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17:15h. Viernes, 14 de Diciembre de 2018

Oleada de estafas en la venta online de repuestos usados

La Asociación de Centros Autorizados de Reciclaje y Descontaminación de Santa Cruz de Tenerife, Ascardte (integrada en la patronal Femete), alerta a la ciudadanía de que se ha detectado una oleada de estafas en ventas de repuestos o recambios usados a través de internet en la provincia tinerfeña durante las últimas semanas. 

Ascardte alerta a la ciudadanía de timos que alcanzan los tres mil euros y devastadores daños medioambientales al comprar en centros noautorizados.
Ascardte alerta a la ciudadanía de timos que alcanzan los tres mil euros y devastadores daños medioambientales al comprar en centros noautorizados.

El presidente de este colectivo, Manuel Hilario PérezCampos, advierte de que “comprar estas piezas fuera de los Centros Autorizados de Tratamiento (CAT) no sólo provoca perjuicios económicos, al ser víctimas de timos que pueden alcanzar los tres mil euros en cada venta, sino que también ocasiona daños medioambientales que resultan devastadores”.

El dirigente de Ascardte explica que “el engaño consiste en que un individuo se hace pasar por representante de alguna de nuestras empresas legales, usurpando datos y logos, incluso copiando los mensajes telefónicos que utilizan nuestras centralitas, para ofertar falsamente repuestos o recambios de segunda mano y apropiarse indebidamente de cantidades económicas importantes que llegan a alcanzar los tres mil euros en una venta”.

Pérez Campos insiste, además, sobre “las terribles consecuencias de comprar repuestos orecambios usados a particulares o en empresas ilegales que no ofrecen ningún tipo de garantía”. Detalla que “esas personas que operan de forma fraudulenta desechan indebidamente los residuos peligrosos de motores, cajas de cambio, baterías, catalizadores, etc., tirando irresponsablemente en los campos o desagües combustibles, líquidos de frenos, aceites, refrigerantes, etc. No entendemos cómo es posible que desde internet se pueda vender y comprar cualquier producto sin ningún tipo de control ni protocolo mínimo de seguridad. Por todos estos motivos, hemos presentado las correspondientes denuncias ante la Policía Nacional y la Guardia Civil para que investiguen y actúen en consecuencia deteniendo a los implicados”.

Para no ser víctima del timo ni ser corresponsable del ataque al medio ambiente, el presidente de Ascardte ofrece el siguiente consejo al cliente: “Es fundamental que, antes de realizar cualquier compra, verifiquen que quien vende de verdad es un desguace legal, un Centro Autorizado de Tratamiento (CAT), porque sólo ellos pueden manipular y vender esas piezas. ¿Cómo comprobarlo? Por ejemplo, a través de la plataforma www.yosoylegal.es cualquier persona puede ver sus datos y contactar directamente con las empresas y profesionales legales. Tengan en cuenta que los CAT cumplen con todos los requisitos de calidad y seguridad, trabajando con personal y maquinarias debidamente cualificadas y gestionándote directamente las bajas de los vehículos ante Tráfico. De hecho, otra de las medidas que proponemos es que se consiga por fin que las bajas temporales de los vehículos no sean indefinidas y así evitar que se utilicen para desmontar ilegalmente un coche, estafar y dañar el medio ambiente”.

Denuncia ya

Finalmente, Pérez Campos anima a la ciudadanía a que “usemos los servicios de denuncia anónimaque Femete y CEOE Tenerife ofrecen en sus páginas web. Recordemos: es ilegal que un particular venda piezas de vehículos de segunda mano y puede enfrentarse a responsabilidades penales. Lo mismo que quien instale un recambio del que se desconoce su procedencia o que provenga de un particular o una empresa que no sea Centro Autorizado de Tratamiento (CAT).

La extracción, reutilización y venta de recambios usados únicamente puede ser llevada a cabo por los CAT, ya que estos tramitan previamente la baja definitiva en el Registro General de Vehículos de la Dirección General de Tráfico y los descontaminan como paso previo al despiece, según el Real Decreto del 22 de enero de 2017.

En definitiva, se trata de un asunto de especial relevancia porque, al instalar en un vehículo una pieza que ha sido comprada de forma clandestina, somos corresponsables con los gravísimos daños que ocasionan al medio ambiente a la vez que afecta a la seguridad vial y también, en caso de un accidente, el seguro no se haga cargo de la reparación”.