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08:55h. Domingo, 15 de diciembre de 2019

El COFC forma a sus colegiados en el papel de la fisioterapia ante las disfunciones sexuales

Una veintena de fisioterapeutas han participado en un curso organizado por el Colegio Oficial de Fisioterapeutas de Canarias (COFC) en el que han conocido las últimas técnicas de fisioterapia en el tratamiento del dolor pélvico crónico y las disfunciones sexuales dolorosas. 

 

Los fisioterapeutas juegan un papel decisivo y desconocido en el tratamiento de los pacientes y en la mejora de la educación sexual de la población
Los fisioterapeutas juegan un papel decisivo y desconocido en el tratamiento de los pacientes y en la mejora de la educación sexual de la población

Los problemas sexuales, en el hombre y en la mujer, ejercen un efecto negativo sobre su estado de ánimo, la autoestima, el bienestar social y en las relaciones interpersonales. Estas alteraciones afectan a la calidad de vida tanto de quienes las padecen como de sus parejas y afectan tanto a hombres como a mujeres, teniendo un origen orgánico, psicológico o funcional, que muchas veces no es tratado por la falta de información del propio paciente.

El curso, impartido por tres especialistas del centro de fisioterapia de suelo pélvico RAPbarcelona: Laia Blanco Ratto, Stéphane Kaufmann e Inés Ramírez, se ha desarrollado en la sede colegial de Las Palmas de Gran Canaria durante el pasado viernes, sábado y domingo y ha tenido una duración total de 30 horas lectivas.

Durante su desarrollo, las fisioterapeutas catalanas han explicado que “es importante que la población conozca los beneficios de la fisioterapia dentro del tratamiento multidisciplinar”, ya que los pacientes de este tipo de disfunciones se encuentran ante un abismo a la hora de afrontar su problema al no saber a quién dirigirse: “es tratado como un tema tabú y en la sanidad pública el personal sanitario no suele estar formado en el tratamiento específico”. De hecho, afirman que “hay una escasa implantación de equipos que lo tratan en la sanidad pública, con la salvedad de los equipos oncológicos, por lo que la mayor parte de los tratamientos deben sufragarlos los propios pacientes”, señalan.

Las estadísticas muestran como  hasta un 68% de los pacientes que sufren problemas de disfunción sexual no lo consultan por vergüenza, miedo o temor a incomodar al personal sanitario. Si bien en el Sistema Nacional de Salud ya se comienzan a tratar de forma generalizada, con personal especializado, las disfunciones de suelo pélvico, la incontinencia urinaria o de colon, así como el prolapso (desplazamiento de órganos como el útero, el recto o la vagina), “hasta el momento no hay una gran implantación de personal formado en el tratamiento de estas disfunciones”, subrayan desde el Colegio Oficial de Fisioterapeutas canario.

Aunque a ojos de la población pueda parecer que hay una mayor incidencia en los hombres (principalmente por la disfunción eréctil o la eyaculación precoz), las estadísticas hechas públicas en Europa y en países como Estados Unidos han mostrado como, de hecho, hay una mayor prevalencia en las mujeres. “De hecho”, explican Laia Blanco Ratto, Stéphane Kaufmann e Inés Ramírez, “entre un 20% de las mujeres jóvenes y alrededor de un 60% de las que ya tienen menopausia presentan algún síntoma de disfunción sexual”: pérdida de interés, trastornos en el proceso de excitación, dificultades para alcanzar el orgasmo o la llamada dispareunia, que es cuando se experimenta dolor durante el coito. 

En lo que respecta a los hombres, la disfunción eréctil, por ejemplo, tiene una prevalencia de un 19% de los españoles entre 25 y 70 años (afecta aproximadamente a dos millones de españoles), mientras que en las mujeres, por ejemplo, una de cada tres sufre deseo sexual hipoactivo (es decir, la ausencia o reducción del mismo) o una de cada cuatro sufre trastornos orgásmicos (un 24% de las mujeres en edad fértil de España). 

Los fisioterapeutas canarios recuerdan que desde su área de actuación, y dentro de un equipo multidisciplinar, pueden contribuir de forma efectiva a ayudar a los pacientes en la parte que les corresponde del tratamiento. Es decir, en lo relacionado a las mujeres los fisios se encargan de normalizar el espasmo o hipertonía vaginal, así como de mejorar su percepción de las estructuras musculares del periné. Con respecto a los hombres, la fisioterapia puede tratar la disfunción eréctil por fuga venosa, mejorar la situación de los nervios responsables de la erección, mejorar el tono de los músculos perineales que participan en el mantenimiento de la erección, mejorar la vascularización en la pelvis y el perineo y tratar la fibrosis en los cuerpos cavernosos, secundaria a traumatismos y cirugías.

Los fisioterapeutas también pueden ser decisivos en la impartición de cursos de educación sexual o en la aplicación de terapias de autoconocimiento y autoexploración más complejas que pueden favorecer la solución a muchas de estas alteraciones.