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17:45h. Domingo, 23 de febrero de 2020

PALABRAS QUE TIENEN QUE ESTAR EN DESUSO

Cuando vemos como esta cambiando el mundo políticamente (al menos en Europa), no acabamos de entender a esos carcas resentidos, cobradores de facturas de favores, envidiosos de no tener un cargo, estúpidos resentidos y pisapapeles de la política que algunos (muchos) ejercen en este País  (de momento) que se llama España. Es de perogrullo, cateto y de gente que vemos en la actualidad sin criterios que no quieren o no pueden, ya que sus comentarios están desfasados,obsoletos y patibularios porque agreden a la mayoría de españoles que tienen que soportar modas y palabras que para la inmenso colectivo de este país las tienen casi desterradas de nuestro vocabulario personal, pero vemos como lo ponen en circulación muchos de los políticos y más en tiempos de Elecciones. 

De esta forma sacan a la palestra palabras que huelen a rancio y rencillas generando odios que se deben de extirpar de nuestro léxico como fascista, reaccionario, comunista, anarquista, porque todas estas definiciones se dicen con toda la contingencia peyorativa hacia el colectivo o al individuo en sí.

Si en verdad queremos tener un país a la vanguardia demócrata, siendo así que trabajamos cada día para reforzar nuestra democracia, con el tesón y empuje que se quiere para que esta nación este entre las primeras del Mundo libre, persiguiendo la prosperidad que es deseada por todos. Por eso creemos ciegamente que habrá que desechar de nuestro vocabulario estas definiciones que son ofensivas y retrogradas, Estas generaciones, no han vivido ni tienen en su léxico estas palabras, no las han vivido y por eso no tienen el porque oírlas ni decirlas, porque en nuestro entorno siempre hay gente que sigue enmarcándolas como insultos que se mezclan entre lo personal y político.

Hagamos de este Nuevo Año recién estrenado que sea el principio de querer tener una mejora social-política y económica, pero sin volver a las andadas de querer abrir fosas y zanjas que más bien pertenecen a la historia y que siguiendo esas actitudes no ayudarán nunca a nada y menos a pretender ser un País moderno y progresista.