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23:49h. martes, 07 de julio de 2020

Tras 11 días de activismo de altura, los jóvenes trepados a las grúas dan por paradas las obras del hotel La Tejita y bajan

Sobre las 17.50 horas de hoy sábado, la pareja de activistas que llevaba 11 días atrincherada sobre las grúas del hotel costero que se construía en La Tejita, han comenzado a preparar su descenso porque han dado por ganada su batalla: por fin se ha confirmado la paralización de las obras de construcción que consideran ilegales.

El descenso de la joven y el joven que llevaban una semana y media enarbolando a 25 metros de altura la reivindicación de que se paralizaran las obras, ha contado con la ayuda de los bomberos del Sur de Tenerife, que han desplegado sus escalas para devolver a tierra a esta pareja entre vítores y aplausos de cientos de seguidores que se han desplazado a La Tejita para rendir homenaje a los jóvenes por su "heroica hazaña".

Como han explicado simpatizantes de esta lucha, "a lo largo de estos días hemos tenido información contradictoria por parte de los medios, de las autoridades competentes y de la propia empresa, por eso hemos advertido en todo momento de nuestra desconfianza sobre la información vertida en los medios estos días" en relación a la paralización de las obras.

Sin embargo, añaden, "hoy las activistas de las grúas han recibido una notificación del juez en el que les informaban de la paralización de la obra. Tenemos constancia de la resolución ministerial y la orden que Costas estatal envía junto a planos ordenando a paralizar para su revisión".

activistas la tejita bajan gruas

Consideran que tanto la publicación de la empresa Viqueira, como la orden judicial y la resolución de Costas con los planos en los que ordenan a revisar los 100 metros de la obra, "son argumentos suficientes para dar por concluida esta acción y por lo tanto la victoria del pueblo y las activistas".

No obstante, "queremos dejar claro, que no bajamos la guardia y estaremos atentas a la ejecución de la paralización y llevaremos a cabo las acciones pertinentes para garantizar no sólo la paralización, sino la demolición de esta obra ilegal de La Tejita", aclaran.

"Esta victoria demuestra que la ilegalidad estaba en la obra del hotel y no en la acción de nuestras compañeras. Exigimos que no hayan consecuencias legales por hacer cumplir la ley", concluyen quienes secundan esta lucha en un comunicado.

concentracion apoyo descenso gruas hotel la tejita, 27 junio 2020

Paralización cautelar

En cualquier caso, se trata de una paralización cautelar de las obras mientras se aprueba definitivamente la revisión del deslinde que se tramita en esa zona a instancia de la plataforma Salvar La Tejita y de la Asociación Tinerfeña de Amigos de la Naturaleza (ATAN).

Ambos colectivos llevaban tiempo denunciando que aprovechando el confinamiento la empresa constructora del hotel había aprovechado para saltarse la orden de Costas de paralizar las obras y, además, que estaba intensificando el ritmo de construcción.

Se dirigieron a todas las administraciones competentes (Ayuntamiento de Granadilla, Gobierno de Canarias, Ministerio de Transición Ecológica, Costas...), pero ningún responsable político ni técnico les hacía caso. Hasta que el pasado 16 de marzo subieron a lo alto de las grúas dos activistas y enarbolaron esa petición a 25 metros de altura, tanto de día como de noche.

Al principio de su protesta desde las grúas, el Servicio Provincial de Costas de Santa Cruz de Tenerife y el Gobierno de Canarias se lanzaban la pelota y el Ayuntamiento de Granadilla pasó de no hacer ni decir nada a recordar que el proyecto cuenta con todos los permisos. Hasta que finalmente intervinieron el Gobierno central y Costas Madrid ordenando la paralización de los trabajos.

Los propietarios del hotel, el Grupo Viqueira, ha recordado que cuenta con todos los permisos de construcción, que el hotel se ubica en suelo urbano consolidado vía Plan General de Ordenación a través de un plan parcial ya gestionado. La empresa intentó sin éxito que las activistas trepadas sobre sus grúas fueran detenidas y que no se les facilitaran víveres, abrigo ni baterías para los móviles.