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12:15h. miércoles, 15 de julio de 2020

" EL DOLOR VIENE DESPUÉS"

Si esto nos lo vamos a tomar a chufla chanza o simplemente como chiste, quedará como una simple anécdota no exenta de cierto tufillo, porque en ese momento lo dijo en un asomo de cordialidad que tuvo el Jefe del Estado con el Jefe del Ejecutivo, al intercambiar frases que empezó diciendo Sánchez "ha sido rápido y sin dolor" a lo que el Monarca respondió " el dolor viene después". De qué forma puede entender esto el españolito de a pie, que ve que entre unos y otros se tiran dardos más o menos cargados de avisos, no se entiende como nadie puede ser capaz y más a esos niveles que no hablen claro de las necesidades y posturas que tienen cada una de las partes, son formas que gusten o no, parece que son encontradas.

Desde unos momentos antes de la investidura de Sanchez, este dejo caer unas perlas citando al mítico Jefe de la República Manuel Azaña. Casi fue la cita de este personaje el que cerro el discurso del investido Sánchez. Los analistas políticos vieron en estas palabras que se decían como un duro mensaje a la Zarzuela, como dando un aviso a "navegantes" al nombrar tantas veces a la República. Todo esto en este momento es un "Tótum Revolutum", hasta que no se encauce y veamos al nuevo Gobierno Progresista. Vemos que todo son poses, comentarios, actuaciones veladas, posturas y devaneos propios de personas con rencillas y reparto de despachos en plan enloquecedor.

Nadie en estos momentos debe de dar la espalda al Ejército, que aunque algunos irascibles han dicho en las redes sociales que ha habido ruido de sables en diferentes Autonomías, todo ha sido un BULO, producto del dicho "di cien mentiras y alguna quedará en verdad". Sánchez debe seguir con tesón en su Presidencia y no dejarse arrastrar por fantasmas del pasado que ya no volverán a escribir historia. Pero poco favor se le hace trayendo "tirios y troyanos" que siguen en su mantra de que aquí en España tenemos presos políticos, eso sin lugar a dudas sería negar el Estado de Derecho que tenemos en España, y menos que lo diga el futuro Vicepresidente del Gobierno. Cien días es lo que cordialmente se dan siempre que se empieza un mandato nuevo, y para este acoplamiento del novedoso "Régimen" con más expectación se espera.

Salvador Barnes