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11:11h. Lunes, 16 de diciembre de 2019

El COFC solicita más fisioterapeutas en los hospitales para atender a pacientes con parálisis cerebral

La parálisis cerebral es uno de los trastornos neurológicos que con mayor frecuencia generan discapacidad en la infancia. Suele diagnosticarse en los primeros años de vida y afectará a las personas que lo padecen a la hora de moverse, mantener el equilibrio y la postura a lo largo de toda su existencia.

Terapia acuática con paciente pediátrico. Accésit de los premios de fotografía del COFC 2017. Foto: Francisco Javier García Padrón
Terapia acuática con paciente pediátrico. Accésit de los premios de fotografía del COFC 2017. Foto: Francisco Javier García Padrón

Por esta causa y con motivo de la celebración del Día Mundial de la Parálisis Cerebral que tiene lugar este domingo, 6 de octubre, desde el Colegio Oficial de Fisioterapeutas de Canarias (COFC) se quiere recordar la importancia que presenta la fisioterapia en el ámbito de la prevención y rehabilitación de esta patología, siendo el papel del fisioterapeuta clave en el tratamiento de las secuelas que pueden derivarse de ella, como problemas motores, respiratorios, músculo-esqueléticos y sensoriales. 

Por tanto, desde el COFC se considera que los fisioterapeutas especialistas en Neurología deberían estar presentes en las Unidades Interdisciplinares de Atención al Niño con Parálisis Cerebral y  también en las unidades destinadas a adultos, y se denuncia  que debido a la paralización que existe en las listas y ofertas de empleo públicas en hospitales y a la poca importancia que se le da al papel del fisioterapeuta en esta área, los niños no pueden beneficiarse de los beneficios que puede otorgarles la intervención precoz. 

La atención debe iniciarse desde el momento del diagnóstico, es decir, en edades infantiles, y se debe trabajar con estos niños en mejorar los movimientos, postura, coordinación, marcha y autonomía personal de cara a que puedan incrementar su calidad de vida en edad adulta. 

La esperanza de vida de los afectados ha aumentado gracias a los avances científicos y médicos y a los estilos de vida saludables, pasando a ser la misma edad que una persona sana cuando la parálisis cerebral es leve, a un 40% cuando es severa. No existe una cura, pero el tratamiento puede mejorar la vida de quienes la sufren, e incluye medicinas, aparatos y terapia física, ocupacional y del habla.

La prevalencia global se sitúa entre 2 y 2,5 afectados por cada 1000 nacidos vivos. El Archipiélago canario registró un total de 14.633 nacimientos en 2018, según los datos provisionales del 'Movimiento Natural de la Población' publicado por el Instituto Nacional de Estadística (INE), por lo que con arreglo a estas cifras nacieron entre 29 y 37 niños con esta patología el año pasado. 

Desde el año 1990 las cifras de nacimientos que se han registrado en las islas se sitúan en una media anual que ha oscilado entre picos de 20.672 nacimientos (año 2008) y los 14.633 nacimientos (récord a la baja de 2018). Esto indica que al sistema sanitario público ha ido sumando anualmente entre 29 y 52 niños afectados por esta patología incurable, que deben ser atendidos por equipos multidisciplinares de profesionales a lo largo de su vida. 

FACTORES DESENCADENANTES DE LA PARÁLISIS CEREBRAL

Hay diversas causas desencadenantes de la parálisis cerebral. En ocasiones es motivada por una enfermedad que la madre adquiere durante el embarazo, otras veces es causada por una enfermedad o condición específica en el bebé. La varicela, la rubeola, la citomegalovirus (causan la varicela y la mononucleosis infecciosa) y la sífilis pueden causar también daño en el cerebro en desarrollo del bebé no nacido. La toxoplasmosis, originada por un parásito que puede vivir dentro de las células de los seres humanos y de los animales, puede dañar al feto también. 

Infecciones que pueden llevar a una parálisis cerebral después del nacimiento son la meningitis viral, ictericia severa y encefalitis viral. Enfermedades congénitas del cerebro o defectos circulatorios pueden desencadenar este trastorno neurológico, así como también la falta de oxígeno durante el trabajo de parto y el nacimiento, e incluso después de nacer (hasta los dos años de vida). 

Otro de los factores es el elevado de partos prematuros, el descenso de la tasa de mortalidad de niños con bajo peso al nacer y el aumento de partos múltiples.