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20:14h. Jueves, 17 de Agosto de 2017

El SUC explica cómo aplicar la cadena de supervivencia ante una parada cardiorrespiratoria

El trabajo que realizan los primeros intervinientes, que son los ciudadanos que prestan la atención inicial a un afectado que necesita asistencia inmediata, es vital para la superviviencia de una persona, especialmente si se encuentra en parada cardiorrespiratoria.

Una rápida actuación por parte de las personas que prestan la primera asistencia a un afectado en PCR es fundamental para su recuperación
Una rápida actuación por parte de las personas que prestan la primera asistencia a un afectado en PCR es fundamental para su recuperación

Por ello, el Servicio de Urgencias Canario (SUC), adscrito a la Consejería de Sanidad del Gobierno de Canarias, intenta enseñar a la población cómo poner en práctica la cadena de superviviencia en estos casos hasta la llegada de los servicios de emergencia, ya que actuar con rapidez y seguir cada eslabón de la cadena son elementos claves para que la persona asistida sobreviva y se recupere sin graves secuelas.

El primer paso, además de proteger el lugar en el que nos encontramos para que tanto el afectado, como la persona que interviene, no sufra daños es observar lo que ha pasado y las condiciones en la que se encuentra el afectado. Si no respira y no está consciente, ya que aparentemente parece que duerme y no responde, indica que la persona a la que se está asistiendo se encuentra en parada cardiorrespiratoria y debemos actuar con rapidez comenzando a practicar maniobras de reanimación. 

Es de vital importancia llamar inmediatamente al 1-1-2 para que un médico del SUC pueda valorar la situación y dar las indicaciones a seguir. Durante esta conversación telefónica es fundamental que el alertante mantenga la calma y atienda a las preguntas del facultativo, sin perder tiempo, ya que a través de sus respuestas podrá confirmar si efectivamente el afectado se encuentra en parada cardiorrespiratoria e indicar cómo se deben realizar maniobras de reanimación cardiopulmonar hasta que el afectado recupere el ritmo cardiaco o el recurso sanitario llegue al lugar.

Una vez se haya confirmado que el paciente está sufriendo una parada cardiorrespiratoria,  la persona que va a prestar la ayuda, siguiendo las indicaciones del médico del SUC, deberá colocar al afectado en el suelo, abrir la vía aérea inclinando la cabeza del paciente hacia atrás presionando sobre su frente, subiendo la barbilla y tirando de ella para abrir la boca, localizar el punto exacto donde se debe realizar el masaje cardiaco en el medio de una línea imaginaria que une los dos pechos y comenzar a realizar las compresiones torácicas.

Otro eslabón fundamental de esta cadena, que junto a las maniobras de reanimación cardiopulmonar constituye la llave de la supervivencia, es la desfibrilación precoz puesto que un gran porcentaje de las paradas cardiorrepiratorias se producen por una fibrilación ventricular o una alteración del ritmo cardiaco que puede ser revertida con un desfibrilador. En la actualidad, gran cantidad de lugares de pública concurrencia, como instalaciones deportivas, estaciones de guaguas o centros comerciales disponen de uno de ellos y no hay que olvidar que su utilización también puede ser teledirigida por el médico coordinador del SUC durante la llamada a emergencias.

Los eslabones de esta cadena continúan con la intervención del personal de las ambulancias medicalizadas que se hace cargo de la asistencia del afectado y de su traslado al centro sanitario más adecuado para que reciba la atención especializada que precisa.