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00:28h. domingo, 24 de enero de 2021

QUIEREN PARAR LA RECONSTRUCCIÓN

Los mismos de siempre, que según les convenga, un día se presentan como verdes, otro como rojos, también multicolores y siempre como morados, siguen emperrados, desde su populismo retrógrado y fracasado, en obstaculizar la estabilidad económica, la creación de empleo y el bienestar social en nuestra tierra. Desde su atalaya de superioridad ética, que se arrogan con total impunidad, sin vergüenza y con mucha desvergüenza, están siempre dando lecciones de moralidad, comportamientos íntegros y salvadores de la humanidad. Su altanería les hace olvidar que son simplemente humanos, llenos de errores, como todos e imperfectos como cualquier persona. Están continuamente pontificando y los que se atreven a contradecir sus consignas, son espoleados, porque no les entra en sus cabezas iluminadas, que haya gente que no los entienda o rechace sus planteamientos ideológicos.

QUERIENDO APAGAR TENERIFE

El tiempo es inexorable, ahora estamos soportando el resultado del abandono a nuestra isla durante las últimas tres décadas.  Se ha mirado para todos sitios, especialmente para la isla de enfrente, relegando a Tenerife, que padece una carencia crónica de infraestructuras en todos los ámbitos, estando al albur de incidentes, accidentes o complicaciones varias.

PELIGROSAMENTE MORADOS

Estamos inmersos en un estado de cosas donde la diatriba es permanente de todos contra todos. Es impensable llegar a consensos oportunos, por cierto, ahora más que nunca necesarios, por la falta de voluntad de los que tienen responsabilidades públicas. Enredados en buscar contrincantes más que aliados.  Se escudriña permanentemente el frentismo, para desviar la atención sobre los verdaderos problemas que nos atenazan y discutir sobre asuntos que no tienen mucho recorrido.  Se trata de despistar, para que la ciudadanía no enfoque los asuntos allí donde están las dificultades.

CIMENTANDO LA RECUPERACIÓN ECONÓMICA

La situación difícil que sobrellevamos es totalmente diferente a la padecida por la crisis del 2008, provocada por aquella burbuja financiera, que arrastró al abismo, principalmente al sector de la construcción. Ahora los parámetros son diferentes, no hay dificultades estructurales en el tejido empresarial, a no ser las propias provocadas como consecuencia de la pandemia sanitaria del COVID-19 y también hay liquidez en las entidades bancarias, con un amplio margen de actuación en el ámbito del endeudamiento. 

 

EN BUSCA DE TENERIFE

El pesimismo no es conveniente porque retrae cualquier acción a realizar, paralizando lo oportuno y desgastando fuerzas inútilmente. Pero tampoco hay que ser ingenuo y dejar pasar como si no sucedería nada, lo que está aconteciendo lamentablemente. La isla sigue desnortada, dicho con toda intención, ya que esa zona continúa abandona de la atención, tanto del Cabildo de Tenerife como del Gobierno de Canarias. Es una dinámica histórica que está llegando a cotas insostenibles. El problema no es de ahora, ni ha surgido repentinamente, es el resultado del olvido permanente desde hace décadas.

EL MIEDO PARALIZA, EL VALOR CONSTRUYE

No cabe duda de que hay una sensación generalizada de miedo por casi todo, pero especialmente por dos motivos principales, en primer lugar, por la tensión emocional que crea la pandemia del COVID-19, además de sus consecuencias, miles de muertos o de afectados, que hace estar en una permanente vigilancia para evitar los contagios, a lo que hay que sumar el recelo, ante un repunte o una nueva infección generalizada en los próximos meses.

De San Juan de la Rambla a la Aldea

Llevamos décadas, se dice pronto, reivindicando para Tenerife carreteras seguras, eficientes, sostenibles. La respuesta ha sido oídos sordos, mirar para otro sitio, especialmente para la isla de enfrente, donde se han ejecutado con rapidez y solvencia todas aquellas infraestructuras viarias que necesitaban e incluso las que no eran perentorias. 

CUESTIÓN DE CONFIANZA

Lo que hace falta es que se pueda trabajar con libertad, para continuar con la actividad económica, mantener el empleo, incluso procurar aumentarlo, así como conservar activo el sistema productivo.

