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lunes, 22 de julio de 2024 20:09h.

Arona, primer año de gobierno

A estas alturas, a nadie se le escapa la dificultad que entraña gobernar un municipio como Arona. Una vez conseguida la estabilidad necesaria tras un tiempo convulso, había que ponerse a trabajar duro y recuperar la confianza en la política aronera. 

Triunvirato de Arona_n(1)
Dácil, Fátima y Clari, un año de gestión en Arona

El tripartito liderado por Fátima (PP), Clari (CC) y Dácil (MasxArona) forjó un pacto sólido con la firme intención de mantenerlo durante toda la legislatura.

Ahora que se cumple un año de su toma de posesión, es el momento de reconocer el esfuerzo que hacen, cada una desde su responsabilidad, para mejorar no solo la gestión municipal sino la relación entre los aroneros y aroneras con la que debe ser su casa común, la casa que ha vuelto a acoger a las personas que viven en Arona.

A pesar de esta notable mejora, sabían que no se lo iban a poner fácil a la hora de reconocer sus méritos. Por eso no les ha sorprendido la actitud de quienes siguen jugando a la política sucia, la que busca destruir porque es alérgica a construir nada, ni siquiera desde una oposición que demuestra tanto orgullo como falta de inteligencia.

Lejos de desanimarse, la corporación municipal continúa una labor que en buena parte es invisible a los ojos de la ciudadanía, pues hace falta tiempo para arreglar el tremendo desaguisado que se encontraron hace un año y que resulto aún peor de lo que se imaginaban.

A la clamorosa falta de personal se suma la ineficacia que sumió al municipio en la parálisis más absoluta con planes urbanísticos paralizados, contratos de servicios desactualizados y una sensación de abandono que todavía pesa en un cierto descreimiento general. Afortunadamente, se ha conseguido revertir ese clima de apatía tan negativo y la gente percibe que las cosas se empiezan a mover de verdad.

Este ayuntamiento tiene la humildad de saber escuchar y actúa según la hoja de ruta que se ha marcado, reciben a todo el mundo y muestran empatía por los problemas, algunos históricos, para los que se ponen a buscar solución. Los inversores de aquí y de fuera han detectado el cambio y vuelven a interesarse por Arona y podemos afirmar que el municipio turístico con mayor valor estratégico de toda Canarias va recuperando su imagen como lugar de indudable atractivo.

Falta mucho por hacer y el camino estará lleno de obstáculos, pero esta Arona si nos invita a volver a soñar.