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10:48h. martes, 09 de marzo de 2021

Ahora, para asegurar el mañana

La vacuna para paliar la crisis sanitaria provocada por el COVID-19, parece ser la única certeza a corto y medio plazo. Estamos en ese momento de incertidumbre, por saber si los resultados son todo lo halagüeños que esperamos. Sin duda, la esperanza es grande y hay motivos de cierta tranquilidad, por la vacunación general que se pretende hacer a la población. Por lo menos, no estamos en el limbo de hace unos meses, de no saber que hacer la terrible pandemia. Esperemos que todo salga bien, las previsiones se cumplan y sobrellevemos con garantías, este terrible episodio histórico que nos ha tocado vivir.

Burocracia vejatoria

Crece proporcionalmente el malestar de los empresarios de la construcción en particular y también, de otros sectores económicos, que dependen constructivo para desarrollar con normalidad su actividad, por la situación de estancamiento que sufren y los problemas diarios a los que se enfrentan, ante la asfixiante e inoperante burocracia que padecemos, en la mayoría de las administraciones canarias, en sus distintos niveles territoriales, Gobierno Autónomo, Cabildos y Ayuntamientos. 

Quieren, pero no pueden

El Gobierno Central y el Gobierno Canario, nos están mareando con cifras astronómicas, tanto en los presupuestos, como en las ayudas que van a venir desde Madrid o de Bruselas. Lo quieren pintar como un nuevo Plan Marshall, que recordemos fue una iniciativa de Estados Unidos para ayudar a Europa Occidental, en la que los estadounidenses dieron asistencia económica por valor de unos 12.000 millones de dólares de la época,​ para la reconstrucción de aquellos países  devastados tras la Segunda Guerra Mundial. Aquello fue una realidad, además de servir y significar la reconstrucción económica y social del continente. Otra cosa es lo que quieren hacer aquí y no tienen capacidad de emprender.

 

Solo importa Cataluña

Los problemas actualmente son abundantes, además muy serios, con una complejidad absoluta, con soluciones difíciles. Unos son novedosos, como la pandemia del coronavirus, no porque no hayan existido anteriormente crisis sanitarias, sino porque la que sufrimos es global, inédita, sobre todo, llena de dramatismo, dolor e incertidumbre en cualquier parte del planeta, afectando a millones de personas, también, desgraciadamente, con millones de muertos.

Siempre se logra

Cuando se van cumpliendo años y aparecen las canas, se empieza a mirar para detrás con nostalgia, recordando hechos vividos, acontecimientos padecidos, anécdotas divertidas o personas que han dejado huella en nuestra vivencia personal. Tuve la suerte de estar en Madrid al comienzo de la Transición política en nuestro país, gozándola en primera línea, participando activamente en unas circunstancias excepcionales, históricamente irrepetibles y apasionadas por la esperanza que traían. Estudiando en la Facultad de Ciencias Políticas y Sociología de la Universidad Complutense, disfruté la fortuna, de contar con un profesorado excepcional, eminentemente humano, perfectamente preparado, de distintas ideologías, pero con un objetivo común, que era fortalecer la democracia que estaba naciendo y con un entusiasmo enorme, por enseñarnos a vivir y aportar conocimientos que sirvieran para su fortalecimiento.

CAMBIANDO CANARIAS

En Canarias hay personas, entidades, partidos políticos y algunas instituciones, que se miran tanto el ombligo, creyéndose el centro del mundo, que parece que les gusta o disfrutan, ir en contra de la corriente más frecuente, la opinión general o las directrices marcadas por organismos superiores. Opinando y proponiendo como si fueran auténticos premios Nobel, sin tener, en muchas ocasiones, los conocimientos, datos o aportaciones pertinentes para cada caso particular. Pero como gana la ideología sobre la veracidad, es la posverdad en su auténtica esencia. Llevamos meses discutiendo en nuestra tierra sobre la oportunidad de aprovechar los fondos europeos, para dotar a las dos islas capitalinas de sus trenes, buscando una mejoría en la calidad y temporalidad de la movilidad insular.

