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23:10h. Sábado, 04 de abril de 2020

La cobertura sanitaria de la HPS Cajasiete Gran Canaria Maratón con incidencias leves

La Cajasiete Gran Canaria Maratón finalizó sin incidencias sanitarias destacables. Deshidrataciones, rozaduras y ampollas por fricción, esguinces de tobillo y rodilla, sobrecargas y roturas musculares así como algún episodio de crisis asmática inducida por el esfuerzo y vómitos fueron las principales  contingencias que en materia de salud tuvo que atender Hospital Perpetuo Socorro en su calidad de servicio médico oficial de la prueba.

 

La cobertura sanitaria de la HPS Cajasiete Gran Canaria Maratón con incidencias leves
La cobertura sanitaria de la HPS Cajasiete Gran Canaria Maratón con incidencias leves

Y es que en unas pruebas tan exigentes como la maratón, media maratón y carrera de 10 kilómetros celebradas ayer estas incidencias son de las más habituales. Entre las afecciones que pueden producirse se encuentran los problemas traumáticos por caídas y/o golpes; osteomusculares, desde las citadas ampollas y calambres musculares hasta esguinces, elongaciones, fascitis, tendinitis y fractura o rodilla del corredor; problemas del equilibrio hidroelectrolítico con deshidratación por falta de aporte líquido, ya sea leve, moderado o severo; trastornos gastrointestinales, a veces provocados por excesiva ingesta de geles; y como excepción, muy poco frecuente afortunadamente, parada cardiorrespiratoria provocada por diferentes motivos, siendo el más habitual la causa cardiaca.

Para tratar estas afecciones y cualquier otra que hubiera podido acaecer Hospital Perpetuo Socorro diseñó un dispositivo médico, de la mano de la doctora Clara Quintana, cuya premisa fundamental fue la atención sanitaria inmediata. De ahí el enorme despliegue realizado, con nueve vehículos de intervención rápida situados en puntos estratégicos del recorrido y siguiendo las pruebas para poder actuar precozmente ante cualquier incidencia. Para ello contaron con material de urgencia tanto vital como general, entre los que encontraban desfibriladores semiautomáticos (DESA) que permitieran la atención del paciente precozmente hasta la llegada del soporte vital básico y sanitarizado o del soporte vital avanzado, en total una docena, más cercano a la zona del incidente para su traslado a un centro sanitario si fuera preciso.

A esta atención móvil se sumaron un hospitalito situado en la zona de meta en los aledaños del Parque de la Música junto con zonas de rehidratación, fisioterapia y de familiares; y otros cuatro hospitalitos más pequeños localizados en los alrededores del Teatro Pérez Galdós, la calle Olof Palme, en Torre Las Palmas y en las Ramblas de Mesa y López. 

Más de cincuenta sanitarios entre médicos, diplomados universitarios en enfermería (DUEs), auxiliares de enfermería y técnicos conductores formaron la parte humana de este dispositivo. Un equipo habituado a trabajar en situaciones de urgencias tanto hospitalarias como extrahospitalarias. En el área médica se contó con la presencia de una veintena de especialistas en distintas áreas como Traumatología, Urgencias y Medicina Intensiva, así como diplomados universitarios en enfermería de Urgencias y Cuidados Críticos  además de auxiliares de enfermería.

Todo ello perfectamente coordinado con la organización de la carrera, los servicios de seguridad de la misma, Protección Civil, Policía Nacional, Policía Local, Guardia Civil, servicio de ambulancias, voluntarios y servicio de limpieza  entre otros, sin los cuales hubiera sido  imposible realizarlo.