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06:02h. jueves, 02 de julio de 2020

¡¡QUO VADIS, ARONA!!

Las salvas no se disparan, porque tienen la pólvora mojada. El tema da que pensar, porque si fuéramos supersticiosos pensaríamos que al Municipio de Arona alguien nos habría hecho "Un mal de ojo". Pero no es un mal de ojo el que nos persigue y trata de apabullarnos y seguir opinando que somos un Municipio que es un calco de la "Casa de Bernarda Alba". Todos quieren mandar, y dan pie a la traición, todos se sienten imprescindibles. Todo esto y muchos "quilates" más de incoherencias y malos modos acompañado de prepotencia absurda y ridícula en la que se ufanan algunos de los muchos "gañanes" que ocupan la "Casa del Pueblo" de Arona.

Tras ser reelegido en las elecciones del 2019, Mena tuvo un espectacular movimiento, un relingo de dignidad que se le daba al cargo por juventud y por las formas nuevas que tenía de enfocar la política Municipal diciendo que "La política no es un campo de confrontaciones, seremos la generación del empleo" y prometió dialogo, firmeza y buscar soluciones a este Municipio que es sin duda es la Capital del Sur de la Isla.

Pero a esta perseguida grandeza, se le echa de menos el poder Municipal del Alcalde, los segundones van más de Alcalde que el mismo Regidor. Mena con su mayoría absoluta elimino del panorama político municipal ese desasosiego que estaba muy extendido de una total anarquía política de Coalición Canaria, y en parte de sus técnicos y funcionarios, se saltaban a la torera todas las normas municipales y les gustaba hacer el "egipcio" y a muchos y vivir por encima de su nivel social gracias a sus chanchullos.

La Justicia dio cuenta y sentencio a los que considero culpables y cerro ese capítulo de ignominias, y acto seguido se abrió una ventana nueva con aire respirable con otras consignas y formas de hacer política, creyendo todos que nunca más andaríamos con actos contaminados de dudas y sombras, de traiciones que este Ayuntamiento en tantas legislaturas ha sido merecedor con laude de hacer chanchullos y francachelas políticas a cargo del pueblo.

Esta nueva corporación trajo suerte para todos los ciudadanos, proyectos, realizaciones, elaborar el PGO, empuje en los trabajos, nuevas caras y técnicos, pero le ha faltado (según quejas de diferentes foros sociales del Municipio) mando, se quiere ver a un Regidor al frente de todo lo que mueva la política en el Municipio y con Autoridad, sin desmayos ni pasarle a un segundo la autoridad.

El pueblo votó a Mena, no a sus satélites que son los que desprenden todos los cascotes que están arreciando en estos momentos en Arona, porque sencillamente están orbitándole al Alcalde. El fervor popular no entiende esto que está pasando con destituciones del que hasta ahora era un cúmulo de garantía en el Urbanismo, y de improviso es una afrenta directa, de que hoy eres válido y mañana por maledicencias eres un inepto y dudoso colaborador.

El pueblo quiere saber en directo las ideas del Alcalde que según el mentidero político del pueblo (otros hablan por él y aportan sus propias ideas, no las del Partido y menos la del Alcalde). ¿Hasta cuando este sainete?.

No es bueno para nadie que no razone que se pueda ir de nuevo a las andadas, y más después de tener lo que todavía arrastramos, esta pandemia que está dejando a este Municipio bajo mínimos y en una situación muy delicada. Necesitamos fuerza cívica-política para saber a que nos vamos, a atener, y no ir buscando en pudrir el ambiente ciudadano con "pelotazos", traiciones, chanchullos, mordidas, buscar enfrentamientos ciegos de ira y odio al cargo de quién lo ocupa.

Seguimos siendo el farolillo de los Municipios difíciles de gobernar, cuando ya lo teníamos encauzado, salen a la palestra aquellos que por el ansia de acaparar tanto el poder, el ansia del dinero y ver como se puede manipular acuerdos y leyes que deberían de ser el ejemplo de una buena gobernabilidad social, pues no señor, se especula en hacerse mociones de censura contra el Alcalde, rupturas y devaneos políticos a cargo de las Concejalías que deberían de apoyar el mandato del Alcalde.

Todo eso se lo quieren bailar y parece que les va más estar enfangados, chapoteando en el barro que estar en una buena y flamante política limpia que es la que engrandecerá a este Municipio.

"El inmoral honrado, es el inmoral callado"

Salvador Barnés