El tejido empresarial necesita arrancar con fuerza, después de este forzado confinamiento. No podemos continuar sine die con las empresas pendientes de lo que decidan ideológicamente los responsables públicos, porque sencillamente significaría su desaparición, por cierto, esos políticos desconocedores en su gran mayoría de lo que es y cómo funciona la empresa privada, provienen mayoritariamente o casi exclusivamente de la función pública, lo que les impide entender la eficacia o velocidad que imprime la iniciativa privada a su ejercicio cotidiano.

EL CÁNCAMO DEL DIPUTADO

El Diccionario básico de canarismos de la Academia Canaria de la Lengua tiene una entrada para la palabra cáncamo, a saber, obra o trabajo poco importante que le surge esporádicamente a un profesional, al margen de su actividad regular. Esto que suele estar muy arraigado en la cultura popular como normal, además de contar con significativa comprensión, lleva a que se le tolere socialmente como un mal menor, para solucionar una situación apurada de una persona o un núcleo familiar.

LA REMONTADA

La colaboración público-privada es imprescindible para empujar conjuntamente, en la tan deseada remontada económica, que posibilite con éxito la reconstrucción de todo el sistema productivo. Las inversiones públicas tienen que ser potentes, siempre adecuadas, es decir, hay que planificar para después ejecutar, lo que verdaderamente es oportuno, sin dejar márgenes para actuaciones de dudosa utilidad económica, funcional o social. 

EMPOTRADOS EN EL CONFLICTO PERMANENTE

Estamos asistiendo a un espectáculo deleznable por parte de una mayoría de la clase política española, donde el frentismo es su bandera. Se fomenta conscientemente el enfrentamiento, buscando posibles réditos electorales, cada cual más provocador y en muchos casos hasta chulesco. Es la exaltación de la rivalidad fanatizada. En todos los ámbitos y por todos los medios, hay una continua hostilidad, que sobresale en las redes sociales. No hay manera de encontrar puntos de encuentro, más bien, se aprecia el distanciamiento y si puede ser, sazonado con algo de acritud, que así parece ser que tiene más valor.

Empresarios ejemplares

El impulso de la iniciativa privada será quien sacará a este país del atolladero en el que estamos sumergidos, primero por la crisis sanitaria provocada por el COVID-19, después, por la inestable e incierta política del gobierno central y más tarde, por la prolongación innecesaria del estado de alarma, más allá del tiempo preciso. Las medidas extraordinarias que se han impuesto han propiciado una paralización de todo el sistema productivo en los tres últimos meses y pueden poner en peligro la reconstrucción, si se mantienen por más tiempo. Es el momento de arrancar de una vez la potencialidad del tejido empresarial, como generador de actividad y empleo, porque hay que impulsar la economía inmediatamente.

 

LA NUEVA NORMALIDAD COMO REGRESIÓN DEMOCRÁTICA

Estamos asistiendo a un estudiado y planificado cambio del discurso político, con la introducción de nuevas categorías lingüísticas, para explicar, disculpar o proponer el plan para la transición hacia lo que han llamado una nueva normalidad. 

ESTORBAN LOS PROFETAS DE CALAMIDADES

El mundo está cambiando de manera vertiginosa como consecuencia de la crisis sanitaria provocada por el Covid-19. Seguirá sufriendo en los próximos años, cambios estructurales, comportamentales, económicos, sociales, culturales, de todo tipo, abarcando todas las facetas vivenciales.

EL QUE NO LLORA NO MAMA

Estamos asistiendo a un continuo discurso negativo, por parte de algunos dirigentes políticos, empresariales o académicos, que de manera reiterada pronostican un futuro bastante siniestro. Parece que disfrutan dando malas noticias, regodeándose en aportar datos estadísticos negativos que, por casualidad, siempre coinciden con sus particulares ideas o intereses.

EL PATO EN UN CHARCO DE FANGO

Cuando toda la existencia se vive a través del prisma ideológico, particularizado o subjetivo, la realidad se pervierte cambiando la verdad por la posverdad, que es una distorsión deliberada, manipuladora sobre las emociones con el fin de influir en la opinión pública y en actitudes sociales. Los demagogos son maestros de la posverdad, donde están contentos y se sienten más cómodos, que un pato en un charco de fango.

CONSTRUCCIÓN + TURISMO = SOLUCIÓN

En los últimos tiempos se ha puesto de moda una palabra que refleja una actitud positiva de emprendimiento oportuno. Se trata de ser proactivo, como aquella persona que tiene iniciativa y capacidad para anticiparse a problemas o necesidades futuras. No cabe duda de que es lo que necesitamos ahora, gestores y agentes sociales capaces de tirar del carro, sin amilanarse ante los problemas, que son bastantes y gordos, ni de enfriarse ante la primera derrota.

