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14:30h. sábado, 28 de noviembre de 2020

UNA OBRA MAESTRA

La inversión significa adelanto que genera progreso, propiciando un crecimiento económico, que lleva aparejado un desarrollo social evidente. Todos los territorios, ya sean países, comunidades autónomas, islas o ayuntamientos, intentan de una manera u otra, atraer las inversiones más rentables, para conseguir una mayor riqueza social. Pero hay que poner los medios oportunos, suficientes y sobre todo, atractivos, para ser deseable invertir en un lugar determinado.

EL PEREZOSO Y EL CARACOL

La rapidez en la resolución de los problemas no está de moda, todo lo contrario, la lentitud es la norma. Los motivos son varios, puede ser que no salga un asunto adelante por las circunstancias sobrevenidas que impiden resolverlo. También encontramos a los que no saben, ya que hay mucho listillo ocupando funciones gestoras, sin la suficiente preparación académica, profesional o técnica, ni tampoco, con la capacidad funcional oportuna, por cierto, que casualidad, suelen ser los más numerosos. Otro motivo paralizador está en la no querencia, son los que siempre anteponen problemas a soluciones, pegas por doquier, nos referimos a los típicos noistas, muy conocidos en nuestra isla, por hacer equipo con los escarabajos, que aparecen o desaparecen según donde haya que ejecutar una obra. Los motivos negacionistas que se inventan son variados, repetidos y copiados de libros de texto, su única intención es obstaculizar todo lo posible, para que no pase nada, perjudicando al conjunto societario y en cambio, ellos seguir viviendo del cuento, que muchas veces le trae pingües beneficios.

PARA SALIR ADELANTE

Estamos instalados en la sociedad del miedo o mejor dicho, intentan, desde las esferas del poder, amedrentar para callar a la gente. Se trata de adormilar e incluso anestesiar a la sociedad para que no proteste, ni por supuesto, reivindicar lo que necesita. Gobernando sólo desde la ideología morada, roja, azul, naranja verde o del color particular que se quiera poner, precisamente se impide el pluralismo, que siempre es enriquecedor.

LENTOS COMO TORTUGAS

No salimos adelante con prontitud, porque falta rapidez en la toma de decisiones, valentía en su puesta en funcionamiento y acabar de una vez, con los corporativismos retrógrados, que defienden intereses particulares en contra del beneficio general. Ahora toca hacer, ejecutar, gobernar. Lo que no funciona se cambia o se arregla para que de buenos resultados. No se puede mirar para otro lado, sin enfrentarse a los problemas con ánimo resolutorio. Hay que generar trabajo, donde se pueda y como se pueda, porque la situación es insostenible.

LO QUE HAY QUE HACER

La crisis sanitaria del COVID-19 se agrava por momentos en todo el continente europeo y a nivel global, las consecuencias personales son dramáticas, con una repercusión económica catastrófica. Sin querer ser pesimista, desde luego se avecina una grave crisis social, a la que hay que responder con prontitud y medidas eficaces y eficientes. Retrasar cualquier actuación, significaría ahondar en la problemática colectiva. Es el momento de tomar decisiones valientes, arriesgadas en muchos casos y por supuesto contundentes. Hay que dejar atrás, olvidándolo, el titubeo, las medias tintas o la parsimonia. Lo que hay que hacer se hace, porque sencillamente no es el momento para divagar. 

EL FRAUDE DEL NOISMO

Abandonar el noismo, es decir, negar la ejecución de obras imprescindibles en Tenerife, con el fin de impulsar las infraestructuras, no sólo es prioritario, sino que es necesario, para levantar la isla del ocaso en que se encuentra.  Hay que implantar el modo ISLA, contra los protagonismos personales, localismos insolidarios o estrategias partidistas que lastran el progreso, porque las infraestructuras tienen que salir del debate político, para centrarse en su oportunidad, desde el punto de vista técnico o profesional, con el fin de dar respuesta a la demanda ciudadana y a los requerimientos del sistema productivo.

