Buscar
17:32h. sábado, 08 de mayo de 2021

Arona se prepara para celebrar los 400 años de la fundación de la ermita de Valle San Lorenzo

El núcleo urbano de Valle San Lorenzo celebrará en 2022 los 400 años de la fundación de su ermita, la primera de Arona. Para conmemorar tan señalada fecha, el Área de Patrimonio Histórico del Ayuntamiento ya está trabajando junto a los vecinos y vecinas y asociaciones del núcleo urbano en la organización del programa que se llevará a cabo a lo largo de todo el año.

Arona, a través del Área de Patrimonio Histórico, ya está trabajando junto a los vecinos y vecinas y asociaciones de Valle San Lorenzo para conmemorar el próximo año el cuarto centenario de la fundación de la ermita

Se están preparando todo un abanico de actividades y actos centrados en los acontecimientos históricos y culturales, en los cambios sociales, en las personas que han dejado huella, en sus costumbres y tradiciones que, sin duda, harán justicia a este cuarto centenario.

Fue en 1622 cuando los descendientes de un noble aborigen canario, Salvador González Guanche, por disposición testamentaria, fundaron la ermita en sus tierras del actual barrio de La Fuente, en lo que era el Valle del Ahijadero, bajo la advocación de San Lorenzo Mártir. 

Tres siglos después, los vecinos y vecinas iniciaron la petición para trasladar la ermita a la parte más poblada del valle, en concreto, en El Natero. El domingo 16 de septiembre de 1923 se celebró la última misa en la vieja ermita, en donde se congregó “un gentío inmenso”, según publicó en la época el Boletín Oficial del Obispado de Tenerife. Al acabar, los vecinos y vecinas del Valle comenzaron a trasladarla piedra a piedra, con ayuda de camellos, vacas y mulas, e incluso niños y niñas cargaron tejas sobre sus cabezas. Al mismo tiempo, en procesión, bajaban las imágenes. 

Las obras del nuevo templo a San Lorenzo avanzaron rápido, a pesar de lo irregular de las cosechas y, por tanto, de los recursos económicos, aunque la ciudadanía recaudó fondos celebrando unas fiestas a finales de enero de 1926. Seis años después, en noviembre del 29, el Obispo Fray Albino González Menéndez Reigada la bendijo y elevó, al fin, al rango de Iglesia. 

El templo no se terminaría hasta el año 1931, aunque la torre-campanario tardó en construirse unos años más tarde. 

La historia de la ermita de Valle San Lorenzo es, sin género de duda, la historia de la unidad de un pueblo que en la actualidad se refleja en el amor que sienten por su legado.