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23:12h. Miércoles, 21 de agosto de 2019

Jueves Santo en Málaga. La Legión con su Patrón El Cristo de La Buena Muerte

El desembarco de La Legión en Málaga ha podido realizarse a pesar de la amenaza de lluvia que existía desde primera hora de la mañana. No ha tenido la misma suerte el traslado del Cristo de la Buena Muerte y su entronización que se ha tenido que hacer el acto dentro de la Casa Hermandad debido a la lluvia. 

A las diez y media de la mañana entraba a puerto el buque Furor, el barco más nuevo de la Armada Española y el encargado de traer a Málaga a más cien legionarios, hombres y mujeres. Los ciudadanos, muchos desde las siete de la mañana, han asistido al acto con paciencia y emoción.

Los legionarios llegaron en el buque P-46 Furor, que atracó en el Muelle 2, junto al Palmeral de las Sorpresas. Este buque es la primera vez que llega a Málaga. Es uno de los momentos más esperados por los miles de malagueños y visitantes. El barco es de estreno, ya que fue entregado el 21 de enero de este año. La dotación del buque está compuesta por un total de 52 hombres y mujeres, a cuyo mando está el capitán de corbeta, Ángel Morales Trueba.

Tras el desembarco y recepción de los efectivos, los legionarios se dirigieron desfilando por las calles del Centro de Málaga hasta la plaza de Fray Alonso de Santo Tomás para participar en el traslado del Cristo de la Buena Muerte. 

El traslado hasta su entronización del Cristo de la Buena Muerte a hombros de los legionarios ha tenido que modificarse debido a la intensa lluvia que caía en ese momento mientras sonaba el tradicional 'Novio de la Muerte'. Se ha trasladado al interior de la casa Hermandad donde se le han otorgado todos los honores.

La Compañía de Honores del Grupo de Caballería Ligero Acorazado 'Reyes Católicos' ha sido la encargada del traslado. La vinculación de la Legión con la Congregación de Mena se remonta a 1928.

La imagen es un crucificado neobarroco de madera tallada y policromada que realizó el escultor malagueño Francisco Palma Burgos en 1942, para lo que se inspiró en la imagen original del granadino Pedro de Mena y Medrano, desaparecida en mayo de 1931 tras la proclamación de la II República.