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jueves, 30 de mayo de 2024 00:00h.

Miguel Villarroya: “No juguemos con la mano que nos da de comer”

Miguel Villarroya Adell, director  general de Spring Hoteles en Tenerife y presidente de la Junta de Compensación del Plan Parcial El Mojón, ve con preocupación la manifestación de este sábado bajo el slogan ‘Canarias tiene un límite’, básicamente “por el mensaje que se puede trasladar al exterior y a los turistas que nos visitan". 

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El director general de Spring Hoteles y presidente de El Mojón, reconoce que “hay síntomas de descontento, pero sin atascos y con viviendas, nadie tendría esa sensación de colapso”

"Una de las peores cosas que puede tener esto y el impacto que ello podría suponer para nuestro sector, como ya me han hecho llegar desde algunos medios, como la BBC, en Inglaterra, o touroperadores, porque no hay nada peor que decirle a un turista que viene a pasar una semanas de vacaciones en Canarias que no le queremos o recibirle en el aeropuerto con una pancarta ‘Go home’. Cuidado con esto, discutamos el modelo turístico, hay soluciones para poner sobre la mesa, pero no juguemos con la mano  que nos da de comer”.

Villarroya, no obstante, entiende la manifestación “por los síntomas que han generado ese descontento, como son las situaciones de la movilidad, las carreteras y la falta de viviendas, pero no creo que sea problema del modelo turístico, que lo hemos creado entre todos y de lo que se trata es de ir al origen del problema que es el crecimiento de la oferta que ha habido, casi en exclusiva protagonizado por las viviendas vacacionales, con informes que arrojan que desde el 2019 en Tenerife hemos crecido en 52.000 plazas turísticas en vivienda vacacional, cuando el total de la oferta alojativa es de 210.000 plazas, por lo que hoy hay tantas camas de hoteles como de viviendas vacacionales, que lógicamente esos ochenta mil turistas al día consumen territorio, coches de alquiler, consumen en nuestros restaurantes.

 

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“¿Moratoria? Ya tuvimos una moratoria durante 12 años y derivado de ella el Gobierno se expone a demandas millonarias por importe de 1.000 millones de euros”

El problema lo tenemos ahí, pero tampoco podemos criticar a sus propietarios por destinarla al alquiler vacacional, cuando el Gobierno lo ha permitido, cuando los hoteles tienen mayor complejidad normativa, de hecho en los últimos cinco años apenas se han construido hoteles”.

Todo este incremento del parque de viviendas vacaciones ha supuesto que se retiren del mercado alquileres de larga duración y con ello “que hoy no solo se hayan incrementado los precios del alquiler  sino que sea muy difícil encontrar un piso libre en las zonas turísticas”, expuso del director general de Spring Hoteles.

“Lógicamente – añade – tiene que haber con todos estos síntomas un descontento general, y dependiendo del mensaje que se quiera nos podemos pegar un tiro en el pie. Debajo de esa bandera que enarbola esa manifestación hay muchos conceptos en los que podemos estar de acuerdo, ese desborde derivados del colapso del tráfico y la falta de viviendas.

Si quitáramos de esa ecuación las carreteras y la vivienda igual no tendríamos esa sensación de estar colapsados. Aquí ha habido un problema de gestión, porque no hay que olvidarse que tuvimos doce años de moratoria – se refiere a las leyes sucesivas iniciada en 2001 por Román Rodríguez y terminadas en 2013, con una crisis de la construcción por medio- para saber qué queríamos ser de mayores, pero las infraestructuras y la gran falta de gestión nos ha llevado hasta aquí, cuando los que hablan de un cambio de modelo turístico son los mismos que no han gestionado correctamente durante todos estos años. 

Hay que ser consciente que el turismo generó el año pasado 22.000 millones de euros de facturación, con más de 3.300 destinados en IGIC a las arcas del Gobierno de Canarias, un tercio de su presupuesto anual, además de generar el 35% del empleo en Canarias”.

 

No cabe una moratoria

A raíz de esta manifestación prevista para mañana al mediodía en toda Canarias, incluso fuera de las islas, muchos políticos son los que se han apuntado al carro de la siempre manida tasa turística e incluso se ha hablado de otra moratoria, como exigen algunos colectivos ecologistas, convocantes de la concentración.

Miguel Villarroya, que preside la Junta de Compensación del Plan Parcial El Mojón, que lleva esperando más de 20 años para ejecutarse, se muestra firmemente contrario a una moratoria que podría afectarle: “Claro que podía afectar. Nosotros tuvimos 12 años de moratoria y derivados de esa moratoria el Gobierno de Canarias se expone a demandas millonarias por importe de 1.000 millones de euros. Después de esa moratoria, el  segmento hotelero prácticamente no ha crecido, lo que ha crecido es la vivienda vacacional, que además ha pervertido los planes territoriales del territorio, que ha convertido el suelo residencial en turístico y eso ha expulsado a mucha gente de los municipios turísticos fuera de ellos.

Una moratoria generaría primero un problema legal para con el Gobierno, cuando El Mojón tiene más de 25 años proyectado y está concebida como la gran entrada del municipio de Arona y ya ha generado tanto dinero al Ayuntamiento que ya le hubiese permitido general vivienda pública, otro problema de Canarias. El Mojón puede tener 5.000 plazas hoteleras, pero el alquiler vacacional crece a un ritmo de 1.500 plazas mensuales. Este aumento de la vivienda vacacional supone como si cada mes se abriesen dos hoteles de 300 habitaciones”, para terminar sentenciando que “por un tema de populismo y necesidad política  como muchos políticos que han sido responsables de esta mala gestión que han generado estos años, vengan a decir cosas que antes negaban. Tienen que pensar que si no hay turismo en Canarias no hay economía y si no hay economía poco se puede mejorar la sociedad”.

Una mejora de la sociedad que llegaría, según él, con el desarrollo de esa gran ciudad de El Mojón, con dos enormes parques de 50.000 metros cuadrados, un gran auditorio o zonas deportivas, además de esos tres hoteles y suelo cedido para construir viviendas públicas, junto con una gran avenida que descongestione el tráfico de Los Cristianos y su puerto. “Es la gran entrada a la Arona turística que lleva esperando 25 años”, recordó Miguel Villarroya.