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03:29h. Jueves, 24 de octubre de 2019

Todo es mejorable, porque los humanos no somos perfectos, aunque algunos se lo creen. Votar en las elecciones es un derecho, pero también un deber, para ser partícipe del acontecer social. Es una responsabilidad primaria que se ejercita en libertad. Tenemos la oportunidad de escoger a personas y partidos políticos, por eso, se debe meditar concienzudamente el sentido del voto, no es conveniente tomarlo a la ligera.

Necesitamos responsables públicos resolutivos, operativos y eficientes, que no vengan a la política buscando su beneficio personal, sino ejercer un servicio público para la comunidad.

Insisto que lo más pernicioso es la existencia de los sueldólogos, parásitos insaciables del erario, que sólo buscan prebendas, beneficios económicos y permanencia eterna.

A éstos hay que votarlos, pero al carajo, impidiéndoles acceder a cualquier cargo público, por salubridad política.

Los mediocres se rodean de personas todavía peores que ellos, para que así puedan destacar, pues a éstos, también hay que pararles cualquier acceso a la actividad pública.

Por último, también están los torpes, que nunca solucionan nada y encima empeoran todo, que junto con los ineptos forman el equipo perfecto para que nada arranque. Hay que votar

#contratoportenerife