El correíllo La Palma celebra su 113 aniversario con nuevos hitos en la campaña de restauración de su interior
El correíllo La Palma celebra su 113 aniversario presentado la campaña de restauración de sus portillos y avances en la obra de carpintería noble. Hoy la Fundación Canaria Correíllo La Palma, encargada de la conservación y la restauración del histórico vapor de 1912, presentó los últimos avances en la restauración interior del buque.
El este avance destacan los trabajos acometidos en torno al salón de Primera Clase. En este espacio emblemático del barco se ha rehabilitado toda la línea de portillos, atendiendo al diseño original de los mismos y contemplando los requerimientos técnicos de navegación actuales.
Fabricados por la empresa tinerfeña Esculturas Bronzo, especializada en la fundición y la escultura artística, estos portillos han sido financiados por particulares y empresas dentro del programa Apadrinando la Historia puesto en marcha por la Fundación Canaria Correíllo La Palma.
Como reconocimiento a esta inestimable contribución, que atestigua la creciente implicación de la sociedad en el proyecto de restauración del La Palma, al acto de presentación han sido invitados estos Benefactores Extraordinarios para hacerles entrega del certificado que acredita su protagonismo en la restauración del Correíllo y que quedó inmortalizado en una placa de bronce grabada junto al portillo financiado por cada uno.
Se presentó también la restauración y reposición en su lugar de la vistosa y elegante escalera de Primera Clase, una pieza de bellísima factura de 1912 en la que cristalizan los estilos de la época, técnicas de ensamblaje y tallas a mano en balaustres y celosías con ornamentos y detalles que hacen de esta pieza una joya patrimonial en sí misma, cuya recuperación ha sido financiada por el área de Cultura del Cabildo de Tenerife.
Por último, destaca poderosamente la rehabilitación de la madera de la cubierta interior del mismo salón, extrayendo todas las piezas originales y recuperando el máximo posible de las mismas, en una minuciosa labor artesanal y de tratamiento individualizado de cada elemento, dirigidos por el carpintero Gerardo Mesa con financiación del Ayuntamiento de Santa Cruz de Tenerife.