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00:50h. lunes, 21 de septiembre de 2020

MENOS CASTA Y MÁS SERVICIO PÚBLICO

Decía el escritor francés Victor Hugo que “todas las situaciones críticas tienen un relámpago  que nos ciega o nos ilumina”. Afrontarlas con decisión de vencerlas es la premisa para salir adelante, pero también, es oportuno contar con las personas adecuadas, los medios suficientes y las ganas precisas para luchar con denuedo. Si, por el contrario, los dirigentes públicos, forman parte del gremio de la mediocridad, sobrando torpezas, entonces damos un paso para adelante, pero a la vez, retrocedemos cuatro para detrás, aumentando la incertidumbre, profundizando la crisis y eso precisamente es lo que nos está pasando.

EL MODELO ECONÓMICO CANARIO SIGUE VIGENTE

Sería recomendable, es más, conveniente e incluso hasta que fuera obligatorio, que cualquier persona que quiera participar activamente en política, antes tuviera que demostrar una experiencia laboral en la iniciativa privada, para que conozca, de primera mano, el esfuerzo que significa sacar adelante una empresa, a base de trabajo y mucho sacrifico personal o familiar. En los últimos años, los representantes políticos que llegan a cualquier institución provienen mayoritariamente de la función pública. Eso no es malo por principio, pero no cabe duda de que desvirtúa el conocimiento que se pueda tener de la realidad, especialmente de lo que sufren o sienten la mayoría de los ciudadanos para salir adelante y también de cómo funciona la economía, sencillamente porque todo lo ven desde la barrera, del puesto de trabajo asegurado y del sueldo a final de mes sin discusión.

El fracaso de la nueva normalidad

Al comenzar las críticas al Gobierno de Pedro Sánchez, allá por el mes de marzo, a los pocos días del confinamiento, los ínclitos defensores de sus políticas decían que el Ejecutivo se enfrentaba a una situación novedosa y que, por lo tanto, había que comprender y disculpar los fallos, improvisaciones o continuas rectificaciones. A pesar de la demostrada incapacidad por parte de los gobernantes estatales de gestionar una crisis de las dimensiones por la que atravesamos, no cabe duda de que es cierto que nadie había estudiado para enfrentarse a un escenario tan enigmático como peligroso. 

TRABAJO O PAGUITA ESA ES LA CUESTIÓN

Estamos inmersos en la corriente arrolladora del pensamiento único, que todo lo controla, impidiendo la libertad de raciocinio o de obra.  Cualquier cuestión, asunto o actuar, tiene que estar incluido en lo políticamente correcto, porque de otro modo, parece que no tiene validez o es inmediatamente desechado e incluso vilipendiado. Hay un miedo generalizado a disentir, dejándose llevar por esta corriente totalitaria, que intenta controlar a las personas, a la economía y a la entera sociedad. Por eso, es de todo punto aconsejable, no dejarse manipular, por consignas o estrategias partidistas o ideológicas, que procuran indicar el único camino, el que ellos, comunistas, populistas, verdes o morados, quieren implantar, para dominar desde las esferas del poder y mantener una sociedad sometida y dependiente a una élite acomodada, conformada por su casta dirigente. La historia está llena de ejemplos que aconsejan recordar, para prevenir posibles repeticiones dañinas en su esencia.  

AHORA TOCA LEVANTARSE

La complicada evolución económica que está desarrollándose después del confinamiento, está creando mucha preocupación y a la vez incertidumbre, porque no se acaba de arrancar con fuerza y las decisiones tomadas por algunos países europeos, con el Reino Unido a la cabeza, en implantar cuarentenas, han sido un verdadero mazazo para las esperanzas que teníamos en recuperar el turismo perdido.

TOMAR DECISIONES VALIENTES

Estamos sufriendo unos momentos complejos, difíciles, que conllevan mucha incertidumbre. Se ha instalado, en todos los ambientes, el miedo a lo porvenir. No sólo por la crisis sanitaria, sino también, por los bandazos, muchas veces incomprensibles del gobierno central, con improvisaciones constantes e instalados en la posverdad, que provoca malestar, irritación y demasiada confrontación.

PARA EVITAR EL CERO ENERGÉTICO EN TENERIFE

No se puede olvidar lo que se tiene que solucionar, mirando para otro lado, intentando acallar respuestas o disimulando por doquier, los problemas se enquistan, agravan y perduran y lo que es peor, se repiten. La isla de Tenerife padece una escasez crónica en dotación de infraestructuras en todos los ámbitos. El pasado cero energético demuestra la precariedad de muchas instalaciones o equipamientos del sistema eléctrico en concreto, obviamente obsoletos, insuficientes e ineficientes. No podremos avanzar en calidad de vida, destino de calidad o desarrollo, si nos falta lo estructural, que es contar con la respuesta adecuada a la demanda de la ciudadanía y de la economía, que da tener unas infraestructuras modernas y sostenibles.   

