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06:22h. jueves, 02 de julio de 2020

Un enfermo por la COVID-19 que ha llegado a Lanzarote en avión aviva el temor hacia la apertura de fronteras

Este viernes ha aterrizado en Lanzarote un viajero contagiado por coronavirus cuyo positivo fue confirmado mientras volaba a la Isla en un avión procedente de Madrid-Barajas que transportaba a 140 pasajeros. Tanto él como la tripulación y los ocupantes de los asientos colindantes al suyo están obligados a someterse a una cuarentena de 14 días (algunas fuentes apuntan que deben hacerlo todos los que viajaron en ese avión). Lo ocurrido ha avivado el fantasma del temor al rebrote de la pandemia cuando se abran las fronteras y se desbloquee la entrada de viajeros nacionales y foráneos.

Al parecer ese pasajero reside en Lanzarote y había viajado a Ciudad Real (Castilla-La Mancha), su tierra natal, para asistir al funeral de su madre. Es esa comunidad la que tenía los resultados de sus análisis y la que avisó a los departamentos de Salud Pública de Madrid y Canarias mientras el hombre se encontraba en pleno vuelo.

Como informa Lanzarote Ahora, la Consejería de Sanidad del Gobierno de Canarias han asegurado que van a exigir una investigación sobre la conducta de ese pasajero porque los vuelos desde la península a las islas están aún limitados a causas tasadas y exigen la firma de una declaración responsable sobre la situación sanitaria del interesado. Mientras sigan vigentes las fases de la desescalada (Lanzarote está en fase 2 y Madrid y Castilla La Mancha, en 1), solo se puede volar a Canarias por trabajo, por retorno a la residencia habitual, por necesidad de cuidado de familiares o por fuerza mayor.

 

Protocolo preventivo

El Gobierno canario revisará si este pasajero, al que se le volverán a repetir las pruebas en siete días, cumplía alguna de esas circunstancias y si firmó una declaración irregular, ya que considera irresponsable que embarcara estando pendiente de que le dieran los resultados de un análisis de posible contagio.

También está previsto realizar pruebas PCR ahora y dentro de siete días a todos los pasajeros de ese vuelo, que es el tiempo que podría tardar en desarrollarse la enfermedad en caso de que hubiera habido algún contagio.

El protocolo de prevención sanitaria se activó en pleno vuelo, después de que el el departamento de Salud Pública de Castilla La Mancha comunicara que acababa de recibir los resultados positivos del análisis de una persona que se dirigía a Lanzarote. Se había hecho la prueba antes de emprender el viaje porque había estado en contacto estrecho con un foco de contagio (al parecer, con un fallecido por la Covid-19).

 

Apertura de diligencias

La Voz de Lanzarote informa que fuentes sanitarias precisan que el pasajero desconocía que estaba contagiado por coronavirus cuando subió al avión. “Por su parte, desde la Guardia Civil han apuntado que sí se le habría indicado que debía guardar confinamiento y que incumplió esta medida al coger el avión sin esperar al resultado del test, por lo que han abierto diligencias contra él”.

Tras recibir información de que estaba volando a la isla un pasajero que había dado positivo en las pruebas de la Covid-19, como añade el medio, la Guardia Civil desplegó un dispositivo en el aeropuerto de Lanzarote. También acudió al aeropuerto personal del Servicio Canario de Salud y del Consorcio de Seguridad y Emergencias y de Cruz Roja, tanto para aislar al afectado y a sus acompañantes como para informar al resto de pasajeros.

 

Flexibilidad en este caso

En rueda de prensa la tarde de este viernes, el director Centro de Coordinación de Alertas y Emergencias Sanitarias del Ministerio de Sanidad, Fernando Simón, ha dicho que sus circunstancias personales podrían permitir cierta "flexibilidad" en este caso. 

"En principio no debía de haber hecho el viaje. Debía de haberse puesto en cuarentena, pero tiene algunas circunstancias personales, que no voy a entrar a valorar, pero es difícil que todas estas medidas de control se puedan atender siempre a rajatabla", manifestó. "Hay que tener algo de margen de flexibilidad en circunstancias concretas", añadió. 

Simón ha definido este caso como un "ejemplo claro de ese objetivo de detección precoz" porque al no identificar inmediatamente al paciente donde se suponía que tenía que estar, se le ha localizado en Lanzarote en "tres o cuatro horas" coordinando a las autoridades sanitarias de su lugar de origen y de las de Canarias. 

Con casi 151.000 habitantes, en Lanzarote se han constatado durante la pandemia 84 contagios de COVID-19, tres de los cuales han fallecido. Siguen activos tres casos, según los datos de la Consejería de Sanidad del Gobierno de Canarias.

La Isla no había registrado nuevos positivos de coronavirus desde el 30 de abril y el Gobierno de Canarias tiene previsto solicitar su pase a fase 3 de desconfinamiento el 8 de junio, lo mismo que para Tenerife, Gran Canaria, La Palma y Fuerteventura.

 

Temor a la apertura de fronteras

Lo ocurrido ha desatado en redes sociales un intenso debate sobre el riesgo de abrir fronteras y de volver a recibir turistas, paso que está previsto para el 1 de julio. Durante el confinamiento Canarias ha tenido una posición ventajosa por su condición de insularidad y lejanía, lo que ha servido de barrera contra la llegada de nuevos positivos venidos de otros territorios y 'solo' ha habido que afrontar los focos de contagio por casos que ya estaban en las islas. 

Las autoridades sanitarias y representantes del sector turístico han insistido durante las últimas semanas en que se extremarán las medidas de precaución para conciliar esa apertura de fronteras y con las medidas preventivas contra contagios. Sin embago, esta llegada de un contagio por avión ha avivado el temor en parte de la ciudadanía canaria. 

Como se puede ver en las redes, el debate creado contrapone ese riesgo con la evidencia de que el Archipiélago no puede permitir aislado de manera indefinida y con el hecho de que la pandemia seguirá activa mientras no haya vacuna.