EL SOMBRERO INQUISIDOR

Los representantes del pensamiento único, esos a los que se les llena la boca de progresía, nombrando continuamente la palabra democracia y después contradiciéndose con los hechos, al ser meros trasmisores de la imposición permanente, acompañada de la intolerancia máxima y que ahora se les denomina neoinquisición, suelen encajar mal las críticas a su gestión, porque no comprenden que haya personas que no alaben sus pensamientos, ideología o quehacer público cotidiano y se rebelen al seguidismo vergonzante de sus fieles escuderos, por cierto, bien colocaditos como eminentes sueldólogos, allí donde agarran alguna gestión pública.

*TORPES*

En Gran Canaria hay unanimidad de los partidos políticos en el Cabildo, en los ayuntamientos y en la sociedad civil, para sacar adelante el proyecto del tren, en Tenerife, nuestros políticos rivalizan para ser el más obstruccionista. Parece sorprendente, pero es un modo de actuar histórico, que ha llevado a Tenerife, a un retroceso económico y social.  Algunos alcaldes y alcaldesa deberían ser didácticos y no confundir, diciendo que la financiación del tren debería dedicarse a temas sociales, cuando ellos saben perfectamente que es imposible, porque tiene un destino finalista impuesto desde la Unión Europea.

LA LOCOMOTORA SE LLAMA CONSTRUCCIÓN

Es una realidad contrastable, que la construcción es la locomotora que arrastra a los demás sectores económicos, dándoles más alegría y posibilitándoles una actividad más enérgica. De su funcionamiento ordinario dependen, directa o indirectamente, muchas actividades económicas, que necesitan el sustento constructivo como alimento necesario. Desde que nacemos nos acompaña en nuestra convivir de una forma determinante, a todos los niveles y en todas partes. Nos ayuda, protege, haciéndonos la vida más cómoda y con mayor calidad.

EN TENERIFE NO, EN GRAN CANARIA SI

Pasan los días, nos hacemos mayores, tenemos experiencias vividas y en cambio, cuesta acostumbrarnos a la desfachatez de los que quieren hacernos comulgar con ruedas de molinos, es decir, aceptar cosas imposibles o de dudosa credibilidad, sucumbiendo a su engaño permanente. Las crisis exigen poner en marcha proyectos que estaban parados, atrasados u olvidados para salir adelante. Porque son momentos críticos que más que ajustes, precisan decisiones que promuevan la actividad económica. Una vez más nos crecen los enanos en Tenerife, cual quinta columna, para evitar que se ejecuten aquellas obras que puedan significar un salto no sólo cuantitativo, por lo que provocan de fortalecimiento en la economía, sino cualitativo, por su significación en un desarrollo sostenible. 

TENERIFE A LA DERIVA

Cambian los tiempos, incluso hay nuevos gobernantes, pero la realidad es tozuda, sobre todo, cuando no se arranca y se mantiene la indolencia. Tenerife sufre desde hace décadas un retroceso significativo, no sólo económico, también social, de prestigio y especialmente de autoestima. No podemos olvidar a esa isla colapsada, atascada e inmovilizada que sufríamos diariamente, donde perdíamos muchas horas laborales o personales, aumentando los niveles de enfado, proporcionalmente al tiempo perdido.

MENOS CASTA Y MÁS SERVICIO PÚBLICO

Decía el escritor francés Victor Hugo que “todas las situaciones críticas tienen un relámpago  que nos ciega o nos ilumina”. Afrontarlas con decisión de vencerlas es la premisa para salir adelante, pero también, es oportuno contar con las personas adecuadas, los medios suficientes y las ganas precisas para luchar con denuedo. Si, por el contrario, los dirigentes públicos, forman parte del gremio de la mediocridad, sobrando torpezas, entonces damos un paso para adelante, pero a la vez, retrocedemos cuatro para detrás, aumentando la incertidumbre, profundizando la crisis y eso precisamente es lo que nos está pasando.

