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10:01h. lunes, 26 de octubre de 2020

Cien años cumpliría el ser que más he querido, el que me dio la vida, en el recuerdo de lo que sufrió y pasó, cómo vivió y las necesidades que albergó, me ha movido a pensar y recordar lo que esas generaciones pasaron, el miedo, el hambre las necesidades más extremas que vivieron para sacar a todos sus hijos adelante, con razón también se les conocerá para siempre como la "Generación Sufrida". Toda esa gente que nació en el 1920 y que ahora tendrían 100 años, y como todos sabemos, o suponemos, los que somos hijos y nietos de esa "saga", les decimos "saga" porque en la reciente historia de España podríamos apostar de que no ha nacido ninguna generación como la que ha dado esa centuria, en donde se conjugó todas las miserias que da la vida, con el empeño de saber y querer remontarse con ese empuje humano fuera de lo común para poder sobrevivir.

La mayoría de ellos perdieron su adolescencia y juventud, otros en esos años crueles murieron en la Guerra civil española. Vivieron en un País en ruinas por bombardeos de ambos lados de la contienda, pasaron hambre, miseria enfermedades, comiendo basuras con tal de sobrevivir.

Como seguimiento a esa despiadada guerra, le siguió el tiempo de las "purgas" a los vencidos, que igual hubiera sido peor si hubieran ganado el otro bando, aquí solo nos mueve el reflejar el dolor humano y ese sobrevivir desgarrado ante todo lo que se tenía en contra. Vivieron con miserias, miedo a morir represaliados, asustados a diario esperando la muerte que podía llamar de noche y pasearte en coche hasta una muerte segura.

Pero para colmo de la desgracia de ese tiempo, estalló la 2ª Guerra Mundial, cuando en España hacía meses que acabó la suya. Pues con todo este padecimiento, con todo ello, con una dictadura férrea y rebosante de poder donde se practicaba el desprecio al vencido, pisoteado el orgullo se vendió la existencia de esos jóvenes que a cambio de queso amarillo y leche en polvo se pudieron alimentar para escapar de esa hambruna que nos fue impuesta por las desgracias que nos fueron colocadas por las mil y una jugadas nefastas y criminales que nos hicieron tanto en España como en Europa, donde estuvo marcada la población civil hasta mediados de los años 60.

Fueron nuestros padres y abuelos (esa generación), los que se dejaron las pestañas y muchos la vida porque les marcaron a que vivieran los tiempos más que duros, esos llantos de noche que escuchabas a tus padres porque lloraban al ver el escaso margen de vida que tenían y la miseria social y económica impuesta, el esfuerzo titánico que tenían que hacer, casi un milagro para darle a sus hijos escuela, educación y comida, sacarlos a todos adelante, bajo por mal que quisiera el régimen totalitario que se vivía.

Pero subieron ese empinado listón de 40 años de Dictadura que puso el País y lograron meter a toda una Nación de nuevo en la senda de la Democracia, lo que nunca tuvo España ¡¡de nunca!!, sea esto remarcado, tuvo que ser una generación humillada, vencida, burlada, esclavizada, atormentada, vilipendiada, estafada, robada y asesinada la que remontara su propia situación y demostrará el CORAJE que se tuvo para salir de ese lodazal que la fatalidad les impuso.

Valga nuestro recuerdo, nuestra gratitud y cariño para todos aquellos que perecieron en su lucha y para los que se sacrificaron sin poner cortapisas por darnos lo que tenemos.