DESMAÑADOS TORPEMENTE

Vivimos acelerados en todos los aspectos o circunstancias ordinarias, parece que no tenemos tiempo para nada, aunque estemos todo el día ocupados. El mundo digitalizado, que ha impuesto la inmediatez, hace que estemos en una verdadera vorágine de apresuramiento que angustia, creando demasiada ansiedad y poca reflexión. No hay momentos para pensar relajadamente, conversar tranquilos o simplemente, pararse un instante para respirar hondamente. Podríamos llamar a esta situación como la “sociedad supersónica”, es decir, que supera la velocidad del sonido.

FONDOS VENDRÁN QUE SE PERDERÁN

Está sobradamente demostrado que la Administración Pública canaria, en sus distintos niveles territoriales, no está preparada para afrontar los desafíos que nos están agobiando de manera directa, a saber, problemas sanitarios, personales, económicos o sociales. El propio consejero de Administraciones Públicas, Justicia y Seguridad del Gobierno de Canarias reconoció, el 28 de octubre del año pasado, en el pleno del Parlamento Autonómico, que la actual administración no sirve y hay que vivir en el cambio. Ya es un avance admitir que algo no va bien, porque debe ser el principio de la resolución del problema. 

VACUNA Y TRABAJO

Todo está cambiando con una celeridad vertiginosa, el coronavirus ha impuesto nuevos tiempos en la resolución de problemas. Incluso la vacuna ha sido creada en un tiempo récord, que según dicen los expertos es un triunfo de la ciencia. Además, la digitalización ha entrado con fuerza, para quedarse en nuestra vida ordinaria, impuesta por la necesidad. Un arquetipo, es la generalización del teletrabajo, mediante la incorporación de las últimas tecnologías de la información y comunicación.

Hay remedio

Cuando se atraviesa en la vida ordinaria una situación compleja, tanto personal, laboral, sanitaria o de otro tipo, casi siempre hay buenos amigos, además, bien intencionados, que rápidamente intentan dar energía diciéndote “ánimo”. Desde luego no soluciona el problema, tampoco viene mal, pero muchas veces se siente como un cumplido o pura formalidad y más que ayudar, exaspera al más paciente. El problema de cada cual siempre es para él el más importante, es comprensible, porque lo sufre directamente.

PODEMOS SER REYES

Los problemas hay que afrontarlos de frente, con valentía, aportando resoluciones valedoras para solucionarlos. Esquivarlos, no mirarlos, dejar que se pudran, no encontrar respuestas adecuadas, es lo peor que se puede hacer, porque se magnifican, haciendo un daño enorme. En los últimos años, estamos aguantando una política artificial, donde no existe certeza alguna, hay menos seriedad y poco de verdad. Lo que dicen un día, serios y circunspectos, al día siguiente se cambia, sin rubor alguno, olvidándose de las promesas hechas anteriormente o de las declaraciones de intenciones, que después no se cumplen o se hacen totalmente diferentes a lo que se habían comprometido. Ejemplos hay muchísimos, los vemos a diario en los medios de comunicación y a través de las redes sociales. Es la posverdad gobernando un país, es decir, la distorsión deliberada de la realidad, manipulando creencias y emociones, con el fin de influir en la opinión pública y en actitudes sociales.

DESTRUYENDO UN PAÍS LLAMADO ESPAÑA

Estamos asistiendo vergonzosamente a un embrollo generalizado, compuesto, orquestado, dirigido y actuado, caben todos los colores e ideologías, por la mayoría de la clase política de este país, que, a su vez, sufre diariamente sus nefastas consecuencias. Lo están fracturando, por acción, omisión, interés maligno o por odio. Todo son follones, líos, enfrentamientos, malos modos, crispación generalizada, en fin, inmadurez o lo que sería peor, mala intención. No hay manera que haya sosiego en nada, aunque el asunto o tema a tratar sea banal.

