Arona

El uso de autocaravanas y caravanas como vivienda ya supone un municipio más (el 32) de la isla de Tenerife

Multitud de autocaravanas aestacioinadas o "acmapadas" en la aveida Amsterdam de Los Cristianos.Los Cristianos

La  provincia tinerfeña cuenta con algo más de cinco mil vehículos-vivienda, si sumamos a la matriculaciones de autocaravanas y caravanas aquellos furgones que han sido camperizados u otros vehículos similares, según información de la Dirección General de Tráfico en Tenerife. Puestas así las cosas se podría hablar que este tipo de vivienda viene a significar el 32 municipio de la isla, superior en número de habitantes a un buen número de ellos,  ante el aumento de autocaravanismo como solución a la crisis habitacional, ya no solo como un modelo de turismo, el que era principal destino de este tipo de vehículos hoy tan demandado.

Esa crisis habitacional, sobre todo en las zonas turísticas de las islas, y en concreto en el sur de Tenerife, ha hecho que muchos trabajadores, sin capacidad para encontrar una vivienda cerca de su puesto de trabajo, hayan apostado por la autocaravana como residencia y así vemos imágenes como en Los Cristianos, Playa de las Américas o Guía de Isora, donde se han formado auténticos "poblados" ante las quejas de los vecinos, como así lo han hecho llegar al Ayuntamiento de Arona, comunidades como las del Rincón de Los Cristianos, La Graciosa o Paloma Beach, que se han reunido en varias ocasiones con la alcaldesa, Fátima Lemes, ante la falta de salubridad, con autocaravanas claramente en desuso, ocupación del espacio público y chabolismo, en plena avenida Amsterdam, cerca de la playa El Callao, ante la 'vista gorda' de la Policía Local. La mayoría reside en esos vehículos, no hace turismo, denuncian las comunidades de propietarios.

Autocaravanas aparcadas incluso en doble fila en Los Cristianos. / E.P.

Una situación esta que se da en otras partes de la isla, aunque no con tanta evidencia, como podría ser en el litoral de Arico, en El Puertito de Güímar o en la rambla de los Menceyes , en Candelaria, si bien hay que distinguir  aquellos que "aparcan"  de los otros que "acampan", algo, esto último, que está multado con de 500 a 5.000 euros, siempre que los cuatro neumáticos del vehículo no estén sobre el suelo o que algún objeto sobresalga del perímetro de la caravana. Solo se puede "acampar" en Tenerife en camping privados como el Nauta, en Costa del Silencio o el Punta del Hidalgo, así como el insular de Chío o los que han dispuesto cerca de la costa, como los ayuntamientos de San Miguel de Abona, Los Silos, Garachico o Buenavista del Norte. Otros terrenos privados se utilizan en Semana Santa o meses de verano, pero definitivamente, son limitados y no están precisamente bien equipadas, lejos de sus semejantes en Europa.

Esta imagen refleja lo que se vive hoy en el sur de Tenerife por la falta de vivienda. / E.P.

Las matriculaciones en Tenerife

A falta de conocer los datos definitivos del pasado año en Tenerife, lo cierto es que el 'autocaravanismo' ha experimentado un enorme aumento en España, con casi 6.5000 vehículo matriculados en España en 204, un 22% más que el año anterior y cerca del récord de 21019, cuando se matricularon 6.800. 

La provincia tinerfeña, según la Dirección General de Tráfico, en lo que se refiere a autocaravanas, cuenta con un total de 1.998 matriculadas, tratándose en su mayoría de autocaravanas cuya masa máxima autorizada es igual o inferior a 3.500 kilos (1.941).

Aunque la DGT aclara que el 'coche camper', es una tipología no definida en el Reglamento General de Vehículos, hay  datos de los tipos de vehículos que podrían ser relevantes a estos efectos: Furgón vivienda: 2.677; Vehículo mixto vivienda: 643 y Vehículo vivienda que deriva de un turismo: 219. Por otra parte, la provincia cuenta con un total de 426 remolques caravana matriculados.

En cuanto al número de vehículos destinados al servicio de alquiler sin conductor, figuran asociados a dicho servicio un total de 84, siendo en su mayoría autocaravanas (47) y furgones viviendas (34). Se nos informa desde la delegación provincial de la DGT,  que nos recuerda los datos generales de matriculaciones totales en la provincia relativos a los dos años anteriores, así como del año actual a la fecha presente: 20.737 (año 2022); 25.605 (2023); 19.257 (en octubre, no finalizado 2024).

Juan Martín, presidente de ACAT. / Norchi

Juan Martín, presidente de ACAT

Juan Martín, presidente de ACAT (Asociación de Cavaranas de Tenerife), quiere diferenciar bien aquellos que usan la caravana para "hacer turismo y viajar" de aquellos que se ven obligados "a vivir en ella", y entiende que ahora mismo se den situaciones de masificación de caravanas en algunos municipios durante todo el año, pero insiste en que  " nos siguen demonizando, acosando y mirando para otro lado, persiguiendo a las autocaravanas que disponen de todos los servicios sanitarios. ¿Hasta cuándo va a seguir está persecución?”.

Autocaravanas en el aparcamientgo habitaldo en San Miguel de Abona.

Recuerda Martín que su asociación tiene el epígrafe de “ecologista” y que todo aquel que no lo cumple es sancionado o dado de baja en el colectivo de autocaravanistas que el preside, “donde hay profesionales de todos los sectores, incluso policías y guardias civiles, conocedores de las leyes de seguridad vial y de ordenanzas municipales”, recordando que “nuestros asociados se gastan más de 50.000 euros en sus autocaravanas, hablamos de gente pudiente que allí donde estaciona su vehículo deja dinero, en Guía de Isora o en cualquier otra parte de la Isla o de Canarias”, comentó Martín. . “Nosotros queremos que los ayuntamientos sean más receptivos -prosiguió- que nos conozcan, que nos dejen proponer. No puede ser ese trato vejatorio que recibimos por parte de algunos gobiernos municipales”, finalizó.

Y muestra del enfado, más de 200 caravanistas se manifestaron el pasado mes de febrero por las carreteras de la isla, desde el sur hasta la capital. Repito, ya no solo forman un colectivo de turismo de naturaleza, sino que de un tiempo a esta parte, forman también un enorme municipio rodante -o no-, mientras individuos y hasta familias enteras siguen esperando por una vivienda convencional.