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08:13h. domingo, 07 de marzo de 2021

No es posible que después de tanto sacrificio de conjuntar opiniones, de hacer inventos que no funcionaron y que apaciblemente la sociedad española aceptó, sabiendo esperar a que se probaran otros inventos que sí funcionaron, de entregas ciegas a conductas políticas que nos han llevado a tener legislaturas esplendorosas y otras de menos brillo. Pero al fin y al cabo el esfuerzo ha sido unánime y el resultado lo hemos tenido en estos más de cuarenta años desde aquella Transición, que si la tuviéramos que hacer hoy, y con el poco respeto y mal talante que se tiene a todo poder establecido a la misma Constitución y al odio colectivo por parte de grupos descerebrados que solo aceptan la anarquía como bien público, seguro que ya hubiéramos tenido una nueva contienda para implantar la opinión ante una ciudadanía aletargada como la que tenemos hoy, posiblemente no hubieran triunfado.

Hoy recordamos el hecho rocambolesco y vergonzoso de los 40 años del golpe fallido de Estado a cargo de Tejero. Parte de los que están moviendo muy mal por cierto la nueva visión de querer tener un País como España dentro de los primeros puestos en el concierto Europeo si seguimos haciendo tanto sabotaje, extorsiones, bandidajes en las calles y la mala imagen dantesca que estamos dando al turismo internacional, después de esta tormenta de desastres económicos que nos ha traído este Covid, vienen ahora estos desalmados canallas a reventar la convivencia social, con el peligro que conlleva actos como estos.

Pues hay quien opina (demasiados) sobre este golpe de Estado, sobre nuestra Constitución entrando a desarrollar hechos que sucedieron y que todos estos que hablan paja, no habían nacido, y hoy por hoy el País está funcionando (dentro de lo que cabe) por gente que sí vivió estos acontecimientos y se puso todo lo que se tenía personal e intelectualmente en este empeño.

Tenemos que reforzar nuestro Estado, nuestro Gobierno a todas las escalas, autonómicas y municipales. No podemos jugar en un juego pastelero como el que estamos viendo en estos momentos. Nuestro Estado de Derecho, es más que sagrado con la democracia que queremos tener y que tenemos que salvaguardar, haciendo un frente común contra todos aquellos que son una "pírrica minoría" que quieren dinamitar al país en favor de su extrema y mala convivencia con la ley y la autoridad emanada de las urnas.

La democracia, la Ley y las Fuerzas del Orden Público, están muy bien catalogadas por la sociedad española, y es impresentable que todo esto no esté bien aceptado por muchos políticos que pretenden gobernar a España.