El cura de Arafo, Simón Herrera, bendice la imagen y capilla del San Cosme en el camino que ha subido ya 1.902 veces
Simón Herrera (54 años), párroco de Arafo, ya lo ha logrado. Ha conseguido bendecir la talla de San Cosme que adquirió hace cuatro años y construir una pequeña capilla al final del camino Cosme, ese que ha corrido nada menos que 1.902 veces, con pendientes que llegan al 36%. Cosme y Damián, cuya festividad se celebra el 26 de septiembre, fueron dos médicos mártires "dedicados a la salud", recuerda el cura de origen palmero.
Tras conseguir el permiso de la familia Meseguer, dueña del último muro antes de llegar a la meta, y contar con el visto bueno de la casa de Magüi Campos, concejala de Güímar, el pasado día 26 se inauguró la pequeña capilla pintada por otro edil güimarero, el artista Eloy Javier Campos, colocando a San Cosme, talla de unos 40 centímetros de altura, en una pequeña urna, sustituyendo a la fotografía de papel, que recordaba donde acaba el camino que lleva el nombre del santo.
Toda una bendición oficial, "a la que el obispo no puso ningún reparo", recuerda Herrera, pendiente ahora de "una bendición canóniga", porque ahora "no puede hacer ni fiesta ni procesión", remarcó el singular párroco, enamorado del deporte desde su Palma natal.
Dos días después se bendijo la pequeña talla de San Cosme tras una subida en pleno amanecer, con unos 40 vecinos llevándolo de mano -el primero fue el cantante Marcos El Pachanga-, y casi una hora para hacer los duros 1.700 metros de cuesta y curvas sobre un piso de cemento. No se trata de la distancia, apenas 1,7 kilómetros, sino de la dureza de la misma, con un desnivel con una media de 21% de desnivel que en el tramo final que llega al 36%, tanto que ha sido escenario hace unos años del entrenamiento del mismo Chris Froome, exganador del Tour de Francia.
“La principal cuestión para hacer la subida es ir dosificando los esfuerzos y por supuesto tener mucha fuerza mental, piernas y constancia. Muchos que se animaron a hacer el recorrido conmigo empezaban muy fuerte, pero acababan llegando caminando y con muchos minutos de diferencia” relata el párroco de Arafo, que tampoco olvida el crono: “el mejor tiempo que he realizado ha sido de 17.59 minutos, que para mí es un tiempo bestial, aunque el récord creo que lo tiene Glendor, un corredor de trail, que lo ha hecho en 14 minutos”.
Pero no lo hace por batir récord, aunque ya lo sea superar las 1.900 veces que ha hecho la subida, sino por "el sacrificio y esfuerzo para hacer una oración bien hecha y ahora con un santo relacionado con la salud y que da nombre al camino".