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viernes, 21 de junio de 2024 04:22h.

El barranco de La Tahona, escenario del acto de reparación a las víctimas de las ejecuciones tras el golpe del 18 de julio

El médico José Rivera, el maestro Manuel Solana y Pilar García, esposa del segundo, fueron ejecutados y quemados, según testimonio oral, tras el golpe de Estado que el 18 de julio de 1936 dio paso a la Guerra Civil española.

En esta zona del núcleo de La Camella ha tenido lugar hoy un acto organizado por el área de Patrimonio Histórico en homenaje a las personas ejecutadas y quemadas, según el testimonio oral, tras el golpe de Estado que dio paso a la Guerra Civil española.

Contaban con 31, 70 y 65 años, respectivamente. El primero militaba en las filas del Partido Republicano Tinerfeño, mientras que el maestro lo hacía en el Partido Socialista Obrero Español, formación que presidía en el municipio de Arico.

Los hechos habrían tenido lugar en el barranco de La Tahona, en el núcleo aronero de La Camella, en un espacio en el que, tradicionalmente, se ha venido realizando un acto de reparación que este año ha sido organizado por el área de Patrimonio Histórico del Ayuntamiento de Arona, como parte de las acciones de reparación en el marco de la Ley de Memoria Histórica, según ha explicado el responsable de esta Concejalía, José Alberto Delgado.

Esta área, además, trabaja en un proyecto de memorial para la zona, así como en la creación de un Centro de Fondos Documentales y Materiales de la Memoria Histórica.

La conmemoración que ha tenido lugar hoy ha contado con la presencia de la doctora en Historia Carmen Rosa Pérez Barrios, que ha recordado los hechos acaecidos en este lugar. Además, el poeta Gabriel Rancel ha leído una obra creada para la ocasión, mientras que la profesora de la Escuela Municipal de Música de Arona Helena Lima ha interpretado el “Canto de los pájaros”, de Pau Casals. El concejal José Alberto Delgado ha leído el manifiesto.

José Alberto Delgado, además del manifiesto, ha subrayado que “Arona tiene que avanzar en el cumplimiento de las reparaciones a las víctimas de la guerra, más allá de otras acciones que sí se han ido desarrollando, como el cambio de la nomenclatura de las calles. Si bien el de hoy un acto tradicional y arraigado en la memoria de muchas familias, es fundamental el apoyo institucional. De hecho –ha agregado- es parte de un acuerdo institucional del propio Pleno municipal, adoptado por unanimidad”.