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22:47h. sábado, 23 de enero de 2021

Sin duda esta pregunta, ¿a dónde les llevamos? si se las hicieran a todos los que van de migrantes en cayucos antes de embarcar, seguro que dirán ¡¡queremos ir a Canarias!!. Donde arriban a puertos canarios, en donde los reciben como refugiados, como migrantes, por la sencilla razón que aquí no tenemos esa política del Apartheid de otros puntos, ni a nadie se le tiene como en un campo de concentración. Canarias hasta en eso es diferente, tanto como en el trato que se le da a los migrantes que llegan como a los derechos humanos que automáticamente se les otorga.

El 2020 sin duda será un año para enmarcar, tanto por la pandemia como en la casi nulidad de turismo que nos ha dejado de venir, y que el esfuerzo que se está teniendo es titánico para que este vuelva a Canarias.

Si a esto le sumamos el "año horribilis" que tenemos con la gran avalancha de "cayucos" arribados a nuestras costas canarias, como a esos más de 20.000 inmigrantes, refugiados o simplemente personas que huyen del hambre.

La cuestión es que han llenado los puertos turísticos hasta el extremo de tener que soportar verlos hacinados por no tener en el momento de esa llegada masiva recinto en donde llevarlos hasta que las autoridades dispongan de repatriarlos (a los que puedan).

Esta anomalía ha abierto un gran cisma en la sociedad canaria. Hasta al Defensor del Pueblo se ha denunciado que no tengan una asistencia jurídica estas personas, ya que la mayoría de ellos ignoran que pueden pedir asilo, no se les puede expulsar acogiéndose al Sistema de Protección Internacional, así que los podemos tener con reseña judicial solo 72 horas.

Canarias en un año ha incrementado este tráfico de inmigrantes en un 690%. Es algo que al Gobierno le cuesta al día 160.000 euros, algo demencial en la economía paupérrima que tiene el País y con la incrementación de paro que se tiene y las escasas ayudas que se le da, y sin embargo, a estos inmigrantes se les dan manutención, alojamiento, vestidos y lo necesario para su aseo gratis a cada uno, aparte de los 600 euros mensuales como paga. Y sin embargo lo ERTES, en su mayoría sin pagar, la Ley del desahucio, una quimera, los mendigos durmiendo en la calle, colas llamadas del hambre, así que todo eso al compararlo el españolito de a pie, es normal que alguien vea con esas ayudas que da el Gobierno dos varas diferentes de medir y les entre un sentimiento fuerte de rechazos contra esa gente que en nada tienen la culpa

Todo esto se sabe que lo está pagando el Ministerio de Migraciones. Ya son casi los 2500 inmigrantes los que han llegado a Canarias, con el extraño sentir de muchos Operadores que no ven con mucho agrado que hoteles y aparthoteles en donde se están alojando esto inmigrantes, luego se vendan al mercado turístico como paquetes vacacionales, por el miedo al rechazo que puedan tener.

Nadie ante a este gran problema se siente racista, homófobo y otras lindezas de gente estúpida e ignorante que solo vea y vocifera grande Bulos que el mismo vulgo proclama Todos esperamos que esto se supere con la rapidez de solventar algo que para el pueblo ni para nadie es beneficioso, ¡OJO! sin ver nada extraño en ese pensar. Hay muchas instituciones como Cruz Roja, que percibe un dinero para atender a estos inmigrantes, y el Ministerio de Migraciones paga 1000 euros a la familia que acoja a un menor en su casa.

Todo son proyectos, ideas puestas en práctica para suavizar si cabe todo lo que sin tener nada a cambio y como diría el refrán (por amor al arte) se está haciendo, pero es Europa la que parece que da la espalda a este acuciante problema que Canarias en este momento vive.