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lunes, 20 de mayo de 2024 00:34h.

Siam Park acogió a la comunidad tailandesa de Canarias para celebrar el inicio del año budista 2567

Siam Park se llenó este domingo con el color, la vistosidad y la alegría de la celebración del año nuevo tailandés que convocó en sus instalaciones a la comunidad tailandesa de Canarias. El acto, organizado en colaboración con la Asociación Tailandesa de Canarias, Mueng Siam, tuvo al agua del mejor parque acuático del mundo, como protagonista de una fiesta en la que representa la purificación y la alegría.

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El reino del agua acogió a la comunidad tailandesa de Canarias para celebrar el inicio del año budista 2567

El acto fue inaugurado por el Cónsul Honorario de Tailandia y vicepresidente del grupo Loro Parque, Christoph Kiessling y Khun Naphidthidla Tha-Wi- Rat- Chai - Choth, la presidenta de la Asociación Tailandesa en las Islas Canarias que compartieron sus buenos deseos con todos los presentes dando paso a la fiesta.

“Hoy nos hemos reunido para honrar la rica cultura tailandesa. No hay lugar mejor que el Siam Park para celebrar juntos este festival del agua. Es un honor para mí ofrecer este magnífico parque como sede de este evento”, dijo Kiessling.

La asociación tailandesa desplegó ante los visitantes, invitados y turistas que visitaban el Reino del Agua, las más diversas actividades y exposiciones creando para todos los presentes el perfecto ambiente tailandés. La música, que fue protagonista durante todo el día, puso el marco a los bailarines tradicionales que abrieron las actividades: la espectacularidad del arte marcial Muay Thai, un divertido concurso de ensalada de papaya en el que el sentido del humor puntuaba tanto como el sabor, la elección de Miss Songkran infantil y exhibiciones diversas entre las que se encontraban masajes tailandeses que el público podía disfrutar.

El acto más emotivo de la jornada fue la ceremonia del agua. Un ritual llamado Rod Nam Dum Hua en el que se rinde homenaje a los ancianos de la comunidad, derramando agua perfumada sobre sus manos en señal de respeto y agradecimiento, recibiendo las bendiciones de los mismos.

Este ritual del agua, que en origen consistía en derramar agua de una taza sobre la cabeza de los demás, como símbolo de purificación, es ahora una fiesta en la que todo el mundo participa mojándose y mojando a los demás en una batalla de agua. Un intenso y emocionante día en el que se escuchó sin cesar el “Sawasdee Pee Mai” (feliz año nuevo en idioma tailandés).