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13:54h. martes, 29 de septiembre de 2020

Fumar es inmoral ¿Quién lo diría verdad? Ahora lo explicamos.

La Asociación de neumólogos, informan, que al fumar se inspira humo de tabaco que llega a los pulmones,  recoge el coronavirus y lo expira al exterior a más de cinco metros. Según estudios de la Universidad de Florida.

Un estudio afirma que el humo del tabaco puede transportar partículas con coronavirus.
Un estudio afirma que el humo del tabaco puede transportar partículas con coronavirus.

El tabaco mata todos los años en Canarias a más de 2.000 personas, el coronavirus en lo que va de año ha matado a 160. Un fumador está más expuesto a enfermar de coronavirus y a enfermar a los demás.

Si definimos lo que es moral desde un punto de vista humano psicológico y científico, es una acción que debe de cumplir las siguientes condiciones, que no se perjudique a uno mismo, a los demás, a los animales y al medio ambiente, en un proyecto de vida general. El tabaco las cumple todas.

El gobierno Nacional y Canario con muy buen criterio ha metido entre las medidas contra la pandemia, prohibir fumar a menos de dos metros de distancia, a nuestro modo de ver insuficiente, pero algo es algo.

La ley contra el tabaco, en su apartado “s” dice: Se prohíbe fumar en cualquier otro lugar en el que, por mandato de esta ley o de otra norma o “por decisión de su titular se prohíba fumar”

¿Qué quiere decir esto? Que los propietarios de establecimientos o representantes jurídicos de todo tipo, pueden prohibir fumar al exterior de sus instalaciones al aire libre, centros deportivos, sociales, bares, restaurantes, hoteles y playas.

El nivel de responsabilidad social de estos establecimientos queda claro y no se pueden lavar las manos como Pilatos, diciendo ¡que lo prohíba el estado!. 

La falta de respeto de los fumadores hacia los ciudadanos, ¡clama al cielo!

Ellos fuman y  hacen respirar a los demás su humo de forma pasiva. Por cada diez cigarrillos de un fumador el pasivo es como si fumara tres, causando enfermedades y muerte, además de infectar el coronavirus. Un fumador tiene derecho a fumar, pero no obligar a los demás a tragar su humo.

El fumador es un enfermo adicto a la nicotina, que no expresa  su libertad de acción, sino su falta de voluntad a la esclavitud de fumar.

Por estas razones, por consideración a los demás, por respeto y por solidaridad ante el sufrimiento, fumar es inmoral.

 

ABEL ROMÁN: Portavoz en Canarias y miembro de la Ejecutiva Nacional de Nofumadores.org