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16:42h. Lunes, 17 de febrero de 2020

Tenerife se está vaciando por el noroeste

Tenerife se encuentra desvertebrada, con una preocupante falta de cohesión territorial y social.  Está desequilibrada, con un expansivo crecimiento económico y poblacional en el sur, un estancamiento preocupante en el norte y un endogámico comportamiento del espacio metropolitano. Tres zonas, incomunicadas, que soportan colas, atascos e inmovilidad continua, todos los días, a todas horas, en cualquier parte de la isla. Se carece de una red viaria competitiva, eficiente, moderna y suficiente, que la demanda ciudadana y la exigencia económica requieren. 

La escasa conectividad viaria y la política de conservación patrimonial de los inmuebles por parte del Cabildo imposibilitan el crecimiento económico de la zona y frena sus potencialidades
La escasa conectividad viaria y la política de conservación patrimonial de los inmuebles por parte del Cabildo imposibilitan el crecimiento económico de la zona y frena sus potencialidades

Oscar Izquierdo presidente de FEPECO alza la voz para denunciar que: “la desvertebración de Tenerife perjudica principalmente a la zona noroeste, que sufre un continuo deterioro social y económico, así como un paulatino despoblamiento desde hace unos 20 años, por la inacción de unas administraciones, Cabildo y Gobierno de Canarias, que se han olvidado reiterada y vergonzosamente de esta parte de la isla.

Tenerife tiene una demanda no cubierta de empleo en el sur, una bolsa de desempleo preocupante en el norte y una insuficiente absorción en la demarcación metropolitana. Vivir de espaldas, hace que las tres zonas no interactúen, desaprovechen sus potencialidades, desperdiciando las sinergias que fortalecerían al conjunto. La pujanza del sur no puede llevar a la soberbia del nuevo rico, ni el anquilosamiento del norte a la sumisión del perdedor, ni tampoco la mirada al pasado mejor, puede paralizar la zona metropolitana. Hay que equilibrar Tenerife, empezando por levantar económicamente a la zona más deprimida, que es el noroeste”

Principalmente destacado es el vaciamiento poblacional en la Isla Baja, donde los tres municipios han perdido significativamente población en los últimos 10 años, Garachico un -11,57%, Los Silos un -10,36% y Buenavista un -9,03%. Sin olvidar Icod de los Vinos con un -5,55%, La Guancha con un -0,34% y San Juan de la Rambla con un -5,02% también reducen el número de residentes. En total han perdido 3.264 vecinos los municipios del noroeste de la isla. Tampoco hay que olvidar que, en el mismo periodo, tanto Los Realejos como el Puerto de La Cruz, han sufrido pérdida poblacional.
 
El noroeste de Tenerife sufre despoblación, con un envejecimiento cada vez más acusado de los residentes, que provoca una inversión de la pirámide poblacional, que manifiesta el éxodo mayoritario de los jóvenes, que huyen del estancamiento, aislamiento y falta de porvenir que les espera si se quedan. Eso significa una pérdida significativa de talento y emprendimiento, difícil de recuperar a corto plazo. El futuro no existe, porque el presente no avanza. 
 
El motivo principal que ha llevado a esta situación viene dado por la falta de conectividad viaria, alejando una zona del resto de la isla, por sus carreteras deficientes, escasas e inseguras. No hay que olvidar que el cierre del Anillo Insular no sólo hay que hacerlo por el sur, sino también, concluirlo por el norte y hay dos tramos inconclusos, a saber, de Los Realejos a San Juan de La Rambla y de este municipio a Icod de los Vinos. No se han ejecutado porque no ha existido valentía política para afrontar su puesta en marcha, aunque se lleva esperando muchos años.

La zona es de especial protección medioambiental, por lo que es conveniente que, manteniendo la defensa del territorio, también se trabaje para dar una mayor calidad de vida a las personas, ejecutando las obras de infraestructuras, en este caso carreteras, que propicien mayor bienestar social, como consecuencia de contar con una red viaria eficiente.  Hay que compaginar los dos aspectos, para conseguir el beneficio del conjunto. La movilidad de los habitantes de la zona también es escasa por la falta de un servicio público de transporte adecuado en precios, horarios, funcionalidad y comodidad. Esta parte de la isla no cuenta con las infraestructuras básicas que permitan un desenvolvimiento económico y social suficiente, que la haga atractiva. Un ejemplo es el retraso del Hospital del Norte. 
 
Otra variable que perjudica enormemente es la política de conservación, que ha implantado desde hace años la Comisión de Patrimonio del Cabildo de Tenerife, obstruccionista y fundamentalista, que paraliza, con demasiada frecuencia, acciones encaminadas a la revitalización y actualización de lo catalogado como   patrimonial. La conservación, si es iniciativa privada, tiene que dirigirse a vivir los inmuebles de acuerdo con el tiempo presente y si es iniciativa pública para el disfrute de los ciudadanos. No permitir la rehabilitación de inmuebles como regla general, significa paralizar el asentamiento de nueva población, frenar la actividad económica e imposibilitar un desarrollo sostenible. El éxodo y vacío poblacional es consecuencia de esa   política integrista de conservación implantada desde el Cabildo de Tenerife, ajena a la realidad socioeconómica de la zona, que mira permanente a la historia, desconociendo el presente y rechazando el futuro.