QUIEREN PARAR LA RECONSTRUCCIÓN

Los mismos de siempre, que según les convenga, un día se presentan como verdes, otro como rojos, también multicolores y siempre como morados, siguen emperrados, desde su populismo retrógrado y fracasado, en obstaculizar la estabilidad económica, la creación de empleo y el bienestar social en nuestra tierra. Desde su atalaya de superioridad ética, que se arrogan con total impunidad, sin vergüenza y con mucha desvergüenza, están siempre dando lecciones de moralidad, comportamientos íntegros y salvadores de la humanidad. Su altanería les hace olvidar que son simplemente humanos, llenos de errores, como todos e imperfectos como cualquier persona. Están continuamente pontificando y los que se atreven a contradecir sus consignas, son espoleados, porque no les entra en sus cabezas iluminadas, que haya gente que no los entienda o rechace sus planteamientos ideológicos.

QUERIENDO APAGAR TENERIFE

El tiempo es inexorable, ahora estamos soportando el resultado del abandono a nuestra isla durante las últimas tres décadas.  Se ha mirado para todos sitios, especialmente para la isla de enfrente, relegando a Tenerife, que padece una carencia crónica de infraestructuras en todos los ámbitos, estando al albur de incidentes, accidentes o complicaciones varias.

PELIGROSAMENTE MORADOS

Estamos inmersos en un estado de cosas donde la diatriba es permanente de todos contra todos. Es impensable llegar a consensos oportunos, por cierto, ahora más que nunca necesarios, por la falta de voluntad de los que tienen responsabilidades públicas. Enredados en buscar contrincantes más que aliados.  Se escudriña permanentemente el frentismo, para desviar la atención sobre los verdaderos problemas que nos atenazan y discutir sobre asuntos que no tienen mucho recorrido.  Se trata de despistar, para que la ciudadanía no enfoque los asuntos allí donde están las dificultades.

CIMENTANDO LA RECUPERACIÓN ECONÓMICA

La situación difícil que sobrellevamos es totalmente diferente a la padecida por la crisis del 2008, provocada por aquella burbuja financiera, que arrastró al abismo, principalmente al sector de la construcción. Ahora los parámetros son diferentes, no hay dificultades estructurales en el tejido empresarial, a no ser las propias provocadas como consecuencia de la pandemia sanitaria del COVID-19 y también hay liquidez en las entidades bancarias, con un amplio margen de actuación en el ámbito del endeudamiento. 

 

EN BUSCA DE TENERIFE

El pesimismo no es conveniente porque retrae cualquier acción a realizar, paralizando lo oportuno y desgastando fuerzas inútilmente. Pero tampoco hay que ser ingenuo y dejar pasar como si no sucedería nada, lo que está aconteciendo lamentablemente. La isla sigue desnortada, dicho con toda intención, ya que esa zona continúa abandona de la atención, tanto del Cabildo de Tenerife como del Gobierno de Canarias. Es una dinámica histórica que está llegando a cotas insostenibles. El problema no es de ahora, ni ha surgido repentinamente, es el resultado del olvido permanente desde hace décadas.

EL MIEDO PARALIZA, EL VALOR CONSTRUYE

No cabe duda de que hay una sensación generalizada de miedo por casi todo, pero especialmente por dos motivos principales, en primer lugar, por la tensión emocional que crea la pandemia del COVID-19, además de sus consecuencias, miles de muertos o de afectados, que hace estar en una permanente vigilancia para evitar los contagios, a lo que hay que sumar el recelo, ante un repunte o una nueva infección generalizada en los próximos meses.

De San Juan de la Rambla a la Aldea

Llevamos décadas, se dice pronto, reivindicando para Tenerife carreteras seguras, eficientes, sostenibles. La respuesta ha sido oídos sordos, mirar para otro sitio, especialmente para la isla de enfrente, donde se han ejecutado con rapidez y solvencia todas aquellas infraestructuras viarias que necesitaban e incluso las que no eran perentorias. 

CUESTIÓN DE CONFIANZA

Lo que hace falta es que se pueda trabajar con libertad, para continuar con la actividad económica, mantener el empleo, incluso procurar aumentarlo, así como conservar activo el sistema productivo.

El tejido empresarial necesita arrancar con fuerza, después de este forzado confinamiento. No podemos continuar sine die con las empresas pendientes de lo que decidan ideológicamente los responsables públicos, porque sencillamente significaría su desaparición, por cierto, esos políticos desconocedores en su gran mayoría de lo que es y cómo funciona la empresa privada, provienen mayoritariamente o casi exclusivamente de la función pública, lo que les impide entender la eficacia o velocidad que imprime la iniciativa privada a su ejercicio cotidiano.

