El primer cayuco de 2024 entra por Las Galletas

Primer cayuco del año 2024 llegando por Las Galletas. Foto Luis Sousa

El amigo de éste periódico Sol del Sur,  fiel lector de lunes a lunes, residente de El Fraile en el sur de Tenerife es un amante de los amaneceres, pero los uno de enero de cada año siente la obligación de tomar la imagen del Sol saliendo por el horizonte y mientras disparaba con su cámara observaba una barca preguntándose a si mismo, ¿Los pescadores salieron a faenar en fin de año?. Pero a medida que iban acercándose a la costa, observó que la Guardia Civil, Policías Municipales y el furgón de la Cruz Roja estaban acercándose y llegó a la conclusión de que era un cayuco.

El amigo de este periódico Sol del Sur, fiel lector de lunes a lunes, residente de El Fraile en el sur de Tenerife es un amante de los amaneceres, pero los uno de enero de cada año siente la obligación de tomar la imagen del Sol saliendo por el horizonte y mientras disparaba con su cámara observaba una barca preguntándose a sí mismo, ¿Los pescadores salieron a faenar en fin de año?

Pero a medida que iban acercándose a la costa, observó que la Guardia Civil, Policías Municipales y el furgón de la Cruz Roja estaban acercándose y llegó a la conclusión de que era un cayuco. Según el amigo Luis Sousa, podía haber aproximadamente cincuenta personas y cree que todos estaban bien, porque incluso una de las personas estaba saludando felizmente.

 

Luis Sousa

Luis tuvo que irse porque trabaja en Playa de Fañabé alquilando motos acuáticas, lanchas de pedales y tablas de surf con remos. Comienza el año 2024 igual que terminó el año 2023 y este suceso según comentaba un vecino, dice que desgraciadamente nos recuerda a los locos de Hamás cuando entraron por la Frontera de Israel esperando y asesinando a jóvenes que estaban felices en una fiesta que curiosamente era por la Paz.

El primer cayuco llega a la costa de Las Galletas amaneciendo el uno de enero del 2023 cuando la gran mayoría de las personas de bien estaban durmiendo la mona y los pocos trabajadores del cuerpo de seguridad tuvieron que comerse este marrón y gracias a Dios no fue grave.

Ahora toca desearle suerte a las personas que han llegado en el cayuco para que logren cumplir sus sueños y que traigan a todos sus familiares, a los amigos de sus familiares, a sus conocidos más allegados y sin entrar en detalles esperando que los Amigos de la paz y del amor comenten sus ideas llenas de gozo y sabiduría.