EL MODELO ECONÓMICO CANARIO SIGUE VIGENTE

Sería recomendable, es más, conveniente e incluso hasta que fuera obligatorio, que cualquier persona que quiera participar activamente en política, antes tuviera que demostrar una experiencia laboral en la iniciativa privada, para que conozca, de primera mano, el esfuerzo que significa sacar adelante una empresa, a base de trabajo y mucho sacrifico personal o familiar. En los últimos años, los representantes políticos que llegan a cualquier institución provienen mayoritariamente de la función pública. Eso no es malo por principio, pero no cabe duda de que desvirtúa el conocimiento que se pueda tener de la realidad, especialmente de lo que sufren o sienten la mayoría de los ciudadanos para salir adelante y también de cómo funciona la economía, sencillamente porque todo lo ven desde la barrera, del puesto de trabajo asegurado y del sueldo a final de mes sin discusión.

El fracaso de la nueva normalidad

Al comenzar las críticas al Gobierno de Pedro Sánchez, allá por el mes de marzo, a los pocos días del confinamiento, los ínclitos defensores de sus políticas decían que el Ejecutivo se enfrentaba a una situación novedosa y que, por lo tanto, había que comprender y disculpar los fallos, improvisaciones o continuas rectificaciones. A pesar de la demostrada incapacidad por parte de los gobernantes estatales de gestionar una crisis de las dimensiones por la que atravesamos, no cabe duda de que es cierto que nadie había estudiado para enfrentarse a un escenario tan enigmático como peligroso. 

TRABAJO O PAGUITA ESA ES LA CUESTIÓN

Estamos inmersos en la corriente arrolladora del pensamiento único, que todo lo controla, impidiendo la libertad de raciocinio o de obra.  Cualquier cuestión, asunto o actuar, tiene que estar incluido en lo políticamente correcto, porque de otro modo, parece que no tiene validez o es inmediatamente desechado e incluso vilipendiado. Hay un miedo generalizado a disentir, dejándose llevar por esta corriente totalitaria, que intenta controlar a las personas, a la economía y a la entera sociedad. Por eso, es de todo punto aconsejable, no dejarse manipular, por consignas o estrategias partidistas o ideológicas, que procuran indicar el único camino, el que ellos, comunistas, populistas, verdes o morados, quieren implantar, para dominar desde las esferas del poder y mantener una sociedad sometida y dependiente a una élite acomodada, conformada por su casta dirigente. La historia está llena de ejemplos que aconsejan recordar, para prevenir posibles repeticiones dañinas en su esencia.  

AHORA TOCA LEVANTARSE

La complicada evolución económica que está desarrollándose después del confinamiento, está creando mucha preocupación y a la vez incertidumbre, porque no se acaba de arrancar con fuerza y las decisiones tomadas por algunos países europeos, con el Reino Unido a la cabeza, en implantar cuarentenas, han sido un verdadero mazazo para las esperanzas que teníamos en recuperar el turismo perdido.

TOMAR DECISIONES VALIENTES

Estamos sufriendo unos momentos complejos, difíciles, que conllevan mucha incertidumbre. Se ha instalado, en todos los ambientes, el miedo a lo porvenir. No sólo por la crisis sanitaria, sino también, por los bandazos, muchas veces incomprensibles del gobierno central, con improvisaciones constantes e instalados en la posverdad, que provoca malestar, irritación y demasiada confrontación.

PARA EVITAR EL CERO ENERGÉTICO EN TENERIFE

No se puede olvidar lo que se tiene que solucionar, mirando para otro lado, intentando acallar respuestas o disimulando por doquier, los problemas se enquistan, agravan y perduran y lo que es peor, se repiten. La isla de Tenerife padece una escasez crónica en dotación de infraestructuras en todos los ámbitos. El pasado cero energético demuestra la precariedad de muchas instalaciones o equipamientos del sistema eléctrico en concreto, obviamente obsoletos, insuficientes e ineficientes. No podremos avanzar en calidad de vida, destino de calidad o desarrollo, si nos falta lo estructural, que es contar con la respuesta adecuada a la demanda de la ciudadanía y de la economía, que da tener unas infraestructuras modernas y sostenibles.   

