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22:14h. viernes, 22 de enero de 2021

El tener un Gobierno débil, sin fuerza alguna y con nulas ampliaciones para España, es normal que la política internacional que se hace sea rancia y nada operativa, y claro de esa forma es lógico que nos pongan esas zancadillas y se nos haga una burla permanente hacia esta Nación que no tiene esa fuerza como las demás Naciones de la Unión Europea tienen. Si así fuera, si tuviéramos el talante que siempre tuvimos y que ahora hemos perdido, la Nación Marroquí tendría una respuesta inmediata con toda la claridad y fuerza que se merece al tratar de burlarnos. El Rey Mohamed VI y su pueblo siervo marroquíes, apoyan con tesón las jactancias que hace el "rey moro" diciendo que van a anexar para Marruecos Ceuta, Melilla como ahora es el Sahara, y se pensara luego en Canarias como así lo tienen en sus gráficos y mapas.

Deben de enterarse de una vez en total, o hacérselo saber de la forma que sea a estos iluminados, que eso que piden es tierra española. España nunca ha sentido ninguna simpatía por esos vecinos que lo único que han visto y sentido por España es una mala idea, y además el volver a insistir en tamaña insensatez en lo político y en lo social, buscando su momento.

Vamos a ser pacientes y esperar a febrero en donde se celebrará una "Cumbre" entre España y Marruecos, en donde la diplomacia haga su trabajo y se dejen de calentar los ánimos por estas ciudades que ya no tiene ningún principio de razón lo que pide el "moro". El Ministro marroquí El Othmani, se ha tirado un exabrupto al decir que Ceuta y Melilla lo mismo que el Sahara siempre han sido territorio de Marruecos. Todos están mirando a la ONU diciendo que estos son los únicos que tienen voz a este problema.

El Gobierno de España no se ha hecho esperar y ha sido la Vicepresidenta Calvo la que ha salido diciendo que estas plazas son españolas. Pero esto al "moro" le resbala, las ideas expansionistas que tiene ya se saben desde hace tiempo, sueña con el "Gran Magreb" idea que siempre la ha tenido. Esto ya otras veces ha ocurrido con otros decorados, siempre vienen a mover ficha cuando España se encuentra débil, con convulsiones políticas, lo hicieron en Sidi-Ifni, con la Marcha Verde, la ampliación de sus aguas sobre Ceuta y Melilla y ahora en Canarias, la ocupación la Isla de Perejil, dejando así al pie de los caballos los Derechos Internacionales Marítimos, entrando primero a ocupar y consumar el hecho y luego pasar a discutir.

Ya los juglares que llevaba el CID ya lo cantaban. Cuando el moro trata con cariño al cristiano, algún interés le llama.

La soberanía de Ceuta y Melilla son tan españolas como cualquier Provincia de España. La diplomacia española debe ya de intervenir seriamente y con lo más granado de su saber, porque se vislumbra un oscuro y complicado horizonte para España.