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martes, 05 de marzo de 2024 00:47h.

Con la verdad por delante, eres más elegante

Cuando eres responsable de un evento para más de doscientas personas, el cerebro está concentrado porque no puedes quedar mal y comienzas por encender una vela para pedir a los espíritus que nos echen una mano desde el más allá. Uno de mis vicios más sanos es preparar las comidas con mis manos y con el corazón, pero cuando tenemos que hacer un favor a un amigo que desea "invitar a doscientas cincuenta personas a comer gastronomía canaria" para celebrar su cumpleaños, es un asunto muy serio.

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Francesco, Micalela y José Juan Pérez

Aquí no podemos equivocarnos con la cantidad de productos que llevan y comencé la entrevista a diferentes profesionales de las paellas, comenzando por Carlos Braun, el presidente de los pescadores de Canarias, pero no podía ayudarme, después hablé con Carlos Magdalena de Grupo El Cine y me dio una forma de preparar las paellas, posteriormente hablé con Fernando Aguilar el cocinero del Restaurante Abordo y ninguna de sus formas coincidía con la mía, pero todos estamos seguros de que todas las paellas o cualquier comida son buenas cuando se preparan con el corazón.

 

Micaela _231013(1)
Micaela en plena acción

Sigo nervioso porque nos enfrentamos a doscientas cincuenta comensales y Dios nos envió a Micaela desde El Hierro, una amiga, profesional de la mejor gastronomía canaria y tengo los wasap guardados donde le suplico personalmente que nos ayude y nos salvó la vida. He preparado y he visto muchas formas de preparar paellas y absolutamente todas son diferentes, una prueba más de que la igualdad no existe. Por ejemplo, los murcianos y los hindúes mezclan el arroz con la fritura antes de añadir el agua, pero además los murcianos comen las paellas acompañadas con Alioli. Llegó el gran día y disimuladamente miraba a Micaela Gutiérrez su forma de preparar la gran paella y fue novedoso para mí ver cómo pasó toda la fritura por la batidora.

Micaela estuvo superconcentrada cocinando hasta que terminó la paella y puso el arroz cuando estaba el agua hirviendo, pero ponía el arroz con un glamour fantástico, como cuando siembras la tierra y después añadió todos los frutos del mar. Creo que los amigos Italianos quedaron maravillados con las buenas personas que fomentan las buenas relaciones, porque hasta la Policía Local de Arona que estaban por la zona se tomaron la foto del recuerdo, aunque se fueron con ganas de quedarse, pero estaban de servicio. ¡Viva la buena gente!