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01:27h. viernes, 23 de octubre de 2020

Más de 200 personas con discapacidad inician las actividades deportivas del PIDA con zumba y atletismo

El Plan Insular de Deporte Adaptado e Inclusivo de Tenerife (PIDA), organizado por el Cabildo a través de la empresa pública Ideco, reunió ayer en el Centro de Atletismo de Tenerife (Ciat) a más de 200 personas con discapacidad de una decena de centros que realizaron actividades de zumba y atletismo.

La directora insular de Deportes, Laura Castro, asiste a las actividades celebradas en el Centro Insular de Atletismo del Cabildo
La directora insular de Deportes, Laura Castro, asiste a las actividades celebradas en el Centro Insular de Atletismo del Cabildo

La directora insular de Deportes, Laura Castro, que acompañó a los participantes durante la jornada deportiva,  recuerda que se trata de la cuarta edición de este programa pionero  “que pretende generalizar la práctica del deporte y la actividad física para las personas con discapacidad en un entorno inclusivo y en un marco próximo a su contexto social y familiar”. 

“En esta edición, que cuenta con un presupuesto de 200.000 euros, movilizaremos a más de 1.500 personas de 75 centros de toda la isla, contaremos con unos 25 monitores y tendremos nuevas actividades como la equinoterapia y el buceo”, explica la directora insular. Otra de las novedades que se han incluido en esta edición es la creación de unas fichas técnicas de cada actividad que podrán consultar todos los centros participantes.

El PIDA incluye un total de 12 modalidades deportivas, como la vela adaptada, pádel, zumba, fútbol, baloncesto, pruebas adaptadas, fútbol sala, natación, bola y atletismo. En total se realizarán 163 actividades hasta el próximo día 5 de junio.

Este proyecto, que cumple su cuarta edición abarca a usuarios con discapacidad intelectual, física, sensorial, personas con trastornos de salud mental. El ejercicio físico aporta numerosos beneficios a las personas con discapacidad siempre que la actividad deportiva se adapte al tipo de discapacidad. Así, el PIDA contribuye a mejorar la salud, movilidad y autonomía de los participantes; fomenta su integración y las relaciones sociales y, en definitiva, mejora la calidad de vida de los usuarios