Hasta el momento, los trabajos han permitido confirmar la presencia de al menos dos parejas reproductoras en este año 2020, ocupando los territorios que han utilizado en los últimos años de forma regular. No obstante, habrá que esperar varias semanas a que los pollos abandonen los nidos para analizar el éxito reproductor.