UNA OBRA MAESTRA

La inversión significa adelanto que genera progreso, propiciando un crecimiento económico, que lleva aparejado un desarrollo social evidente. Todos los territorios, ya sean países, comunidades autónomas, islas o ayuntamientos, intentan de una manera u otra, atraer las inversiones más rentables, para conseguir una mayor riqueza social. Pero hay que poner los medios oportunos, suficientes y sobre todo, atractivos, para ser deseable invertir en un lugar determinado.

EL PEREZOSO Y EL CARACOL

La rapidez en la resolución de los problemas no está de moda, todo lo contrario, la lentitud es la norma. Los motivos son varios, puede ser que no salga un asunto adelante por las circunstancias sobrevenidas que impiden resolverlo. También encontramos a los que no saben, ya que hay mucho listillo ocupando funciones gestoras, sin la suficiente preparación académica, profesional o técnica, ni tampoco, con la capacidad funcional oportuna, por cierto, que casualidad, suelen ser los más numerosos. Otro motivo paralizador está en la no querencia, son los que siempre anteponen problemas a soluciones, pegas por doquier, nos referimos a los típicos noistas, muy conocidos en nuestra isla, por hacer equipo con los escarabajos, que aparecen o desaparecen según donde haya que ejecutar una obra. Los motivos negacionistas que se inventan son variados, repetidos y copiados de libros de texto, su única intención es obstaculizar todo lo posible, para que no pase nada, perjudicando al conjunto societario y en cambio, ellos seguir viviendo del cuento, que muchas veces le trae pingües beneficios.

PARA SALIR ADELANTE

Estamos instalados en la sociedad del miedo o mejor dicho, intentan, desde las esferas del poder, amedrentar para callar a la gente. Se trata de adormilar e incluso anestesiar a la sociedad para que no proteste, ni por supuesto, reivindicar lo que necesita. Gobernando sólo desde la ideología morada, roja, azul, naranja verde o del color particular que se quiera poner, precisamente se impide el pluralismo, que siempre es enriquecedor.

LENTOS COMO TORTUGAS

No salimos adelante con prontitud, porque falta rapidez en la toma de decisiones, valentía en su puesta en funcionamiento y acabar de una vez, con los corporativismos retrógrados, que defienden intereses particulares en contra del beneficio general. Ahora toca hacer, ejecutar, gobernar. Lo que no funciona se cambia o se arregla para que de buenos resultados. No se puede mirar para otro lado, sin enfrentarse a los problemas con ánimo resolutorio. Hay que generar trabajo, donde se pueda y como se pueda, porque la situación es insostenible.

LO QUE HAY QUE HACER

La crisis sanitaria del COVID-19 se agrava por momentos en todo el continente europeo y a nivel global, las consecuencias personales son dramáticas, con una repercusión económica catastrófica. Sin querer ser pesimista, desde luego se avecina una grave crisis social, a la que hay que responder con prontitud y medidas eficaces y eficientes. Retrasar cualquier actuación, significaría ahondar en la problemática colectiva. Es el momento de tomar decisiones valientes, arriesgadas en muchos casos y por supuesto contundentes. Hay que dejar atrás, olvidándolo, el titubeo, las medias tintas o la parsimonia. Lo que hay que hacer se hace, porque sencillamente no es el momento para divagar. 

EL FRAUDE DEL NOISMO

Abandonar el noismo, es decir, negar la ejecución de obras imprescindibles en Tenerife, con el fin de impulsar las infraestructuras, no sólo es prioritario, sino que es necesario, para levantar la isla del ocaso en que se encuentra.  Hay que implantar el modo ISLA, contra los protagonismos personales, localismos insolidarios o estrategias partidistas que lastran el progreso, porque las infraestructuras tienen que salir del debate político, para centrarse en su oportunidad, desde el punto de vista técnico o profesional, con el fin de dar respuesta a la demanda ciudadana y a los requerimientos del sistema productivo.

