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15:05h. Martes, 31 de marzo de 2020

FEPECO avisa que, si el Sur se paraliza, Tenerife se asfixia

El atasco monumental que se produjo ayer, viernes 10 de enero, en la autopista del sur en dirección a Santa Cruz de Tenerife, que puede tener algún origen ocasional, pero que demuestra verdaderamente la carencia de una red viaria competitiva, eficiente, moderna y suficiente. 

Oscar Izquierdo, presidente de FEPECO: El sur de Tenerife sigue colapsado, atascado e inmovilizado
Oscar Izquierdo, presidente de FEPECO: El sur de Tenerife sigue colapsado, atascado e inmovilizado

La zona sur, verdadero motor económico de la isla, no puede depender y paralizarse, porque ocasionalmente se produzcan accidentes de tráfico, estas situaciones coyunturales tienen que ser asumidas eficazmente y con prontitud, si contáramos con las infraestructuras convenientes y adecuadas a la demanda socioeconómica requerida.

El nuevo Gobierno de Canarias y el Cabildo de Tenerife tienen que asumir la descongestión viaria del sur de Tenerife, como prioridad absoluta, porque debido a las insuficientes carreteras que impide una movilidad cierta, se está estrangulando económicamente la zona que propulsa la actividad y la creación de empleo en la isla.  Debido a su potencialidad, si el sur se paraliza, Tenerife se asfixia.

Lamentablemente las colas, atascos y colapsos circulatorios en la mayoría de las carreteras de Tenerife, son permanentes. Es el fracaso estrepitoso de la gestión en la política de carreteras y movilidad en la Isla desde hace 30 años. Estamos recogiendo el fruto heredado de la ineptitud política, que ha llevado a Tenerife a una situación inviable.

Especialmente gravoso es en el sur, donde se pierden muchísimas horas en las colas, afectando a la productividad de las empresas, la calidad del destino turístico y el desenvolvimiento normalizado de la actividad económica, además de las repercusiones psicosomáticas sobre las personas, que sufren esta situación todos los días, a todas horas, desde hace muchos años.

No contamos con las infraestructuras viarias que permitan desarrollar una actividad económica estable, productiva, para vertebrar la zona y cohesionar la población. Está todo por empezar y lo que es más importante, por concluir. La solución empieza por el principio, que es tener los proyectos de las obras a ejecutar, es prioritario elaborarlos con la máxima celeridad.

A estas alturas la mayoría de las obras de carreteras para el sur no tienen proyecto, es la herencia envenenada que nos dejó la época de las ocurrencias, sufrida en los últimos años. Ahora es el momento de los hechos, para comenzar una nueva etapa haciendo, más que diciendo.

Hay que afrontar esta situación con realismo, aportando soluciones viables y dejando atrás demagogias, promesas, ocurrencias y postureos, que precisamente fueron los que han llevado a esta situación crítica. Por eso, hay que pasar de las palabras a los hechos y lo primero es acometer la elaboración de los proyectos de las obras a ejecutar, que es una etapa intermedia entre la planificación y la construcción. Todos sabemos las obras que hay que ejecutar en la zona, por lo tanto, la planificación está más que machacada, lo siguiente, que son los proyectos de las diferentes obras, es lo que no se ha hecho y es el paso básico que permitirá encauzar las distintas actuaciones.

El nuevo Gobierno de Canarias como el actual Cabildo de Tenerife, tienen que trabajar coordinadamente, sin personalismos figurones, que tan malos resultados han dado a la Isla en los últimos años, para apremiar a los técnicos en la resolución de los proyectos. Si se comienza así, los frutos serán el comienzo de las obras, que es una demanda mayoritaria de los ciudadanos del sur y de los que trabajan en la zona. En la reciente historia, nunca ha habido un requerimiento social tan numeroso y mayoritario para la construcción de carreteras, como lo hay actualmente. Sólo se oponen los de siempre, los endémicos y minoritarios noistas.