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16:42h. Viernes, 14 de Diciembre de 2018

Pillados cogiendo lapas furtivamente

Agentes de la Guardia Civil pertenecientes al Destacamento de Protección de la Naturaleza (DEPRONA) de la Caldera de Taburiente de Santa Cruz de La Palma, han procedido a denunciar a dos varones de 34 y 47 años de edad respectivamente, vecinos de la localidad de Breña Alta, por capturar lapas utilizando un cuchillo careciendo de licencia de pesca y por incumplir la normativa establecida en cuanto a los días fijados para la actividad, así como en cuanto a las cantidades permitidas.

La Guardia Civil sorprende a dos varones mientras capturaban ilegalmente 18 kg de lapas en un paraje de San Andrés y Sauces
La Guardia Civil sorprende a dos varones mientras capturaban ilegalmente 18 kg de lapas en un paraje de San Andrés y Sauces

Los agentes sorprendieron a los denunciados buceando en el paraje conocido como Punta del Arco, perteneciente al municipio de San Andrés y Sauces, provistos de traje de neopreno, plomos, gafas, tubo de respiración y aletas, realizando continuas inmersiones para la captura de lapas mediante un cuchillo.

Teniendo en cuenta que el marisqueo solo está autorizado en su modalidad a pie y únicamente puede realizarse sábados, domingos y festivos, se procedió a la identificación de ambos infractores, comprobando los agentes que carecían de licencia de pesca preceptiva y que se habían excedido en las capturas, ya que portaban un total de 18 kilogramos de lapas blancas (Patella Aspera), siendo el máximo autorizado de 3 kilogramos por pescador recreativo en día permitido.

Los citados hechos han sido comunicados a la Consejería de Agricultura, Ganadería, Pesca y Alimentación del Gobierno de Canarias, por infracciones a la Ley 17/2003, de 10 de abril, de Pesca de Canarias.

Una vez realizadas las comprobaciones sanitarias oportunas, la Guardia Civil hizo entrega del marisco intervenido en la Residencia del Pensionista de Santa Cruz de La Palma.

El pescado y marisco capturado ilegalmente se suele vender en establecimientos de hostelería, así como a particulares, pudiendo convertirse en un problema de salud pública, al no existir control sobre su estado y trazabilidad.