EL SOMBRERO INQUISIDOR

Los representantes del pensamiento único, esos a los que se les llena la boca de progresía, nombrando continuamente la palabra democracia y después contradiciéndose con los hechos, al ser meros trasmisores de la imposición permanente, acompañada de la intolerancia máxima y que ahora se les denomina neoinquisición, suelen encajar mal las críticas a su gestión, porque no comprenden que haya personas que no alaben sus pensamientos, ideología o quehacer público cotidiano y se rebelen al seguidismo vergonzante de sus fieles escuderos, por cierto, bien colocaditos como eminentes sueldólogos, allí donde agarran alguna gestión pública.

*TORPES*

En Gran Canaria hay unanimidad de los partidos políticos en el Cabildo, en los ayuntamientos y en la sociedad civil, para sacar adelante el proyecto del tren, en Tenerife, nuestros políticos rivalizan para ser el más obstruccionista. Parece sorprendente, pero es un modo de actuar histórico, que ha llevado a Tenerife, a un retroceso económico y social.  Algunos alcaldes y alcaldesa deberían ser didácticos y no confundir, diciendo que la financiación del tren debería dedicarse a temas sociales, cuando ellos saben perfectamente que es imposible, porque tiene un destino finalista impuesto desde la Unión Europea.

LA LOCOMOTORA SE LLAMA CONSTRUCCIÓN

Es una realidad contrastable, que la construcción es la locomotora que arrastra a los demás sectores económicos, dándoles más alegría y posibilitándoles una actividad más enérgica. De su funcionamiento ordinario dependen, directa o indirectamente, muchas actividades económicas, que necesitan el sustento constructivo como alimento necesario. Desde que nacemos nos acompaña en nuestra convivir de una forma determinante, a todos los niveles y en todas partes. Nos ayuda, protege, haciéndonos la vida más cómoda y con mayor calidad.

EN TENERIFE NO, EN GRAN CANARIA SI

Pasan los días, nos hacemos mayores, tenemos experiencias vividas y en cambio, cuesta acostumbrarnos a la desfachatez de los que quieren hacernos comulgar con ruedas de molinos, es decir, aceptar cosas imposibles o de dudosa credibilidad, sucumbiendo a su engaño permanente. Las crisis exigen poner en marcha proyectos que estaban parados, atrasados u olvidados para salir adelante. Porque son momentos críticos que más que ajustes, precisan decisiones que promuevan la actividad económica. Una vez más nos crecen los enanos en Tenerife, cual quinta columna, para evitar que se ejecuten aquellas obras que puedan significar un salto no sólo cuantitativo, por lo que provocan de fortalecimiento en la economía, sino cualitativo, por su significación en un desarrollo sostenible. 

TENERIFE A LA DERIVA

Cambian los tiempos, incluso hay nuevos gobernantes, pero la realidad es tozuda, sobre todo, cuando no se arranca y se mantiene la indolencia. Tenerife sufre desde hace décadas un retroceso significativo, no sólo económico, también social, de prestigio y especialmente de autoestima. No podemos olvidar a esa isla colapsada, atascada e inmovilizada que sufríamos diariamente, donde perdíamos muchas horas laborales o personales, aumentando los niveles de enfado, proporcionalmente al tiempo perdido.

MENOS CASTA Y MÁS SERVICIO PÚBLICO

Decía el escritor francés Victor Hugo que “todas las situaciones críticas tienen un relámpago  que nos ciega o nos ilumina”. Afrontarlas con decisión de vencerlas es la premisa para salir adelante, pero también, es oportuno contar con las personas adecuadas, los medios suficientes y las ganas precisas para luchar con denuedo. Si, por el contrario, los dirigentes públicos, forman parte del gremio de la mediocridad, sobrando torpezas, entonces damos un paso para adelante, pero a la vez, retrocedemos cuatro para detrás, aumentando la incertidumbre, profundizando la crisis y eso precisamente es lo que nos está pasando.