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18:45h. Miércoles, 13 de Diciembre de 2017

La NASA activa los propulsores de la legendaria Voyager 1 tras 37 años de inactividad

La sonda espacial Voyager 1 es el artefacto fabricado por el ser humano que más lejos ha viajado llegando más allá del sistema solar, pero lo sorprendente es que aún estando a 21.000 millones de kilómetros de la Tierra todavía podemos seguir comunicándonos con ella. 

Es lo que han hecho los ingenieros de la NASA, que esta semana le mandaron a la Voyager 1 una señal para activar sus cuatro propulsores de trayectoria. Esos propulsores, que no se activaban desde 1980, funcionaron a la perfección.

La Voyager 1 sigue muy viva

Así lo indica el anuncio de la NASA, que el pasado martes envió la señal a la sonda espacial. Los ingenieros tuvieron que esperar 19 horas y 35 minutos a que ese mensaje llegara a la sonda, y otras 19 horas y 35 minutos después verificaron que efectivamente la sonda contestaba indicando que se habían activado dichos propulsores en pulsos de 10 milisegundos. 

Todd Barber, uno de los ingenieros del JPL, indicaba que aquel acontecimiento fue realmente emocionante para el equipo de ingenieros. Hace años que la Voyager 1 depende de sus propulsores primarios para mantener la orientación adecuada y así poder comunicarse con la Tierra, pero dichos propulsores han ido perdiendo eficiencia. 

Artist's Concept of VoyagerLa Voyager 1 se encuentra a día de hoy 3/12/2017 a 21.000 millones de kilómetros de la Tierra.

Desde entonces ha avanzado ligeramente, pero ha recorrido 141 unidades astrómicas en total, estando aún muy lejos de la Nube de Oort, que se inicia a unas 1.000 AU del sol. 

El cambio a los propulsores de corrección de trayectoria —que se usaron por última vez tras el encuentro de la sonda con Saturno hace 37 años— permitirá alargar la vida útil de la sonda entre dos y tres años antes de que su batería se agote completamente. 

Se espera que la sonda se mantenga activa hasta 2025 aproximadamente. Será entonces cuando sus generadores de radioisótopos termoeléctricos no sean ya capaces de suministrar la energía suficiente. 

El Disco de oro de las Voyager (en inglés "The Sounds of Earth", en español Sonidos de la Tierra), es un disco de gramófono, que acompaña a las sondas espaciales Voyager, lanzadas en 1977 y que tardarán 40 000 años en alcanzar las proximidades de la estrella más cercana a nuestro sistema solar.

Disco de oro de la Voyager 1

Como las sondas son muy pequeñas comparadas con la inmensidad del espacio interestelar, la probabilidad de que una civilización que viaja por el espacio se encontrase con ellas es muy pequeña, sobre todo porque las sondas con el tiempo dejarán de emitir cualquier tipo de radiación electromagnética. Si alguna vez se encontrase una especie extraterrestre, lo más probable es que sea en el momento en que pase por la estrella más cercana en la trayectoria de la Voyager 1, la que alcanzará dentro de 40 000 años.

Carl Sagan dijo que "la nave espacial, y el registro, solo serán encontradas si existen otras civilizaciones capaces de viajar en el espacio interestelar. Pero el lanzamiento de esta botella dentro del océano cósmico dice algo muy esperanzador sobre la vida en este planeta". Así, el registro es más visto como una cápsula del tiempo o como algo simbólico en lugar de un serio intento de comunicarse con la vida extraterrestre.

El pequeño punto azul

"El pequeño Punto Azul Pálido", es una fotografía de la Tierra captada por la sonda espacial Voyager 1 cuando se disponía a abandonar el Sistema Solar desde una distancia de 6000 millones de kilómetros. El astrónomo y divulgador Carl Sagan, se inspiró en ella para realizar su famoso vídeo reflexionando sobre la humanidad.

El disco contiene sonidos e imágenes que retratan la diversidad de la vida y la cultura en la Tierra. Se diseñó con el objetivo de dar a conocer la existencia de vida en la Tierra a alguna posible forma de vida extraterrestre inteligente que lo encontrase, y que además tenga la capacidad de leer, entender y descifrar el disco. El contenido de la grabación fue seleccionado por la NASA y por un comité presidido por Carl Sagan de la Universidad Cornell.

Saludos
La primera sección de audio contiene un saludo en inglés de la Secretaría General de la ONU. La segunda sección de audio ("Saludos en 56 idiomas") contiene saludos en 55 idiomas, incluyendo 4 dialectos chinos, 12 idiomas del sur de Asia y 5 idiomas antiguos y Henge.