EL CÁNCAMO DEL DIPUTADO

El Diccionario básico de canarismos de la Academia Canaria de la Lengua tiene una entrada para la palabra cáncamo, a saber, obra o trabajo poco importante que le surge esporádicamente a un profesional, al margen de su actividad regular. Esto que suele estar muy arraigado en la cultura popular como normal, además de contar con significativa comprensión, lleva a que se le tolere socialmente como un mal menor, para solucionar una situación apurada de una persona o un núcleo familiar.

LA REMONTADA

La colaboración público-privada es imprescindible para empujar conjuntamente, en la tan deseada remontada económica, que posibilite con éxito la reconstrucción de todo el sistema productivo. Las inversiones públicas tienen que ser potentes, siempre adecuadas, es decir, hay que planificar para después ejecutar, lo que verdaderamente es oportuno, sin dejar márgenes para actuaciones de dudosa utilidad económica, funcional o social. 

EMPOTRADOS EN EL CONFLICTO PERMANENTE

Estamos asistiendo a un espectáculo deleznable por parte de una mayoría de la clase política española, donde el frentismo es su bandera. Se fomenta conscientemente el enfrentamiento, buscando posibles réditos electorales, cada cual más provocador y en muchos casos hasta chulesco. Es la exaltación de la rivalidad fanatizada. En todos los ámbitos y por todos los medios, hay una continua hostilidad, que sobresale en las redes sociales. No hay manera de encontrar puntos de encuentro, más bien, se aprecia el distanciamiento y si puede ser, sazonado con algo de acritud, que así parece ser que tiene más valor.

Empresarios ejemplares

El impulso de la iniciativa privada será quien sacará a este país del atolladero en el que estamos sumergidos, primero por la crisis sanitaria provocada por el COVID-19, después, por la inestable e incierta política del gobierno central y más tarde, por la prolongación innecesaria del estado de alarma, más allá del tiempo preciso. Las medidas extraordinarias que se han impuesto han propiciado una paralización de todo el sistema productivo en los tres últimos meses y pueden poner en peligro la reconstrucción, si se mantienen por más tiempo. Es el momento de arrancar de una vez la potencialidad del tejido empresarial, como generador de actividad y empleo, porque hay que impulsar la economía inmediatamente.

 

LA NUEVA NORMALIDAD COMO REGRESIÓN DEMOCRÁTICA

Estamos asistiendo a un estudiado y planificado cambio del discurso político, con la introducción de nuevas categorías lingüísticas, para explicar, disculpar o proponer el plan para la transición hacia lo que han llamado una nueva normalidad. 

ESTORBAN LOS PROFETAS DE CALAMIDADES

El mundo está cambiando de manera vertiginosa como consecuencia de la crisis sanitaria provocada por el Covid-19. Seguirá sufriendo en los próximos años, cambios estructurales, comportamentales, económicos, sociales, culturales, de todo tipo, abarcando todas las facetas vivenciales.

EL QUE NO LLORA NO MAMA

Estamos asistiendo a un continuo discurso negativo, por parte de algunos dirigentes políticos, empresariales o académicos, que de manera reiterada pronostican un futuro bastante siniestro. Parece que disfrutan dando malas noticias, regodeándose en aportar datos estadísticos negativos que, por casualidad, siempre coinciden con sus particulares ideas o intereses.

EL PATO EN UN CHARCO DE FANGO

Cuando toda la existencia se vive a través del prisma ideológico, particularizado o subjetivo, la realidad se pervierte cambiando la verdad por la posverdad, que es una distorsión deliberada, manipuladora sobre las emociones con el fin de influir en la opinión pública y en actitudes sociales. Los demagogos son maestros de la posverdad, donde están contentos y se sienten más cómodos, que un pato en un charco de fango.

CONSTRUCCIÓN + TURISMO = SOLUCIÓN

En los últimos tiempos se ha puesto de moda una palabra que refleja una actitud positiva de emprendimiento oportuno. Se trata de ser proactivo, como aquella persona que tiene iniciativa y capacidad para anticiparse a problemas o necesidades futuras. No cabe duda de que es lo que necesitamos ahora, gestores y agentes sociales capaces de tirar del carro, sin amilanarse ante los problemas, que son bastantes y gordos, ni de enfriarse ante la primera derrota.

LA CONSTRUCCIÓN LEVANTARÁ LA ECONOMIA CANARIA

El sector de la construcción genera siempre confianza por su idoneidad expansiva y en Canarias tiene una repercusión considerable, por lo que aporta y significa, siendo bien conocida su capacidad como generador de empleo y demandante de suministros de otros sectores económicos, a los que hace trabajar con más alegría. Mantiene un notable protagonismo en el sistema productivo, representando una de las actividades más dinámicas de la economía.