Arona

El empresario y presidente de Fuerza Canaria, Mohamed Derbah, entrega 20.000 litros de agua en Los Vivitos, de Arona

Los vecinos han podido llenar sus precarios depositos.

El presidente de Fuerza Canaria, el empresario libanés Mohamed Jamil Derbah, ha encabezado esta semana el traslado de 20.000 litros de agua a varias familias que residen en la zona conocida como Los Vivitos, en el municipio de Arona, ante la falta de suministro básico en este enclave.

Más allá de la situación administrativa del asentamiento, Derbah ha querido centrar el debate en el plano estrictamente humanitario. “No se trata de discutir si es un asentamiento irregular o de entrar en cuestiones burocráticas. Aquí viven personas, familias con mayores y niños que no pueden quedarse sin algo tan esencial como el agua”, afirmó.

En Los Vivitos residen vecinos que, según denuncia la formación, carecen de servicios básicos fundamentales. La ausencia de suministro de agua potable agrava una situación ya marcada por la vulnerabilidad social. Para Fuerza Canaria, negar el acceso al agua “no puede ser una herramienta de presión ni una consecuencia de trámites administrativos pendientes”.

El dirigente político calificó de “deshumanizado” el trato que, a su juicio, está ofreciendo el Ayuntamiento a los residentes de la zona. “El agua no es un privilegio, es un derecho básico ligado a la dignidad de cualquier ser humano. No se le puede negar a nadie”, insistió.

La entrega de los 20.000 litros busca aliviar de forma inmediata una necesidad urgente, pero también visibilizar una realidad que, según Derbah, no puede seguir ignorándose. “Detrás de cada bidón hay una familia que necesita cocinar, asearse, atender a sus hijos o cuidar de sus mayores. Esto va más allá de la política; es una cuestión de humanidad”, subrayó.

Fuerza Canaria reclama al consistorio de Arona que actúe con sensibilidad y responsabilidad social, habilitando soluciones provisionales mientras se resuelven las cuestiones legales que afecten al enclave. “Las administraciones están para proteger a las personas, especialmente a las más vulnerables”, concluyó Derbah, apelando a la empatía y al sentido común como base de cualquier actuación pública.