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miércoles, 08 de febrero de 2023 20:40h.

El Mojón de Mena

El Sr. Mena no dudó en ejercer una burda manipulación para conseguir paralizar el proyecto de mayor valor estratégico para Arona. De nuevo, una actuación lamentable por parte del alcalde que ha privado al municipio de un desarrollo económico que lo situaría como el enclave turístico líder de toda Canarias. Por supuesto, estamos hablando del Plan Parcial El Mojón, en Los Cristianos.

El Mojón Arona Los cristianos
El Mojón, Los Cristianos Arona

Ya han pasado más de dos años, desde la resolución negativa que dictó el alcalde Mena sobre la recepción del Plan Parcial El Mojón, una decisión con claros tintes políticos y ejecutada como represalia contra su concejal estrella, Luis José García, al cual denigró.

El Sr. Mena perjudicó el bienestar de los ciudadanos del municipio de Arona, cuando sus vecinos y vecinas más lo necesitaban, justo en los aciagos momentos del COVID-19. Mientras se vivían las consecuencias económicas y sociales en una Arona que batía récords de paro, el pueblo acabó convertido en la víctima de un alcalde egoísta.

El Sr. Mena continuó con sus maniobras para desestabilizar a los propietarios del Mojón, que presentaron demandas ante la injusta, kafkiana y engañosa resolución, centrándose en la figura de su presidente, D. Juan Francisco Reverón Villalba, que fue quien interpuso las demandas, tras haber lidiado, desde el principio, con las aprobaciones del Plan Parcial y con el Proyecto de Urbanización. Además, J. F. Reverón, hizo frente a las complejas negociaciones que tuvieron lugar para aprobar la Junta de Compensación, con el fin de conseguir la financiación que garantizase a la colectividad la viabilidad económica del proyecto, así como la ejecución de las obras de urbanización, de los parques públicos, zonas deportivas, culturales, etc., llegando incluso a lograr que se hiciera realidad el instituto público Ichasagua.

El Sr. Mena continuó manipulando hasta conseguir otro presidente más afín a sus objetivos y que contó con su beneplácito, ya que mantenía mejores relaciones profesionales con su familia.

Pero ahora que entramos en año electoral, comienzan los movimientos políticos para obtener posiciones ventajosas ante las próximas elecciones municipales. Por tanto, el Sr. Mena quiere enarbolar una gigantesca mentira como bandera de su campaña política, la desfachatez de intentar venderle a los aroneros y aroneras, la patraña de que va a subsanar todos los reparos que el mismo se dedicó a interponer bajo su mandato.

El Sr. Mena, solo busca una foto política junto con el nuevo presidente de El Mojón (el mayor inversor de Arona) con la firma de un documento, en el que el ayuntamiento reconoce que los reparos están solucionados por arte de magia, para anunciar a bombo y platillo el renacer de Arona. De este modo, conseguiría que los propietarios del Plan Parcial no reactivasen las demandas contra el ayuntamiento, ya que, en plena campaña electoral, sería una bomba que le explotaría en las manos, en forma de querellas contra su persona y contra todos aquellos que evitaron, por sus propios intereses políticos y personales, la definitiva puesta en marcha del Plan.

De aquí a mayo, veremos movimientos electoralistas a lo grande, escucharemos las promesas del Sr. Mena, que nos hablará de las virtudes únicas del Plan, cuando él mismo, lo utilizó como instrumento para sacrificar políticamente a su concejal de Urbanismo y mano derecha, Luís José García.

Esta actitud vengativa del alcalde Mena rompió la mayoría socialista en Arona, y provocó una huida histórica de funcionarios con buena formación e importantes responsabilidades hacia otros ayuntamientos de la isla. En resumen, el alcalde Mena tiene el dudoso honor de haber bloqueado el funcionamiento de la corporación municipal, evidenciando un retroceso sin precedentes en la imagen de Arona.