Buscar
lunes, 20 de mayo de 2024 00:34h.

Análisis del psicólogo Miguel Ángel Velázquez

A raíz de una noticia con más de cien mil visualizaciones donde habla de que han prohibido cantar a unos amigos en un bar del sur de Tenerife, porque un vecino denunció que su perro se asusta, Sol del Sur preguntó a Miguel Ángel Velázquez, psicólogo colaborador, quién a su vez se reúne con un grupo de sicólogos, que estudien por qué este tipo de Noticias son las más leídas. 

Noticia vital
Noticia viral, más de 120.000 visualizaciones

Mi opinión personal es porque los más inteligentes están hasta los huevos de gilipolleces, pero es mi opinión personal. "Algunos amigos policías con nombres y apellidos han suplicado que publique que ellos sienten vergüenza cuando tienen la obligación de cumplir esta denuncia de prohibir que canten cuatro colegas en un bar sin molestar a nadie, que además están ayudando a ser un poco más felices" y escrito queda. Sin más preámbulos, compartimos la opinión de Miguel Ángel Velázquez, sin cambiar ni un punto ni una coma. Gracias al equipo de sicología y a todos los lectores, por regalar un poco de tiempo leyendo, el tesoro más valioso del Ser humano, el tiempo pasa y jamás volverá.

 

 

Me comenta en un audio mi estimado amigo, Juan Santana, si puedo hacer un análisis, de un artículo suyo publicado en Sol del Sur Tenerife, bajo el título, “Denuncian que su perrito se asusta cuando cantan en un bar en El Fraile”, con fecha 17 de abril de 2024 (16,26 h.), y que llevaba, unas 100.000 visitas, hasta el momento en que me lo solicitó.

Su extrañeza motivadora, era, ¿Por qué este tipo de noticias son las más deseadas y las más leídas? para apostillar, … con la que está cayendo en asuntos para dar y tomar, de gran importancia.

Análisis. 

Primero: El lugar de los hechos, tiene por nombre comercial, Cafetería La Peña

Si me voy a un golpe de diccionario, le va que ni anillo al dedo ese nombre, puesto que La Peña, es un Monte o Cerro peñoso, vamos un risco de toda la vida; o, Coro o grupo de Amigos o Camaradas (Grupo de personas que cultivan una afición). En este caso, tocar, cantar y alegrar el ambiente, en un Bar en El Fraile (Arona).

Segundo: Los perros y otros animales llegan a tener auténtica fobia y terror a los ruidos, tales como: fuegos artificiales, petardos, coches, motos, electrodomésticos, incluso un teléfono (entre otros); así como a los instrumentos musicales…la respuesta más habitual es de fuerte estrés que se materializa en ciertos movimientos compulsivos, por parte del animal. Es cierto que existen sonidos que molestan a los perros, sin embargo, si los conocen sus dueños y actúan en consecuencia, pueden ayudar en sus casas a sus perritos, a convivir con ese y otros “ruidos”, y/o acudir a la consulta de un especialista, el etólogo, que determine la causa del miedo irracional a esa situación y ponerle remedio.

Tercero: Ruido en las personas. El ruido, al menos, para un receptor humano, es, en efecto, una sensación en gran parte subjetiva: Por ejemplo, me cuesta conciliar mi tiempo en casa, haciendo o viendo lo que quiero, a causa del ruido que se está generando en la Cafetería u otro lugar de la calle. Pero tal vez, dos horas antes, durante una cena animada y alegre (por ejemplo) esas personas dueñas de los perritos, no tenían conciencia alguna de ese mismo ruido. Si no me apasiona la música e instrumentos que salen de un lugar en concreto, entonces oigo sólo eso; lo convierten las personas (denuncien o no) en lo que se denominan, ruidos parasitarios. La reducción de este tipo de ruidos perturbadores para esas personas depende, pues, frecuente y supuestamente, por la fuente que los origina, es decir y en este caso, la Cafetería y su parranda. Próximo a sus domicilios, dónde viven con sus perritos.

Cuarto: Una nueva “concepción que tiene el autor del artículo” de lo que comunica y cómo lo hace. Comunicar es transmitir una información. En el caso más simple de un individuo a otro. En el más complejo de un grupo de individuos a otro grupo de individuos. Y utilizando las redes sociales, de un individuo a muchos individuos, como es el caso que nos ocupa.

Ha utilizado, Juan Santana, cierta telepatía, que al no ser de uso corriente entre el común de los humanos, el sentimiento surgido en los individuos receptores-lectores que se afilian a los puntos analizados anteriormente (primero, segundo, tercero), por separado o conjuntamente, dan una coincidencia de pensamientos y sensaciones con lo escrito; el sentimiento surgido del transmisor (Juan Santana) ha sido percibido directa y emotivamente por los receptores-lectores. En su artículo ha sabido “traducir”, “codificar”, el pensamiento de amor-perplejidad en palabras, frases, representaciones, susceptibles de ser reconocidas por uno o más de los sentidos principales de las otras personas receptoras-lectoras. Y digo “codificado”, porque cada cuál de los lectores, lo ha transformado en experiencias, en signos de vida, en un lenguaje en común próximo y sin retórica. El artículo se convirtió en algo así como en un “olor” en un “aroma”, qué a cada lector, les estimuló al mismo tiempo emociones y les causó al mismo tiempo una sensación de bienestar o de malestar con el contenido de ese artículo. De ahí, su lectura y participación. 

En definitiva, este artículo, desde el punto de vista de la psicología sin hermetismos, supo atraer la atención de los receptores-lectores, con una tensión emocional positiva (estrés positivo-resolución de problemas), abriendo una corriente de simpatía o antipatía, al asunto del mismo. De ahí, el número de visitas.

Porque, si cada cual no pone algo de su parte por la convivencia, los perritos seguirán ladrando, los vecinos seguirán quejándose, los dueños de la Cafetería La Peña, se tendrán que ajustar a los tiempos de apertura-cierre y decibelios permitidos en el sonido o, atenerse a las consecuencias de lo que denuncie la Policía, los parranderos de “La Peña” lo organizarán donde quieran y puedan… pero lo harán. Y Juan Santana, seguirá en lo que quiera escribir…