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miércoles, 24 de abril de 2024 15:41h.

Arona acoge la presentación del libro ‘Arona una aproximación al paisaje arqueológico guanche’

El municipio de Arona acoge la mayor concentración de grabados rupestres de Tenerife. Y, por zonas, la mayoría de esas estaciones están localizadas en Valle San Lorenzo, antiguamente conocido como Valle del Ahijadero o Chacacharte, en lengua guanche. Esta es una de las importantes conclusiones recogidas en el libro 'Arona. 

Luis García, Javier Baute - Libro Arqueología Arona(1)
De izquierda a derecha: Luis García, concejal de Patrimonio Histórico, y Javier Baute, concejal de Cultura, en la zona de El Almendro - Roque de Jama, donde se encuentran numerosos vestigios guanches.

Una aproximación al paisaje arqueológico guanche', una obra científica que ha contado con el apoyo de la Concejalía de Patrimonio Histórico del Ayuntamiento de Arona, y que será presentada a las 18:00 horas de este viernes 12 de enero en el centro cultural de Valle San Lorenzo.

La presentación de esta obra científica correrá a cargo de sus autores, Javier Soler, Francisco Pérez y Carlos Perdomo, así como de la alcaldesa de Arona, Fátima Lemes; el concejal de Patrimonio Histórico, Luis García. Este trabajo, que también ha contado con el apoyo del Instituto de Estudios Canarios y de la Dirección General de Cultura y Patrimonio Histórico del Gobierno de Canarias, sigue la línea de trabajo que se han trazado tanto desde el área de Patrimonio como del Patronato de Cultura del Ayuntamiento de Arona que dirige Javier Baute.

 

Arona Arqueología(1)
El trabajo científico que se dará a conocer este viernes muestra que Valle San Lorenzo acoge la mayor concentración de grabados rupestres de Tenerife

El libro es un estudio sobre el modo en que los guanches ocuparon y explotaron el territorio aronero. Aborda la distribución de sus yacimientos arqueológicos extrayendo conclusiones sobre los modos de asentamiento, la movilidad territorial, la dinámica económica, las prácticas sociales o la localización de las manifestaciones rupestres. Y analiza cómo los guanches poblaron, explotaron y conceptualizaron el Valle de San Lorenzo y el Malpaís de Rasca a partir de una estrategia organizada de ocupación del espacio. Entre otras cosas, también ofrece explicaciones reveladoras sobre el papel que, para la sociedad aborigen, implicaron roques como los de Vento, Jama o Igara.

Sus páginas recogen todas las intervenciones arqueológicas realizadas en el municipio desde los trabajos de Luis Diego Cuscoy en los años 40’ del siglo XX. La base empírica de este trabajo se deriva de la prospección arqueológica que realizaron los autores para el Ayuntamiento de Arona. Suman, además, los numerosos estudios técnicos, excavaciones, prospecciones, artículos y monografías que se han ido acometiendo desde la década de los 80 del siglo pasado sobre arqueología guanche y que han llevado a la identificación de 366 yacimientos en el municipio.

Entre los logros meritorios de esta obra, como ha destacado Luis García, figura haber conseguido aglutinar toda la información arqueológica disponible sobre el municipio; también ha reconocido la trascendencia de que los autores hayan logrado organizar de manera comprensible la variedad de enfoques que caracteriza a esa información y, entre otros logros, profundizar en nuevas reflexiones e hipótesis que permitan acomodar la realidad arqueológica identificada al conocimiento manejado sobre los primeros pobladores de la Isla.

El concejal de Patrimonio Histórico de Arona ha remarcado que, en base a todo ello, el libro también cuestiona errores interpretativos, tópicos e incoherencias teóricas sobre los guanches. Y ha puesto en valor el importante esfuerzo de sus autores por democratizar el conocimiento arqueológico.

Ha incidido en ese sentido en que, aunque esta obra se dio a conocer el pasado mes de diciembre en el Instituto de Estudios Canarios, “la presentación de este viernes es particularmente significativa porque brinda la oportunidad de que la ciudadanía aronera amplíe su conocimiento sobre los importantes vestigios aborígenes que atesora nuestro lugar de residencia, unos vestigios tan ricos como a menudo desconocidos”.