LA CONSTRUCCIÓN LEVANTARÁ LA ECONOMIA CANARIA

El sector de la construcción genera siempre confianza por su idoneidad expansiva y en Canarias tiene una repercusión considerable, por lo que aporta y significa, siendo bien conocida su capacidad como generador de empleo y demandante de suministros de otros sectores económicos, a los que hace trabajar con más alegría. Mantiene un notable protagonismo en el sistema productivo, representando una de las actividades más dinámicas de la economía. 

LEVANTANDO DE NUEVO EL MURO DE BERLÍN

En el año 1980 el historiador soviético Michael Voslensky publicó un libro titulado “La Nomenklatura”, que en su día fue un gran acontecimiento editorial y mediático, por la clarividencia de poner al desnudo una realidad escondida durante décadas. Se diseccionaba    a la élite dirigente comunista de la URSS que, para decirlo llanamente, vivía muy por encima de sus posibilidades, con total impunidad, arrogante, especialmente atropelladora. Desde el control absoluto y totalitario de todos los mecanismos del poder, sin ningún tipo de control, a gozar de privilegios que, por supuesto estaban vedados para la inmensa mayoría de los sufridos ciudadanos soviéticos, empobrecidos como en la peor época zarista.

LA COLA DE LA VACA MIRA A DERECHA E IZQUIERDA

Seguimos confinados con un comportamiento ciudadano ejemplar, que demuestra la responsabilidad de una sociedad madura. Modélico es la mejor definición de una población que sabe comportarse, adaptarse a las circunstancias y obedecer inteligentemente las recomendaciones emanadas de las autoridades civiles o sanitarias.

REMATADAMENTE MAJADEROS

La ciudadanía está hasta la coronilla de los enfrentamientos protagonizados por la mayoría de los políticos, que dice mucho de su capacidad para gestionar o fiscalizar la situación difícil que estamos soportando. No tienen altura de miras ni visión de estado, se quedan en simples cachanchanes, incapaces de dar respuestas adecuadas a los desafíos presentes. Parecen que están en un patio de colegio, si no fuera, porque lo que sufrimos es ya bastante dramático, como para que se estén tirando los trastos a la primera de cambio.

AQUIESCENCIA NO SIGNIFICA SUMISIÓN

Estamos sufriendo no sólo una crisis sanitaria, que no cabe duda es lo más preocupante en estos momentos, sino también, el comienzo de una posible crisis económica, con amplias repercusiones sociales. Es global la problemática, los gobiernos están intentando, con mucha improvisación, gestionar las dificultades que se presentan, en pocos casos con éxito y la mayoría de las veces fracasando estrepitosamente. 

MÁS RESPONSABILIDAD

El comportamiento ciudadano está siendo ejemplar, quitando algún caso anecdótico, se está respetando el confinamiento y siguiéndose escrupulosamente lo mandatado por las autoridades sanitarias o civiles. Se demuestra la madurez y el saber estar de una ciudadanía que está a la altura de las difíciles circunstancias que estamos sufriendo, ningún reproche, todo lo contrario, un aplauso interminable y merecido.

SI NADAS NO TE AHOGAS

Nadie ha estudiado para enfrentarse a esta crisis sanitaria, que también es ampliable a otros aspectos vivenciales, siendo global e inédita. Si podíamos estar preparados para una situación coyuntural, local y predecible, pero desde luego, no para afrontar una pandemia mundial, que está paralizando, no sólo la actividad económica sino la entera sociedad, en un confinamiento hogareño, que pone a prueba las capacidades de aguante, convivencia o paciencia. Desde luego, pocos gobiernos han sabido o están lidiando esta situación con eficacia. 

FUERTES COMO EL TEIDE

La mejor definición que podemos dar a la situación que estamos viviendo es la de incertidumbre, personal, familiar, empresarial, social. Estamos todos tremendamente preocupados, algunos ya han tenido que pasar por experiencias muy dolorosas o la están sufriendo ahora. No sabemos exactamente como va a evolucionar la excepción sanitaria, entre otras cosas, porque los que tienen responsabilidad, no han acertado en casi nada y en casi todos los pronósticos han errado una y otra vez.