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15:44h. viernes, 30 de octubre de 2020

FEPECO denuncia que el inmovilismo de la Administración retrasa la recuperación económica

Oscar Izquierdo presidente de FEPECO, insiste en que ahora es el momento de hacer más y hablar menos. Se pierden muchas energías en reuniones, anuncios de planes, ruedas de prensa o promesas y se ejecuta poco. Se requiere más acción y menos palabra, porque se pueden hacer todos los planes de reactivación económica y social posible, pero si después no hay concreción, no avanzamos.

Oscar Izquierdo, presidente de FEPECO
Oscar Izquierdo, presidente de FEPECO

No sólo hay que anunciarlos y publicarlos, lo importante es ejecutarlos. Hay que agilizar procedimientos administrativos para potenciar la actividad empresarial y crear empleo.  Trabajando es como saldremos adelante y se necesita agilidad burocrática para la reconstrucción.

La capacidad de arrastre y locomotora que para la actividad económica provoca el sector de la construcción es evidente. El parque de edificios y viviendas en las islas necesita un proceso importante de renovación, rehabilitación, mantenimiento o reforma suficiente y además eficiente energéticamente, con accesibilidad universal y la incorporación de la digitalización. La Unión Europea apuesta decididamente por la economía sostenible y la construcción tiene mucho que decir y hacer al respecto, porque el Fondo de Recuperación incide en financiar proyectos que signifiquen una ola de renovación urbana e inmobiliaria. Por lo que se hace urgente la promoción de ayudas públicas que permitan alcanzar estos objetivos sostenibles, a través de la rehabilitación y el acceso a la vivienda digna, adecuada, con calidad y bienestar.

Hay que recordar que la construcción genera una actividad inducida de 1,92 euros por cada euro invertido, a lo que hay que añadir retornos fiscales cercanos al 50%. Además, ese proceso de renovación no sólo tiene que ser energético, sino que, como consecuencia del COVD-19, ahora más que nunca hay que implementar acciones concretas en el campo de la salud, en cuanto a la edificación, rehabilitación o modernización de todas aquellas infraestructuras sanitarias, anticuadas, desfasadas e inapropiadas.  Es un obligación contar con suficiente equipamiento sanitario y además modernizado.

La licitación y contratación pública es perentoria y no puede dilatarse más. La administración Pública tiene que hacer los deberes, aprobarlos con nota y trabajar con más rapidez, eficiencia gestora y eficacia en la resolución de los expedientes y especialmente, en la concesión de licencias de obras, que permitiría reactivar la economía y la creación de empleo.