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13:59h. Lunes, 16 de diciembre de 2019

El Colegio de Veterinarios denuncia caso de intrusismo profesional

Recientemente, el Colegio de Veterinarios de Tenerife ha solicitado, junto con el Ministerio Fiscal, la apertura de juicio oral contra una persona acusada del delito de intrusismo profesional en el ámbito de la Veterinaria y que parece ser conocido popularmente en el norte de la Isla de Tenerife por el apelativo de “Pinto”, pidiendo la acusación particular que sea condenado a una multa de 6.000 euros.

Perrita de raza Yorkshire
Perrita de raza Yorkshire

En este sentido, el Colegio de Veterinarios desde hace años viene advirtiendo en prensa periódicamente, que no existe ningún colegiado veterinario en la Isla apellidado o conocido como “Pinto”, dadas las reiteradas noticias de actos de intrusismo profesional cometidos por alguien bajo dicho sobrenombre, aunque se desconoce si se trata de la misma persona ahora encausada.

Los hechos enjuiciados se iniciaron, según la acusación pública y la del Colegio, cuando la propietaria de una pequeña perrita de raza Yorkshire que había quedado gravemente herida por la agresión de otro animal, contactó con el acusado creyendo que era veterinario, el cual según este relato, hizo como si reconociera clínicamente a la mascota y determinó que había que sacrificarla ya que a su criterio no tenía solución, cobrando 70 euros para ello y llevándose consigo al pequeño animal aún vivo, que finalmente murió. 

Desgraciadamente este animal no pudo contar con una atención veterinaria profesional que quizás podría haberle salvado la vida. En ocasiones, nos encontramos en los centros veterinarios verdaderas barbaridades resultantes de actos de intrusismo, que a veces son irreparables y mortales de necesidad, debiéndose denunciar estos actos no solo por ser delito, sino por la cada vez mayor concienciación social en cuanto al bienestar y salud de nuestros animales.

El Colegio de Veterinarios quiere en todo caso alertar sobre estos hechos y alentar a la denuncia de los actos de intrusismo veterinario, que afectan no sólo a mascotas sino incluso a animales de granja que podrían llegar al consumo humano, poniendo en riesgo no sólo el bienestar o la integridad de los animales, sino incluso pudiendo llegar a afectar a la salud pública. 

Recordar que el intrusismo profesional es un delito público tipificado en el Código Penal, pudiendo según el caso concurrir el delito de maltrato animal que conllevaría, según las circunstancias, penas de prisión.

Finalmente, desde el Colegio se hace un llamamiento a todos aquellos ciudadanos que tengan conocimiento o puedan haber sido víctimas de un acto de este tipo, animándolos a denunciar ante las autoridades, pudiendo contar con el asesoramiento de este Colegio.