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18:08h. domingo, 27 de septiembre de 2020

Todos sabemos la importancia que tiene que  la prestación de servicios de un Ayuntamiento esté de acuerdo con las necesidades de  los vecinos y ajustada a la Ordenanza Municipal. Pues parece que los dirigentes de Granadilla de Abona no lo tiene  tan claro. 

En el año 2012 se desarrolló una Ordenanza Municipal  reguladora de la protección y tenencia de animales de compañía,actualmente en vigencia y que establece, entre otras,  en el artículo 1.2c “que es función del Ayuntamiento la recogida de animales  presuntamente abandonados”. Pues con todo esto, el último contrato firmado para la recogida y custodia de perros abandonados consta del 2016, con una duración de 2 años. Si bien es cierto que en  2019 se sacó hasta en dos ocasiones a licitación, esta  quedó desierta  en ambas ocasiones. 

A esta  obligatoriedad de cumplir con la ordenanza municipal se unen,  las constantes quejas manifestada en redes sociales y que  hace unos días, la Agrupación de Vecinos Granadilla de Abona, presentó al Ayuntamiento  a través del SAC. No solo quejas por la presencia de perros abandonados en diferentes puntos del municipio como Los Abrigos, Cruz de Tea o Charco del Pino, sino por el daño que que ocasionan en las fincas privadas, incluso con perdida de animales domésticos. 

Conociendo esta situación y además sabiendo que el pliego de condiciones técnicas ha sido modificado y que puede ser este el motivo por el que la licitación queda desierta, Soledad Díaz, presidenta de la  Agrupación de Vecinos,  plantea la necesidad de mantener reuniones con las asociaciones o empresas que presten este tipo de servicios, así como con los técnicos  de otros municipios donde si que se haya adjudicado e incluso de dirigirse al Cabildo de Tenerife para buscar apoyo,  de forma que garanticen  no solo la licitación, sino la adjudicación del mismo. 

El Ayuntamiento  exige a los vecinos, el  cumplimento de la Ordenanza Municipal, y saca campañas para obligar a los dueños de las mascotas a recoger los excrementos  y diluir la orina con agua y vinagre o lejía, pero  él, no cumple con lo establecido de recoger los perros abandonados, que si que suponen un riesgo para la seguridad vial.

Díaz  manifiesta el deseo de  que se empiece a trabajar de forma pro-activa , y  no reactiva, como respuesta a las quejas publicadas en redes sociales, como parece ser la forma de proceder del Ayuntamiento en estos últimos tiempos.