QUIEREN PARAR LA RECONSTRUCCIÓN

Los mismos de siempre, que según les convenga, un día se presentan como verdes, otro como rojos, también multicolores y siempre como morados, siguen emperrados, desde su populismo retrógrado y fracasado, en obstaculizar la estabilidad económica, la creación de empleo y el bienestar social en nuestra tierra. Desde su atalaya de superioridad ética, que se arrogan con total impunidad, sin vergüenza y con mucha desvergüenza, están siempre dando lecciones de moralidad, comportamientos íntegros y salvadores de la humanidad. Su altanería les hace olvidar que son simplemente humanos, llenos de errores, como todos e imperfectos como cualquier persona. Están continuamente pontificando y los que se atreven a contradecir sus consignas, son espoleados, porque no les entra en sus cabezas iluminadas, que haya gente que no los entienda o rechace sus planteamientos ideológicos.

QUERIENDO APAGAR TENERIFE

El tiempo es inexorable, ahora estamos soportando el resultado del abandono a nuestra isla durante las últimas tres décadas.  Se ha mirado para todos sitios, especialmente para la isla de enfrente, relegando a Tenerife, que padece una carencia crónica de infraestructuras en todos los ámbitos, estando al albur de incidentes, accidentes o complicaciones varias.

PELIGROSAMENTE MORADOS

Estamos inmersos en un estado de cosas donde la diatriba es permanente de todos contra todos. Es impensable llegar a consensos oportunos, por cierto, ahora más que nunca necesarios, por la falta de voluntad de los que tienen responsabilidades públicas. Enredados en buscar contrincantes más que aliados.  Se escudriña permanentemente el frentismo, para desviar la atención sobre los verdaderos problemas que nos atenazan y discutir sobre asuntos que no tienen mucho recorrido.  Se trata de despistar, para que la ciudadanía no enfoque los asuntos allí donde están las dificultades.

CIMENTANDO LA RECUPERACIÓN ECONÓMICA

La situación difícil que sobrellevamos es totalmente diferente a la padecida por la crisis del 2008, provocada por aquella burbuja financiera, que arrastró al abismo, principalmente al sector de la construcción. Ahora los parámetros son diferentes, no hay dificultades estructurales en el tejido empresarial, a no ser las propias provocadas como consecuencia de la pandemia sanitaria del COVID-19 y también hay liquidez en las entidades bancarias, con un amplio margen de actuación en el ámbito del endeudamiento. 

 

EN BUSCA DE TENERIFE

El pesimismo no es conveniente porque retrae cualquier acción a realizar, paralizando lo oportuno y desgastando fuerzas inútilmente. Pero tampoco hay que ser ingenuo y dejar pasar como si no sucedería nada, lo que está aconteciendo lamentablemente. La isla sigue desnortada, dicho con toda intención, ya que esa zona continúa abandona de la atención, tanto del Cabildo de Tenerife como del Gobierno de Canarias. Es una dinámica histórica que está llegando a cotas insostenibles. El problema no es de ahora, ni ha surgido repentinamente, es el resultado del olvido permanente desde hace décadas.

EL MIEDO PARALIZA, EL VALOR CONSTRUYE

No cabe duda de que hay una sensación generalizada de miedo por casi todo, pero especialmente por dos motivos principales, en primer lugar, por la tensión emocional que crea la pandemia del COVID-19, además de sus consecuencias, miles de muertos o de afectados, que hace estar en una permanente vigilancia para evitar los contagios, a lo que hay que sumar el recelo, ante un repunte o una nueva infección generalizada en los próximos meses.

De San Juan de la Rambla a la Aldea

Llevamos décadas, se dice pronto, reivindicando para Tenerife carreteras seguras, eficientes, sostenibles. La respuesta ha sido oídos sordos, mirar para otro sitio, especialmente para la isla de enfrente, donde se han ejecutado con rapidez y solvencia todas aquellas infraestructuras viarias que necesitaban e incluso las que no eran perentorias.